Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

La princesa PRIMAVERA y el HADES (Cuento mitológico)

Por Félix Maocho
21/9/2018

Había una vez, un poderoso árbol llamado ALMENDRO, plantado en medio del Valle del OLIMPO.

ALMENDRO tenia una única hija la Princesa PRIMAVERA, a la que quería con delirio.

La vio un día nacer en de unos de sus poderosos brazos, como un bulto chiquitito, chiquitito, que día a día crecía y se transformaba en una bella almendra y era tan bonita, que la bautizó con un nombre nuevo que sonaba a música, PRIMAVERA.

PRIMAVERA creció y se puso redondita, era verde brillante y recibía sobre su piel la luz del sol, ALMENDRO, mandó que en sus brazos aparecieran hojas, que controlaran la cantidad de luz del sol que la llegaba, mientras que la mandaba por sus venas mucha savia, para que creciera fuerte y sana.

Con el tiempo, PRIMAVERA se hizo mayor, la piel le cambió del verde oliva infantil a un colo mas apagado que en algunas zonas pasaba a tener tonalidades rosas, También a medida que creía, a la Princesa PRIMAVERA, que era un poco coqueta, le gusta lucir su bonita piel interna y se desabrochaba un par de botones para dejar entrever la pepita castaña que tenia dentro, al rededor de su corazón, y como era una princesa joven, la pasó lo que todas las princesas jóvenes, que se enamoró de un joven a caballo que de vez en cuando le veía pasar raudo cerca del árbol.

Una vez, el joven ato el caballo junto tronco de ALMENDRO y se puso a hablar con PRIMAVERA.

  • – No te doy miedo
  • – Porque tenía que tener miedo de ti
  • – Por que utilizo esta túnica blanca hasta los pies
  • – Pues yo la veo muy limpia y estoy un poco cansada de los príncipes que pasan por aquí llenos de colorines y plumas, tú me pareces muy elegante. Un hombre serio y formal, que viste con sencillez
  • – Y no te da miedo la guadaña que llevo al hombro.
  • – No te diré que me gusten las armas, yo preferiría que llevaras una mandolina, pero no se por qué a todos los príncipes os gustan las armas, y ya dentro de ello, tu guadaña es mucho original, estética y elegante, que las espada y los puñales que llevan los príncipes que pasan por aquí, con los mangos llenos de joyas horteras.
  • – Pues si de veras no me tienes miedo, ¿Me permites que venga por aquí con más frecuencia y que te cante dulces melodías al pie del ALMENDRO?
  • – Pues ven cuando quieras, yo te estaré esperando colgada del brazo de mi padre y oiré encantada lo que me quiera cantar.

Y pasaron los días y muchas tardes, aparecía montado en su caballo blanco, HADES, que llevaba a demás de su inseparable guadaña. llevaba un violín. Se acercaba al pie de ALMENDRO y cantaba y tocaba lúgubres melodías, que hablaban de tristeza y atardeceres, de amores desgraciados y sórdidas batallas en el barro y la penumbra, pero lo que PRIMAVERA oía, un fondo de trinos de pájaros, que adornaban las letras con los mas alegres sonetos y los cantos mas optimistas de futuros esperanzadores, porque PRIMAVERA estaba profundamente ENAMORADA de HADES y no había en la tierra, un príncipe mas bello y esbelto. que ÉL

