Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Huerto familiar – Cultivo de judías (de enrame)

Por Felix Maocho 10/12/09

Descripción general

En este post nos centraremos en el cultivo de judías de enrame. Es decir, judías trepadoras que llegan a sobrepasar los dos metros de  longitud, que son las que se cultivan habitualmente, tanto en huertos como en invernaderos y dejaremos fuera las características de cultivo de las judías de porte bajo, de unos 40 cm. de altura, que fundamentalmente se cultivan en la agricultura extensiva.

 Aun así, dada la cantidad de variedades de plantas de judía, la descripción se ajusta a las necesidades que tiene la gran mayoría de ellas, pero puede ocurrir que determinadas variedades se aparte mucho de estos requerimientos, por lo que habrá que consultar al suministrador de las semillas los cuidados específicos de la variedad que le suministre.

 Reciben diferentes denominaciones Judías verdes, Habichuelas verdes, Judías de enrame, Frijol, Poroto, asi como hay variedades muy diferentes, como Habas, Garrafones etc que unas veces se toman en vaina y otra en semilla an mayor o menor grado de desarrollo. Se consideran judías verdes aquellas que fundamentalmente se utilizan para ser consumidas en verde, aprovechando no sólo las semillas (no muy cuajadas) sino también la vaina donde se encuentran.

La judía es de origen americano, y según diversos hallazgos arqueológicos, los indicios más antiguos de cultivo datan del año 5000 a.C. La introducción en España y desde aquí al resto de Europa tiene lugar al comienzo del siglo XVI.

Es una plantra del género Fabaceae, subespecie Papilonaceae, de la familia de las Leguminosas t tiene el nombre científico: Phaseolus vulgaris L. planta: anual, de vegetación rápida. Su sistema radical es muy ligero y poco profunda, constituido por una raíz principal y gran número de raíces secundarias con elevado grado de ramificación, con un tallo principal, de tipo herbáceo.

Las variedades de enrame son plantas trepadoras que  alcanza una altura de 2 a 3 metros, agarrándose con vueltas alrededor del tutor en el sentido de giro contrario a las agujas el reloj  Tiene la  hoja sencilla, en forma de punta de lanza, con tamaño variable según la variedad de a judía. La flor puede presentar diversos colores, específicos de cada variedad, aunque lo habitual es que sea blanca. Se presentan en racimos de 4 a 8 flores, cuyos pedúnculos nacen en las axilas de las hojas o en las terminales de algunos tallos.

El fruto son vaínas  de color, forma y dimensiones variables, en cuyo interior se disponen de 4 a 6 semillas. El aspecto exterior de las vainas cambia según la ; pueden ser rectas, semirrectas, curvas y doblemente curvada, su sección  puede ser plana, cordiforme, redondeada y en forma de ocho., mientras que las semillas pueden ser arriñonadas, ovales, redondeadas y truncadas.

Existen vainas de color verde, amarillo jaspeado de marrón o rojo sobre verde, etc., aunque los más demandados son los verdes y amarillos con forma tanto cilíndrica como acintada. y las formas más comunes de las vainas es plana o cilíndrica.

Las vainas se mantiene tiernas hasta que en un estado avanzado de madurez, las paredes se refuerzan con tejidos fibrosos y las semillas se endurecen, por lo que dejan de ser comestibles como verduras, pasando a consumirse las semillas como legumbres.

La judía es una leguminosa de gran importancia en la alimentación humana, por su doble aprovechamiento, en verde y como grano y por su elevado aporte proteico, otro punto de interés es que las leguminosas en sus raíces entra en simbiosis con bacterias Rhizobium creando unos nódulos donde las bacterias son capaces de fijar el nitrógeno del aire en nitratos, esto las hace altamente interesante pues una de las formas, junto con los rayos de las tormentas,  de introducir de forma natural el nitrógeno atmosférico en el ciclo de la vida, que resulta ser bastante inerte en general.

