Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

No Cussing Club: la liga anti palabrotas

no-cussingLos americanos son como son. Ya los conocemos. Fueron pioneros en poner pitidos tapando las palabras malsonantes en los programas de televisión. Son “el país de las libertades” que más censura, de entre los que juegan en la misma categoría de democracia. Por un lado proclaman a los cuatro vientos su gran tolerancia y su libertad de expresión, basándose en su primera enmienda:

El Congreso no hará ley alguna con respecto a la adopción de una religión o prohibiendo el libre ejercicio de dichas actividades; o que coarte la libertad de expresión o de la prensa, o el derecho del pueblo para reunirse pacíficamente, y para solicitar al gobierno la reparación de agravios.

Pero por otro lado, al ser descendientes de los emigrantes más puritanos del viejo continente (Europa, para el que ande algo perdido…), tienen la manía de meter la religión en todos lados. Su himno, sus costumbres, y mucha parte de su política se basa en temas ideológicos religiosos.

Por eso, utilizan muchos más eufemismos para hablar de ciertos temas, como es el sexo. Todos hemos visto alguna vez en la televisión o el cine como alguien, hablando de lo “lejos” que ha llegado con otra persona a ese respecto, dice que ha llegado a “segunda base”. No tenemos nosotros, ni siquiera tras décadas de dictadura casada con el catolicismo, tantos miramientos al hablar del tema. Y los eufemismos americanos además complican las conversaciones, al no saberse muy bien qué quieren decir con ellos. Los chicos (y supongo que también hay chicas) de xkcd lo intentaban explicar, a su manera, con el gráfico de este cómic.

Pues dentro de todo ese lío de “decimos lo que queremos pero nos sonrojamos cuando alguien dice caca, culo, pedo, pis” ha surgido un grupo rebelde que intenta que la gente deje de decir palabrotas. Algunas personas estaban preocupadas por el nivel del lenguaje que se podía escuchar en las canciones de rap y otros mensajes que les llegan a los jóvenes, pero ha tenido que ser un joven el que dé el primer paso.

McKay Hatch, a sus 14 años, decidió que estaba cansado de escuchar a su alrededor a todos sus compañeros y amigos soltar burradas por la boca. Por eso fundó el “No cussing club”, el club de la gente que se negaba a hablar con palabrotas. Sorprendentemente, caló bastante bien entre la gente de su edad, que pronto empezaron a controlar su lenguaje y a difundir la -buena- palabra.

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3 marzo 2009 Posted by | Gente marca ESO, Zona Euro | , , , , , | Deja un comentario