Un día, no pudo mas y PRIMAVERA contó a ALMENDRO su gran secreto

  • – Papa estoy ENAMORADA
  • – Me alegro mucho PRIMAVERA, estás entrando en la edad y es bueno que conozcas el AMOR, porque no es más que fiebre que padecemos casi todos una vez en la vida, y que es como otras fiebres, que vienen y se van. Pero esta, te hace sentir como mariposas en le estómago y ver rayos de oro en los reflejos de todas las cosas. Y es triste llegar a la vejez, sin haber sentido al menos una vez en la vida, el AMOR. Y ¿quien es él?
  • – Un príncipe maravilloso, todo vestido de blanco, que monta un caballo también blanco. que se llama HADES
  • . ¡¡¡¡ HADES !!!!, ¡¡¡¡ Te has enamorado de HADES !!!!
  • ¡¡¡¡ Siiiiii !!!!, Le amo como nunca he amado a otra persona,
  • ¡PAPA!, también a ti te quiero mucho, pero es otra cosa. Yo por él seria capaz de saltar de tus brazos y seguirlo allí donde él vaya.
  • ¡HIJA! , ¡Mi hija PRIMAVERA! ¡Carne de mi carne y sabia de mi sabia!, Te prevengo, HADES es quien viene y nos quita de la faz de la TIERRA y nos entierra en su reino, Si tu te casa con él, te perderé para siempre.
  • Se perfectamente hasta donde puede llegar la autoridad de un padre, no te voy a impedir que cumplas tu destino. Sólo quiero que sepas la verdad, ¡HADES es la MUERTE! y que si te vas con él, te separarás de mi para siempre, no porque yo te deje de querer, que eso nunca pasará, sino porque estoy hecho para soportar la luz, el calor, la sequía, incluso el fuego, pero no puedo seguirte donde HADES tiene su reino, en el mundo de las tinieblas, debajo de tierra. Donde te vas a ir a vivir con HADES yo no puedo ir.
  • ¡PAPA!, ¿Mi amadisimo PAPA!, No me iré muy lejos, y tu tienes poderosas raíces que se adentran hasta el centro de la tierra, Igual que ahora me proteges con tus brazos, puede protegerme con tus raíces, aunque tu no me veas.
  • Te prometo dos cosas y estate seguro que las cumpliré, hablaré contigo a través de las raíces y mis hijos vendrán del Reino de HADES al Reino de a Luz para que vean a su abuelo y jueguen con él.

Dicho esto se despidieron con un fuerte abrazo, PRIMAVERA con un rápido estremecimiento se desprendió de los brazos de su padre y calló a tierra. Desde lo alto, ALMENDRO vio a PRIMAVERA por última vez, Poco a poco PRIMAVERA abrió un agujero en el suelo y se fue hacia el Reino de HADES.

El poderoso ALMENDRO por primera vez en su vida lloró amargamente, sus fuertes brazos se doblaron al rededor de la cabeza, mientras que el pie del árbol se cubría con gotas de rocío que poco a pocos fueron secando. Por el valle sonó un rugido seco de madera rota, los lamentos secos y apagados de ALMENDRO llenaron el Valle del OLIMPO.

La vida continuaba, ALMENDRO, todas las mañanas veía salir el sol por occidente, soportaba sus rayos al mediodía y le veía esconderse por Oriente. Pero aquello que antes le alegraba no podía oscurecer su pena.

Pero un día sus raíces oyeron la dulce voz de la Princesa PRIMAVREA y ALMENDRO se estremeció de gozo.

  • PAPA son tu hija PRIMAVERA, solo quiero decirte que soy tremendamente feliz, HADES es buenísimo y me quiere tanto como yo lo quiero a él, lo mas que se puede querer a un ser en esta vida.
  • HADES me ha explicado que quizá tiene un feo trabajo, pero que alguien lo tiene que hacer y el es encargado de hacerlo, HADES recoge los cuerpos dolientes de ancianos y enfermos y los retira de la faz de la tierra. Pero es por una buena acción, hace hueco para que otros nazcan y los sustituyan. Sin MUERTE no hay VIDA, y él sabe, que gracias a su feo trabajo, es posible la vida y esta orgulloso de su trabajo, aunque nadie lo comprenda.
  • Si no fuera por él, la tierra estaría llena de seres dolientes y enfermos hasta la eternidad y no habría espacio para que gente como yo, que con sólo nacer hacemos tan dichosos a los vivientes, pudiéramos emerger a la vida.