Esta capacidad debería permitir el cultivo de leguminosas sin necesidad de aporte de nitrógeno en el abonado, pero la reducida presencia de cepas de la bacterias en un suelo labrado  y/o su escasa capacidad infectiva, suele ser en general insuficiente.

Requerimientos del cultivo

 Temperatura

El manejo racional de los factores climáticos de forma conjunta es fundamental para el funcionamiento adecuado del cultivo, ya que todos se encuentran estrechamente relacionados y la actuación de uno de estos incide sobre el resto. Es planta de clima húmedo y suave, dando las mejores producciones en climas cálidos.

 Los límites de temperatura que soportan es de  35/37ºC como máximo y  0-2ºC, esto el tiempo en que se puede cultivar al aire libre. El rango de temperaturas ideales para su cultivo se mueve entre los  21/28ºC  durante el día y 16/18ºC  durante la noche  con una temperatura óptima del suelo entre 15/20ºC . Por encima de los 30ºC también aparecen deformaciones en las vainas y se produce el aborto de flores.

El momento más delicado es el de la germinación, por debajo de 10º C la floración no se produce, Cuando la temperatura oscila entre 12-15ºC, la vegetación es poco vigorosa y la mayoría de los frutos quedan en forma de “ganchillo”. La temperatura de polinización ideal entre los  15ºC y 25ºC .

No obstante hay que tener en cuenta los efectos unas veces suavizantes y otros adversos de la interacción de la temperatura con el viendo y la humedad.

Humedad

La humedad relativa óptima del aire durante la primera fase de cultivo es del 60% al 65%, y posteriormente oscila entre el 65% y el 75%. Humedades relativas muy elevadas favorecen el desarrollo de enfermedades aéreas y dificultan la fecundación. Es importante que no existan excesivas oscilaciones de humedad, lo que es mas fácil de regular en un invernadero que al aire libre.

Al aire libre prefiere climas suaves y húmedos como suelen encontrarse en la cornisa Cantabrica y en algunas laderas de montañas húmedas y soleadas.

Riego

Habrá que evitar en cualquier caso el encharcamiento, pues las judías son muy sensible a ello, de forma que un solo riego excesivo puede ser suficiente para dañar el cultivo.

La judía es una de las especies hortícolas más sensibles a la salinidad, tanto en el suelo como del agua de riego, sufriendo importantes mermas en la cosecha. No obstante, en suelo enarenado que drene bien y aplicando abundante que arraste los excesos de sal, pueden reducirse bastante este problema. Actualmente se  llevan a cabo cultivos experimentales de judía con aguas de 2 a 2,4 mmhos.cm-1 de CE, con concentraciones de sodio y cloruros de 8 meq.l-1 y 9 meq.l-1, respectivamente, sin apreciar disminución en las producciones, pero para conseguir estos resultados es necesario un aporte de calcio y de magnesio más elevado de lo normal, así como mantener un nivel de humedad lo más constante posible.

La judía es muy exigente en lo referente a la frecuencia en riegos, volumen y momento del riego, dependiendo del estado de la planta, de su desarrollo y de condicionantes ambientales (tipo de suelo, condiciones climáticas, calidad del agua de riego, etc.).

De dos a cuatro días antes de sembrar conviene dar un riego abundante para facilitar la siembra y la germinación de las semillas. Después de la siembra el primer riego solo dará después de que despunten las  plantas. En los primeros estados de desarrollo conviene mantener el suelo con relativa poca humedad, sin embargo las necesidades de agua aumentan desde poco antes de la floración y hasta pasada esta.

A medida que las plantas tengan mayor porte, habrá que ir aportando mayor cantidad de agua, mejor con riegos más frecuentes que con riegos más intensos. Son muy adecuados a esta planta los sistemas de riego por  por gota gota y el de manga exhudante.

Un exceso de humedad puede provocar clorosis y pérdida de cosecha, especialmente en suelos pesados. Un aporte hídrico desequilibrado disminuye la calidad de los frutos.

