Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Jubilado que se hace multimillonario.

La historia del personaje conocido que se hizo millonario en su jubilación es la siguiente:

Imagínate que después de trabajar en muchos empleos distintos, tales como, bombero,  vendedor de seguros y soldado del ejército. Decides montar un restaurante con la receta que aprendiste hace años, tienes 40 años. Cuando el restaurante ya tiene clientes te arruinas por que en la ubicación del local harán pasar una carretera y te fuerzan a vender tu propiedad.

Y acabas viviendo en una pensión de la seguridad social…

Imagínate, todos tus esfuerzos, tus ahorros, tus energías… ahora ya estás jubilado viviendo en esa pensión.

Pues en ese momento nuestro personaje, empezó a pensar como podía vender esa receta. Se fue a visitar restaurantes cocinando para los propietarios y empleados, su receta especial para pollo. Recorrió todo Estados Unidos durmiendo en su coche y tratando de encontrar quién apostara por su negocio. El llegaba a acuerdos con algunos restaurantes para que todos los pollos que vendieran con su receta le pagaran 5 centavos de dólar (eran los años 50).

A este personaje se le llego a conocer como el Coronel Sander y así empezó lo que hoy conocemos como Kentucky  Fried Chicken. A la edad de 74 años vendió su empresa a un grupo de inversores.

Tenemos muchas más historias que demuestran que las personas tienen un poder interior desconocido para conseguir mucho más de lo que tenemos.

Si quieres leer esta experiencia y muchas más puedes ver libros de desarrollo personal en www.librosautoayuda.wordpress.com.

Un saludo,

J.Serral

http://www.impulsat.com

28 julio 2009 Posted by | Psicología | , | Deja un comentario

El secreto del éxito es el autocontrol

En el pasado TED, Joachim de Posada intervino para explicar las conclusiones sacadas de un experimento hecho hace 15 años en EEUU. En él participaron unos cuantos niños de 4 años. Los dejaban solos, uno por uno, en una habitación, sentados delante de una mesa, con una nube de golosina encima. El adulto les dijo que volvería en 15 minutos y que podía comerse la golosina en cualquier momento, pero que si volvía y aún estaba ahí, el niño no sólo se comería esa, sino que además recibiría otra igual. Es decir, un retorno a la inversión del 100% en 15 minutos, o lo que es lo mismo, retrasar la satisfacción inmediatamente disponible a un plazo posterior.
Resulta que dos de cada tres niños se comieron la golosina antes de que acabaran los 15 minutos. Y el tercio restante, supo contenerse y esperar. También hicieron el experimento años más tarde en Colombia, y el resultado fue el mismo. Dos tercios de niños impacientes y un tercio de niños que podían controlarse a sí mismos.
Lo interesante del tema es que pasados esos años, cuando los niños del primer experimento tenían ya 18 o 19 años, volvieron a investigar cómo les había ido en la vida a cada uno y en qué situación estaban. Un 100% de los niños que había esperado, del tercio que no se comió la golosina, eran buenos estudiantes, estaban empezando buenas carreras en la universidad, tenían buenos hábitos de vida, salud, etc, eran buenos también en sus relaciones sociales… en general se podría decir sin duda, que eran gente con éxito. Sin embargo, la mayoría de los dos tercios que no esperó y se comió la golosina, habían sido problemáticos, habían tenido malas notas, o habían incluso dejado los estudios antes de tiempo, se relacionaban con los demás de forma no satisfactoria, etc.
La conclusión es que existe una alta correlación entre la capacidad para retrasar las satisfacciones, es decir, el autocontrol, y el éxito que una persona pueda ser capaz de alcanzar.
De hecho, en muchos países, ahora enseñan a los niños pequeños, técnicas de autocontrol para poder aprovechar las ventajas que tiene saber hacer las cosas en el momento adecuado.
En el siguiente vídeo se amplía un poco la información, aportando, en español, la manera de intuir si nosotros hubiéramos sido de la clase de niños que se comieron la golosina o si hubiéramos sido de los que supieron esperar.

En el pasado TED, Joachim de Posada intervino para explicar las conclusiones sacadas de un experimento hecho hace 15 años en EEUU. En él participaron unos cuantos niños de 4 años. Los dejaban solos, uno por uno, en una habitación, sentados delante de una mesa, con una nube de golosina encima. El adulto les dijo que volvería en 15 minutos y que podía comerse la golosina en cualquier momento, pero que si volvía y aún estaba ahí, el niño no sólo se comería esa, sino que además recibiría otra igual. Es decir, un retorno a la inversión del 100% en 15 minutos, o lo que es lo mismo, retrasar la satisfacción inmediatamente disponible a un plazo posterior.

Resulta que dos de cada tres niños se comieron la golosina antes de que acabaran los 15 minutos. Y el tercio restante, supo contenerse y esperar. También hicieron el experimento años más tarde en Colombia, y el resultado fue el mismo. Dos tercios de niños impacientes y un tercio de niños que podían controlarse a sí mismos.

Lo interesante del tema es que pasados esos años, cuando los niños del primer experimento tenían ya 18 o 19 años, volvieron a investigar cómo les había ido en la vida a cada uno y en qué situación estaban. Un 100% de los niños que había esperado, del tercio que no se comió la golosina, eran buenos estudiantes, estaban empezando buenas carreras en la universidad, tenían buenos hábitos de vida, salud, etc, eran buenos también en sus relaciones sociales… en general se podría decir sin duda, que eran gente con éxito. Sin embargo, la mayoría de los dos tercios que no esperó y se comió la golosina, habían sido problemáticos, habían tenido malas notas, o habían incluso dejado los estudios antes de tiempo, se relacionaban con los demás de forma no satisfactoria, etc.

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30 junio 2009 Posted by | Psicología | , , , , | Deja un comentario