Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Lo contrario a la morriña: Fernweh

fernweh-gross Cuando todavia no se habia decidido la ciudad anfitriona de los juegos olimpicos de 2016 mucha gente comentaba si queria o no que fueran en Madrid. Yo no lo tenia demasiado claro. Mas bien pensaba en razones economicas y de desarrollo en general para la ciudad, porque, como le comentaba a los que hablaban conmigo, probablemente en 2016 ni siquiera viva en España.

Es un sentimiento que casi nadie comprende, pero cuando encuentro a alguien que es igual, me siento muy identificada y unida. Somos gente que echamos de menos estar fuera de casa, en lugar de lo contrario. La morriña al reves es la necesidad de estar descubriendo lugares nuevos, experimentar sensaciones de novedad constantemente. Los alemanes tienen dos palabras que no hay en el resto de los idiomas: wanderlust significa ganas de deambular, el gusto de andar de un lado para otro, no tanto como un nomada, porque se puede dejar la residencia fija en un lugar e ir haciendo escapadas, sino como motor que impulsa a los que nos define a querer siempre evadirnos buscando nuevos sitios a los que ir o nuevas rutas que trazar.

Pero hay otra palabra aun mas precisa para lo que me pasa a mi: fernweh que viene a ser el antonimo de morriña en el sentido habitual de la palabra. Es nostalgia de la sensacion de estar fuera, es dolor por tener lejos lo lejano. La tristeza por no hallarse lejos de un lugar habitual, el deseo por conocer lugares nuevos o viajar por el mundo es algo que he visto en algunas nacionalidades mas que en otras. Por eso, es normal que en español no tengamos palabra para ello. En España normalmente la gente no entiende por que quisiera yo irme de tan maravilloso lugar donde la supuesta calidad de vida es suficiente como para atraer a los guiris en su jubilacion. El buen tiempo (bueno, hasta que llegan las inundaciones, claro), el relax, la siesta (osea, la falta de productividad y la mania de hacer semanas laborales de horas impensables en otros paises, por el mero hecho de que la parsimonia que llevan encuma hace que la mitad del tiempo que estan en la oficina esta perdido en cosas que no son sacar adelante el trabajo)… Ah! si, no nos olvidemos de lo bien que se come en España. No lo voy a negar, me gusta la dieta mediterranea. Lo que pasa es que cuando he vivido en otros paises, he seguido comiendo igual de bien: el truco es que cocino yo vaya a donde vaya, y en los supermercados europeos estan los mismos (e incluso los mejores) vegetales de la huerta murciana que en España.

Asi que aqui me teneis. Con la nostalgia de largarme de casa, de esta ciudad e incluso de este continente. Con ganas de hacer la maleta o la mochila y volver a sentir esa emocion que me inunda cuando decido irme a otro lugar, planeo o no el destino y pienso en lo que alli me esperara. Echo de menos lo que no conozco todavia.

Quiero despertarme por la mañana y salir a una calle que nunca he explorado. Quiero perderme en una ciudad nueva, aprender a usar un sistema de transporte mas, enterarme de como funciona la vida de los locales ahi, forzarme a conocer gente nueva, adaptarme al idioma o al acento… Definitivamente, tengo fernweh y lo quiero saciar al mas puro estilo romantico de la palabra (romantico de las novelas de la epoca literaria, no de empalagosismo del otro, por supuesto)

Disculpad la falta de acentos, pero en este teclado no hay y no pienso copiapegarlos.

5 octubre 2009 Posted by | Miss Celánea, Zona Euro | , , , , | 1 comentario