Luminosidad

Es una planta de día corto, aunque en las condiciones de invernadero no le afecta la duración del día. No obstante, una mayor luminosidad permite mejor fotosíntesis, lo que la da más resistencia al calor siempre que la humedad relativa sea adecuada. Puede ser una planta adecuada para colocar en las zonas del huerto que por existir un obstáculo el sol no llega directamente pero existe abundante luminosidad. También por ello son adecuadas para el cultivo de invernaderos de plástico semitransparente.

Suelo

No es muy exigente en calidades de suelo, pero  los más indicados son los suelos ligeros, de textura silíceo-limosa, con buen drenaje y ricos en materia orgánica. En suelos fuertemente arcillosos y demasiado salinos vegeta deficientemente, siendo muy sensible a los encharcamientos, que daña a la planta dejándola de color pajizo y achaparrada. Si el suelo es ligero y arenoso, se añade una cantidad abundante de turba húmeda, abono o estiércol maduro. En suelos calizos las plantas se vuelven cloróticas y achaparradas, así como un embastecimiento de los frutos (judías con hebra). Si el suelo es muy ácido se agrega cal.

Si el drenaje no es bueno se forma un cúmulo o montecito y se siembra en su parte superior, para separar a la planta de los posibles encharcados. En suelo enarenado se desarrolla hasta con valores de 8,5, pero lo ideal son valores de e pH que oscilen entre 6 y 7,5;

Principales variedades de judías

Las de porte alto (judía de enrame) con tallos trepadores que alcanzan los 2 a 3 metros de longitud. Tienen tallos volubles provistos de zarcillos y suelen ser de ciclo más largo y más productivas que las de porte bajo. Suelen ser las judías cultivadas en huertos y principalmente en invernadero: 

Características de la variedad comercial, que pueden ser de mata alta o judía de enrame. Hay judías precoces, de ciclo medio y tardías. Lo que garantiza la existencia de judías f verdes casi todo el año.

Existen numerosas variedades de judías verdes, una primera división, (poco científica) es fijarse en la forma de la vaina , las de vaina aplastada  soln las llamadas de tipo Perona y Helda, las de vaina redonda on del tipo Strike .

Más habitual, (e igualmente poco científica), es diagruparlas por el color de la vaina

Son muy abundantes las de Vaina verde

  Garrafal enana (sección plana, ciclo medio, porte bajo).
  Jumbo (sección redondeada, sin hebras, grano verde claro, tamaño pequeño, ciclo medio).
  Kora (vainas ligeramente curvadas, sin hebras, grano verde claro, para industria y consumo en fresco).
  Mocha (vainas rectas, granos elípticos).
  Bobby (verdes, alargadas, redondas, grano violeta, se llaman también superviolet y superba).
  Rastra (valencianas, verde, alargadas, granos en forma de riñón).
  Herradura (vainas curvadas, se llama también Garrafal de la Hoz).
  Contender (precoz, para industria y consumo en fresco).
  Buenos Aires (vaina con sección aplanada, también se conoce con el nombre de Perona).
  Garrafal Oro (sección aplanada, hoz muy marcada, enrame).
  Perfection (sección tubular, granos aplastados).
  Holandesa (hebras, conserva).

De vainas amarilla

  Amarilla mantecosa (manteca, en judías, es sinónimo de color amarillo).
  Oro del Rin (sinónimo: maravilla de Venecia, vaina amarilla muy ancha y aplanada).
  Garrafal y Argel (hoz menos marcada que la de Garrafal Oro).

El momento de cultivo viene condicionado por el clima de cada lugar  siendo las fechas de siembra más frecuentes en  agosto/septiembre, para una recolección entre en noviembre y enero, sembrar entre de noviembre/enero re, con recolección entre  marzo y  julio. 