  • HADES me ha contado, que hace su trabajo lo mejor que sabe y que cuando escoge un ser para llevárselo, sólo tiene en cuenta ver si ha llegado el momento oportuno. Nunca hace distinción entre animales y personas, entre reyes y plebeyos, entre ricos y pobres, hombres y mujeres, ni entre blancos y negros, a todo trata igual de una forma justa e imparcial.
  • – Me alegra escucharte PRIMAVERA, ¿no podría ser que vinieras a visitarme alguna vez?
  • – Eso papa es imposible, y ahora y porque voluntariamente lo elegí, soy súbdita del REINO DE HADES, con todas las consecuencias, las buenas y las malas. La luz me molesta y además si me vieras me tendrías miedo, no te gustaría verme. Algunos lo han intentado, pero son los que los del Reino de la Luz, llamáis FANTASMAS y nunca ninguno ha sido bien recibido. Eso es imposible, confórmate con saber que tu hija es terriblemente feliz aquí en el Reino del HADES.
  • – Pues bueno, hija querida, me conformaré con saberlo, me alegra mucho que seas muy feliz, he llorado mucho por ti.

Paso el tiempo y aunque ALMENDRO sabía que su hija era feliz, el hecho de no verla le entristecía, las hojas que protejan a PRIMAVERA en las ramas, se habían quedado sin ninguna utilidad pues ya no tenían nada que proteger y ALMENDRO se preocupaba poco de ellas.

Poco a poco el aire se las iba robando y los brazos de ALMENDRO se iban quedando desnudos, hasta que las últimas hojas, que se habían tornado amarillas por la tristeza de ALMENDRO, se unieron a los copos de nieve blanca y se fueron. En medio del Valle del OLIMPO, quedo ALMENDRO, duro y renegrido, con sus nudos brazos extendidos sin ningún adorno, como un espantapájaros.

Paso mas tiempo y su hija se puso nuevamente en contacto con él

  • – Papa te prometí que te mandaría a mis hijos para que los vieras, Como son hijos del HADES y míos, pueden soportar algo el Sol, pero no mucho, así que irán por una corta temporada, pero espero que te alegren la vida como a mi me la alegran

A los poco días los brazos de ALMENDRO se poblaron de pequeñas flores blanca como HADES pero con un corazón rosa violeta como había exhibido PRIMAVERA. Tantas flores llegaron, que casi le cabían y poco después aparecía no solo en ALMENDRO, sino en ROMERO, ESPLIEGO, incluso CACTUS, los vecinos de ALMENDRO y todo el Valle del OLIMPO se pobló de risas y voces y todos fueron felices como había prometido PRIMAVERA.

Tanto AMENDRO como otras muchas plantas del Valle del OLIMPO se apresuraron a desplegar hojas que protegieran a los niños de los rayos del Sol, pero fue inútil, en pocos días los rayos del Sol comenzaron a dañar a los sensibles hijos de las Tinieblas y se fueron heridos se fueron retirando al REINO del HADES y nuevamente ALMENDRO se volvió triste y taciturno, esperando otra ocasión en que PRIMAVERA le mandara una temporada a sus nietos. Nuevamente las hojas sin utilidad, se iban poniendo amarillas y caían arrebatadas por el viento.

ALMENDRO, algunas veces veía pasar a veloz a HADES montado en su caballo blanco, pero ya no le tenia miedo, sabia que importante era su trabajo y le saludaba con sus ramas, mientras que HADES,. giraba a su cara blanca y su boca descarnada se abría en lo quería ser una sonrisa.

Incluso una vez al pasar veloz, no solo le sonrió, sino que le dijo, HASTA PRONTO y ALMENDRO, no solo no le tuvo miedo, sino que se alegró, porque pensó que pronto volvería a ver a su Hija PRIMAVERA.

Y en recuerdo de la promesa hecha por PRIMAVERA a su padre ALMENDRO, todos los años precisamente por PRIMAVERA, los nietos de los nietos de la PRIMERA PRIMAVERA que hubo en la Tierra, salen del REINO de HADES y cubren los valles y montes de flores empezando siempre por los Almendros y nuevamente, todas las plantas se alegran y tratan de protegerles con sus hojas de los rayos del SOL.

Colorin colorado este cuento se ha acabado.

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21 septiembre 2018 - Posted by | General

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