Modo de cultivo

En macetas de 30 cm de diámetro y 30 cm de fondo con un tutor donde desplegar la planta

En bancales antes de la siembra se realiza una labor semiprofunda (25 a 30 cm), enterrando estiércol y se humedece el suelo para facilitar la difusión de los minerales aportados con el abono. Pasado uno 15 dias  se eliminan las malas hierbas con una labor superficial  de unos 15 cm. En el caso de riego por gravedad, (no recomendado  se harán los caballones y regueras correspondientes con el fin de mantener las plantas lo mas alejadas posibles a las zonas de encharcado.

Sembrado

Se siembran En dos hileras a 45 cm de distancia y 20 cm entre plantas, colocando soportes en forma de trípodes separando 60 cm de la siguientes dos hileras de soportes, para tener paso para cultivarlas, se hace un hoyo de unos 3 cm de profundidad y se depositan 4 semillas que se cubren con arena al ras. La siembra directa al exterior se inicia cuando hayan pasado las heladas. Posteriormente se corta uno de las semillas dejando solo las dos más vigorosas que se van Van retorciendo alrededor de los soportes, en sentido contrario al de las agujas del reloj.

Si la temperatura no es adecuada o si se desea mantener el cultivo anterior más tiempo, se pueden sembrar en semilleros procediendo hacia un mes después a su trasplante definitivo. En un clima frío, puede iniciarse pronto el cultivo para lo cual hacen germinar las semillas en invernadero, cuando todavía no han pasado las heladas, o se siembran bajo campana un poco después. Las campanas de 30 cm se colocan con  dos semanas de anticipación a la siembra con el fin de que hayan tenido tiempo de calentar el terreno.

Deben colocarse los túneles de plástico de modo que las semillas queden en el centro de la campana  de modo que queden con el cuadro previsto para el entutorado, plantando las semillas en el centro de las campanas y separadas entre si 20 cm.

Si la temperatura no es adecuada el cultivo no debe intentarse fuera del invernadero, la germinación es escasa cuando el suelo está frío, por lo que hay que esperar hasta que el suelo no esté lo suficientemente caldeado mínimo 10ºC  Igualmente debe prepara  las plantas para aguantar los fríos antes del trasplante de la cama caliente, se deben “endurece” durante un cierto tiempo reduciendo la climatización poco a poco antes de trasplantarlas al exterior.

No obstante los plantones cultivados en maceta se trasplantan con perdidas en algunos casos y por relativos buenos resultados, regla general, se detiene el crecimiento y se retrasa la cosecha por lo que debe preferirse de ser posible la siembra directa.

Las semillas, seleccionadas eliminando las de menor tamaño y las imperfectas y  tratadas con fungicidas e insecticidas se pueden plantar directamente si el clima lo permite cubriéndolas con 2-3 cm de tierra.

Las judías germinan con rapidez (7-8 días) y al cabo de un mes, aparecen las primeras flores blancas que pronto se convierten en las vainas, cuando estas hayan alcanzado el tamaño adecuado y antes de que comien cen a endurecerse.

Se considera el consumo medio anual de una familia es de 18 Kg Igualmente se considera que la producción media es de 1,5 Kg m2  lo que supone 12 m2 dedicado al cultivo, como se siembra en varias tandas mensuales el espacio ocupado en cada siembra es de 3 m2 lo que supone 4 filas de 2 mts  o lo que es lo mismo cuatro siembras de 120 semillas aproximadamente 150 gr de semillas por siembra. illero.

Escarda y Acolchado

Hay que realizar escardas periódicas eliminando las malas hierbas, algo que se puede reducir si se practica el acolchado o con restos vegetales o cubriendo el terreno con un film de plástico negro, que por otra partee facilitará la conservación de la humedad.

Siendo la escarda química absolutamente desaconsejable para huertos familiares donde los diversos cultivos estan muy próximos y casi siempre hay productos en fase de recolección, puede efectuarse en explotaciones extensivas de grandes dimensiones pues resultan mas econm+omicas que las escardas manuales. Según sean las malas hierbas a exterminar, anuales, dicotiledóneas anuales, gramíneas anuales, cipereas, etc existen en el mercado productos específicos para ellas. Como siempre tomar todas las medidas ade precaucion aconsejadas por el fabricante, tanto de protección personal, trajes, máscaras, guantes, etc, asi como las que se indiquen para la eliminación de envases y limpiea de material y personal.

Tutorado

Es imprescindible mantener la planta erguida y evitar que las hojas y los frutos toquen el suelo para evitar los hongos, mejora la aireación y favoreciendo el aprovechamiento de la luz así como facilita la realización de las labores, que repercute tanto en la cantidad como en la calidad de la cosecha. El tutorado ha de buscar la formación de una pared de vegetación homogénea, mediante  hilo, generalmente de polipropileno (rafia) que se sujeta por un extremo al tallo y por el otro a un emparrillado aéreo,  Colocando un tutor más entre cada par de plantas, aumenta la uniformidad de la masa foliar, mejorando la calidad y la producción.

También se pueden colocar mallas lo largo de las líneas de cultivo a modo de pared, pero a parte de su coste provocan más dificultad en las operaciones de recolección.

Deshojado

En las judias de enrrame, al final de su ciclo de recolección, una vez se haya recolectado una parte sustancial de la cosecha de1,5-2,5 kg.m2 conviene eliminar las hojas más viejas, siempre y cuando el cultivo esté bien formado, con abundante masa foliar. Esta práctica mejora la calidad y cantidad de la producción y disminuye el riesgo de enfermedades, al mejorar la ventilación.

Abonado

La simbiosis con Rhizobium debería permitir el cultivo sin aporte de nitrógeno, pero la reducida presencia de cepas de la bacteria y/o su capacidad infectiva y de nodulación, suele ser en general reducida, por ello es necesario un aporte básico de nitrógeno que daremos en el abonado inicial de fondo. Del grado de humus que tengan en nuestros bancales dependerá la mayor o menor existencia de estas bacterias y por tanto de la cantidad de nitrógeno atmosférico que se pueda fijar.

Desde el inicio de la floración hasta el comienzo de la recolección la planta es muy exigente y cualquier carencia, tanto de nutrientes como de agua, repercute negativamente en la floración y posterior producción.

En este período coinciden frutos y flores desarrollándose, por lo que, de ser necesario se puede reforzar el crecimiento con una abonado compuesto con  equilibrio N-P-K próximo al  13-12-14.de refuerzo, bien a pie de planta o junto con el agua de riego aumentando con el abono conductividad eléctrica en 1,2-1,4 puntos sobre la del agua, a no ser que esta última supere los 2,2, mmhos.cm-1 en cuyo caso sólo se incrementará en 0,8 puntos sobre la del agua.

Los fertilizantes de uso más extendido son los abonos simples en forma de sólidos solubles (nitrato cálcico, nitrato potásico, nitrato amónico, fosfato monopotásico, fosfato monoamónico, sulfato potásico, sulfato magnésico) y en forma líquida (ácido fosfórico, ácido nítrico), debido a su bajo coste y a que permiten un fácil ajuste de la solución nutritiva, aunque existen en el mercado abonos complejos sólidos cristalinos y líquidos que se ajustan adecuadamente, solos o en combinación con los abonos simples, a los equilibrios requeridos en las distintas fases de desarrollo del cultivo.

El aporte de microelementos, resulta vital para una nutrición adecuada, pudiendo encontrar en el mercado una amplia gama de sólidos y líquidos en forma mineral y en forma de quelatos, cuando es necesario favorecer su estabilidad en el medio de cultivo y su absorción por la planta.

También se dispone de numerosos correctores de carencias tanto de macro como de micronutrientes que pueden aplicarse vía foliar o riego por goteo, aminoácidos de uso preventivo y curativo, que ayudan a la planta en momentos críticos de su desarrollo o bajo condiciones ambientales desfavorables, así como otros productos (ácidos húmicos y fúlvicos, correctores salinos, etc.), que mejoran las condiciones del medio y facilitan la asimilación de nutrientes por la planta.

Medidas preventivas de plagas

Como o todas las plantas del huerto las judías pueden recibir el ataque de infinifdad de lagas tanto de tipo viral y bacteriano como de hongos e insectos, ante este riesgo debemos aportar unas medidas preventivas de tipo general que se entran en los sigUientes puntos:.

Previo a la siembra

Desinfección de estructuras y suelo (solarizacion) en parcelas con historial de araña roja.
Eliminación de malas hierbas y restos de cultivo.
Evitar los excesos de nitrógeno.
Utilización de estiércol bien fermentado.
Agua de riego exenta de agentes patógenos. Cubrir balsas.
Después de la siembra
Utilizar semillas sanas.
Realizar tratamientos a las semillas antes de la siembra, generalmente por vía húmeda con insecticidas, (Diazinon, Fention y Lindano) acompañados de un fungicida
Empleo de variedades resistentes.
Sembrar cuando las condiciones sean adecuadas para una rápida germinación.
Procurar que la costra superficial de la tierra este seca en el momento de la siembra
Evitar terrenos húmedos y con exceso de materia orgánica.
Mantener el terreno rico en humus, pues el patógeno prefiere materia muerta del suelo y va perdiendo su capacidad de atacar a tejidos vivos.
Emplear marcos de plantación adecuados que permitan la aireación.
Colocación de mallas en las bandas de los cultivos
Colocación de trampas cromáticas amarillas y azules

Posteriores a la siembra

Vigilancia de los cultivos durante las primeras fases del desarrollo.
Evitar exceso de humedad.
Eliminar las malas hierbas.
Limpieza de malas hierbas y restos de cultivos.
Podar y retirar partes enfermas y hojas secas
Tener especial cuidado en la poda, realizando cortes limpios a ras del tallo. A ser posible con poca humedad ambiente
Retirar y destruir plantas enfermas.
No abandonar los brotes al final del ciclo, ya que los brotes jóvenes atraen a los adultos de mosca blanca
Manejo adecuado de la ventilación y el riego

Fisiopatías

Caída de flores

La flor es el órgano más débil de la planta y cualquier deficiencia que ésta sufra la va a manifestar cayéndose. Los factores causantes pueden ser: cambios bruscos de temperatura, crecimiento vegetativo excesivo, bajada de la humedad relativa, estrés hídrico en el momento de la floración, exceso de temperatura y exceso de fertilización nitrogenada.

Amarilleo y marchitez foliar

Las hojas más viejas son las que más lo manifiestan, primero amarillean y luego se marchitan a la vez que se pueden observar unas manchas marrones rojizas en el pedúnculo foliar. Este problema puede confundirse con la roya (Uromices phaseoli), por lo que hay que recurrir al análisis. No se conoce el agente causal, pero se han definido algunos de los factores que influyen en su aparición: bajada brusca de la humedad relativa y deficiencias hídricas.

Recolección

Pasados de 70 a 90 días desde la siembra comienza la recolección.La recolección de la judía verde es manual, se deben cortar vainas tiernas (pero no demasiado), con el grano poco marcado. Si las vainas se cosechan pasado el punto de madurez pierden calidad al ser más duras y fibrosas. . Esta lignificación depende del clima y de las variedades utilizadas, cuanta menor temperatura, antes se lignifican.

Deben recolectarse las judias con una frecuencia de entre 7 días como máximo, dependiendo de la variedad y el ciclo de cultivo. Desde la aparición de vainas comestibles hasta el fin del proceso la recolección puede durar de 65 a 95 días.

Depende de la variedad, pero lo normal es empezar a recolectar cuando las vainas alcancen unos 15 cm de largo. No se recolectan todas de una vez, sino por tandas cuya frecuencia depende la variedad y el ciclo de cultivo. Enseguida crecerán otras nuevas que sustituyen a las cortadas.

SE tarad amas o menos un mes en finalizar la recolección. Acabada la recolección se cortan las partes aéreas pero se dejan las raíces para que cedan al suelo sus reservas de nitrogenadas.

Obtención de semillas

De su producción de judías  puede obtener sus propias semillas para el año siguiente, para ello debe asegurarse que sus judías son  una variedad pura y no una hibridación de judías de distintas variedades, (semillas F!), pues en ese caso, siguiendo las leyes de Mendel, darán lugar a matas con características imprevisibles,  cruce aleatorio de las característica de sus abuelos.

Confirmado que las plantas son adecuadas para recoger semillas, seleccione una planta que sea sana y fuerte desde su nacimiento,  observa que sea una  planta que no haya dado problemas con enfermedades o plagas y que haya dado buena producción, de esa planta selecciona las vainas que mas caracterizan por su forma, tamaño y color a esa variedad marcarlas y deja que lleguen a completar su maduración.

Cuando haya finalizado, saca sus semillas y separa a mano las semillas pequeñas y las defectuosas, el resto deja secarlas al aire completamente. Métalas en un sobre hecho con papel secante como el de cocina, dentro de un bote de cristal que cierre hermético, por ejemplo de mermelada. Escribe una nota con los periodos de siembra y cuidados característicos de esa variedad e introdúcela con las semillas y cierra el bote. Por fuera rotule el bote con el nombre de la variedad y la fecha.

Las semillas se conservan por varios años en estas condiciones pero es preferible utilizarlas a la siguiente estación.

Félix Maocho

Extractado y adaptado para el Huerto Familiar de de Infoagro  
Otras direcciones interesantes  Infojardín  Garden Center Egea  proveedor de semillas

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10 diciembre 2009 - Posted by | Horticultura | ,

14 comentarios »

  1. hola felix,tengo un invernadero de 3500m en la costa de granada,todos los años siembro judias a ultimos de febrero y primeros de marzo,llevo cuatro años sembrando killy y cada año es peor,ya no la siembro mas.me gustaria que me aconsejaras de algun tipo de judia semilarga que fuera mas productiva.muchas gracias y una pagina muy buena que has echo.

    Comentario por juan | 23 mayo 2010 | Responder

    • Creo que deberías rotar el cultivo sembrar un año tras otro lo mismo en el mismo lugar suele producir reducción en los rendimientos. Yo cambiaría aun cultivo que no fuera leguminosa que se dé en la misma época de las judías.

      Comentario por felixmaocho | 23 mayo 2010 | Responder

  2. hola felix mi pregunta es la siguiente me equivocado de fecha al sembrar judias la e sembrado a ultimo de noviembre ya han nacido. ¿que crees tu que deveria hacer?, dejarla que qrezcan o arrancarlas. te felicito por la pagina que has hecho esta muy bien un saludo

    Comentario por alfonso | 3 diciembre 2012 | Responder

    • Entiendo que las has sembrado directamente en tierra. Van a sufrir mucho con las heladas, posiblemente no lo aguanten. Claro que depende de donde tengas el huerto, pues en la meseta habrá fuertes heladas pero no en la costa no. Si estás en un clima frío, posiblemente la mejor sea darlas por perdidas, pero si estas en un clima sin muchas heladas, puedes quizá sacarlas adelante si las proteges del frío, Como supongo que son pocas las plantas y que aun están cortas de tamaño puedes protegerlas poniendo encima una botella de agua mineral o refrescos lo más grande posible, si es de 8 litros mejor que de cuatro, Cortas el fondo de la botella y la entierras el borde un poco en la arena para que no las tire el viento y las dejas con el tapón pero en lo alto de la botella haces uno o dos agujeros con una aguja caliente de unos 3 milímetros para que respiren.

      Cada cierto tiempo las vigilas y Si ves que en las paredes se acumula mucha humedad, las descubres para que se ventilen el interior y pasas un trapo para retirar el agua. De todas formas no me extrañaría demasiado si no resisten el frio.

      Comentario por felixmaocho | 3 diciembre 2012 | Responder

  3. Hola Felix voy a plantar un campito con unas 3500 plantas de judía perona en el litoral de la comunidad valenciana ahora en pasar pascua, ¿cuantos kilos se pueden recoger si va todo bien de producción total? muy buena página, un saludo.

    Comentario por Jose | 13 marzo 2013 | Responder

  4. Hola FElix que es mejor la basura de la gallina , o bola de abonos

    Comentario por Alberto | 24 mayo 2013 | Responder

    • Creo que el abono de gallina mejor utilizarlo en cultivos que no fijen el Nitrógeno atmosférico como las leguminosas, pues es muy rico en nitrógeno pero no tiene un buen equilibrio con potasas y fosfatos, Creo que en este caso te iria mejor un abono mineral bien compensado más que la gallinaza.

      Comentario por felixmaocho | 24 mayo 2013 | Responder

  5. Para las judias verdes

    Comentario por Alberto | 24 mayo 2013 | Responder

  6. Hola, es el primer año que he plantado garrofó y me gustaría saber en que momento tengo que recolectarlo ya que tengo Vainas ya secas con garrofones dentro de buen tamaño y con vetas moradas y otras vainas verdes también grandes pero a penas se notan los garrofones porque son pequeños. He leído que sí se recolectan verdes se considera verdura? Y si se recolectan secas son legumbres… Podrían aclararme algo? Soy novata en ésto …. Muchas gracias

    Comentario por Bea | 27 agosto 2013 | Responder

    • Vaya por delante que no soy experto en este tipo de legumbres, Su uso esta bastante extendido en Valencia, donde resulta casi obligado echarlas a la paella, pero casi son desconocidas en el resto de España, razon por la cual ni siquiera sé, si si recolectan secas y duras como las judías blancas, o aun tiernas como se recolectan los guisantes, por tanto me es dificil aconsejarle, solo puedo hablar de lo que ocurre con las legumbres más parecidad como son las judias y los guisantes que son especies bastante próximas.

      Si se tomaran verdes, (cosa que desconozco), como se toman los guisantes, habria que recorrer la mata y e ir cortando aquellas vainas que por su grosor indicaran que tienen en el interior los garrofones ode tamaño adecuado, pues en estas plantas lo habitual es que unas bainas maduren antes que otras. pero si se toman secas como las judías blancas puede esperar a que se sequen todas o al menos la mayor parte pues van a aguantar secas bastante bien en la mata y se ahorra el trabajo de recorrer tantas veces la misma mata en busca de vainas.

      Pero si prefieres ir recolectando algunos garrofones para las paellas, solo tiene que buscar,. (si se toman secas cosa que no sé, repito), las que ya estén secas, lo que se ve facil por que pierden el color vede por uno más pálido y la vaina se vuelve fina y quebradiza, pues a la planta no la va a hacer daño que le cortes las vainas que ya están secas.

      Lamento no poderte dar mejor respuesta

      Comentario por felixmaocho | 27 agosto 2013 | Responder

  7. Buenas tardes Félix e estado lellendo y veo que controlas a ver si me puedes alludar estou pensando en sembrar judias mi pregunta es ¿cuantos kg suele producir cada planta? Bien cuidada claro.gracias.

    Comentario por beny | 4 marzo 2014 | Responder

    • Unas 120 semillas producen unos 18 Kg mas o menos según el año, o lo que es lo mismo cada semilla produce más o menos 150 gramos de judías verdes.

      Comentario por felixmaocho | 4 marzo 2014 | Responder

  8. ¿Se puede despuntar la planta cuando llega al techo del invernadero? Gracias……

    Comentario por cesar | 11 mayo 2014 | Responder

    • Como poder, se puede, otras ramas inferiores crecerán más, pero lo habitual, es que cuando el extremo de la guía alcancen la parte superior de la espaldera, o del sistema que tengas para mantenerlas erguidas, las dejes caer, que vuelvan a caer hacia abajo.

      Comentario por felixmaocho | 11 mayo 2014 | Responder


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