Felix Maocho

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Jules Breton, pintor realista que refleja un mundo irreal

Por Félix Maocho
17/9/2017

Jules Adolphe Aimé Louis Breton (1827 – 1906) es un pintor realista francés de un estilo idealizado.

Sus pinturas están fuertemente impregnadas de una visión idílica del campesinado y de la vida rural, que impregnan de belleza melancólica su obra pictórica.

Hijo de un campesino, nació el 1 de mayo de 1827 en Courrières, un pequeño pueblo de Pas-de-Calais.

Su padre, Marie-Louis Breton, era un terrateniente local que también administraba las fincas del duque de Duraste y que ademas ejerció los cargos de juez asistente y alcalde. Su madre murió cuando él tenía 4 años, por lo que su infancia corrió a cargo de su abuela materna y su padre que le inculcaron un amor a su tierra que el supo transmitir a sus cuadros. El respeto a la tradición, el amor por la tierra y por su región natal fueron el eje central de su vida y marcaron su obra durante toda su vida.

La tormenta · 1853 el cuadro de Bretón mas antiguo que he encontrado

A los 10 años entró a estudiar en el seminario católico de St. Bertin, cerca de de Saint-Omer, ciudad cercana a Courrières su lugar de nacimiento. Allí recibió la primera formación artística. Después estudió en la universidad en Douai, donde se familiarizó con el dibujo y la literatura clásica.

Paisaje -1854

Con 15 años, en 1842, ocurrió un hecho le marcaría su existencia, entro en contacto con el pintor Félix de Vigne, instructor de la Real Academia de Gante, que, impresionado de sdu habilidad pintando, convenció a su familia para que le dejaran estudiar arte en Gante.

Al año siguiente se traslada a Gante y lo que en principio iba a ser un curso de tres meses en la Academia, se convirtió en un estancia de tres años. Siendo sus maestros en Gante Vigne y el pintor Henri van der Haert.

Fuego en un pajar · 1856

En 1846, se trasladó a Amberes donde tomó clases con el pintor romántico barón Gustaf Wappers y empleó parte de su tiempo en copiar los trabajos de los maestros flamencos.

En 1847, se traslada a París para perfeccionar su formación en la École des Beaux-Arts. En París, Breton estudió en el taller Michel Martin Drolling. Allí conoció y entabló amistad con varios artistas realistas, como François Bonvin y Gustave Brion,

Interior in Kempen · 1859

Sus primeros trabajos fueron sobre personajes históricos, como “Saint Piat predicando en la Galia”, cuadros de estilo realista que no he podido encontrar. Expone sus primeros cuadros en el Salón de París reflejado estas influencias.

 

Y en París vuelve a encontrarse con Charles-Joseph-Ernest Delalleau, un compañero de St. Bertin y del colegio de Douai, que por entonces era un exaltado revolucionario, que inculca sus ideas políticas a Breton, insistiendo en que el rey de Francia, Louis-Phillipe, era “más cruel que Tiberio o Nerón.”

Joven con rastrillo – 1859

Los discursos de Deallaleau, unidos al levantamiento contra Louis-Phillipe, influyeron mucho en la obra de Breton. Su debut artístico fue una exhibición en el Salón en 1849 de un cuadro titulado “Misere et Desespoir” (Miseria y Desesparación) y en 1851 otro titulado “Faim” (Hambre), claramente influenciado por la Revolución de 1848.

“Hambre”, fue expuesto con gran éxito en Bruselas y Gante. Con este motivo volvió a Belgica y Gante, en tablando relación con su futura esposa, Elodie. hija de su primer profesor Félix de Vigne.

Plantación de un Calvario – 1858

Ambos cuadros han desaparecido, por lo que no podemos mostrar la influencia de la Revolución en su obra. Sin embargo, a lo largo de su carrera, Breton continuó pintando y escribiendo sobre temas socioeconómicos, aunque de una forma mucho más moderada.

in embargo, siempre  se mantiene continuo el contacto con el mundo rural. En 1848 en el mismo año de la Revolución, vuelve a Courrières debido a una grave enfermedad de su padre y vuelve a encontrar el mundo rural de su infancia.

Mujer joven

En 1851 se instala nuevamente en la región que le vio nacer. Convencido de que no había nacido para ser pintor de hechos históricos, volvió a sus recuerdos de la naturaleza y el mundo rural que le habían impresionado en su juventud. Allí empezó “Las espigadoras”, una obra inspirada en el trabajo del campo y la dura situación de los más desfavorecidos que recogían lo que quedaba en el campo tras la cosecha.

Las espigadoras – 1854

Los detalles realistas se reflejan en la ropa usada y rasgada de los personajes, o en los pies descalzos de las mujeres, lo que no empaña la fuerte idealización de la escena. La composición y distribución de las figuras, como si de un friso se tratara, y el porte altanero de los campesinos subrayan una sublimación de la pobreza. Las espigadoras recibió una medalla de tercera clase, lo que hizo despegar la carrera de Breton.

Comenzó a recibir encargos estatales y muchas de sus obras fueron adquiridas por la Administración francesa de arte que las envió a los museos provinciales.

En 1853, expuso El regreso de los segadores. el primero de sus numerosos trabajos influenciados por la obra del pintor suizo Louis-Leopold Robert.

 

El regreso de los segadores 1853

Abandona definitivamente representar la miseria de las clases populares, en beneficio de una visión idílica –cuasi pintoresca- del mundo laboral del campo francés. Con ello el pintor se gana los favores de los poderosos, las alabanzas de la crítica y las adulaciones del público.

Sus cuadros se pueblan de campesinas y paisajes llenos de una belleza tranquila y un tono poético, que llegan fácilmente a público con el sutil tono sentimental que imprime a sus pinturas.

Por este tiempo, en 1857, su salud comenzó a deteriorarse y por ello decide regresar una vez más a su ciudad natal de Courrieres. Su cuadro “Benedictions des Bles” fue una consecuencia del estado anímico de Breton en este periodo de enfermedades y ansiedad,  fue expuesta en el salón y obtuvo la medalla de segunda clase. Pese a su estado o quizá por ello, se casa con Elodie de Vigne en 1858

La benedictino del campo de grano en el Artois – 1857

Ddecide regresar a París en 1859. Allí vuelve a comparte estudio con su amigo de la infancia y arquitecto Delalleau, pero ya los ardores revolucionarios de la juventud, habían pasado para Breton, que sigue pintando los cuadros idílicos de una mundo rural idealizado.

La vendimia en el Chateau Lagrange – 1864

Pese a las dificultades de salud, consiguió inspiración para pintar uno de sus retratos más famosos, Le rappel des glaneuses. Con este Llamamiento de las espigadoras, Jules Breton representa una escena corriente de la vida campesina en Courrières , su pueblo natal. Elige pintar las espigadoras; la luna creciente arriba en la izquierda con el sol poniente proporciona al cuadro la cálida y dorada luz de un atardecer.

El llamamiento de las espigadoras – 1859

Buscando lugares de reposo, visitó el sur de Francia muchas veces en la década de 1860, cada vez ganando nueva inspiración para su arte.

Verano en el Mar 1864

Durante toda la década de 1870, una buena parte de su trabajo en esta década se basó en la guerra franco-prusiana.

Breton continuó con sus exposiciones y en las de 1880 y 1890 su fama creció. Su representación poética en un paisaje con el sol de poniente, se hicieron muy populares, especialmente en Estados Unidos.

Los comunlgantes – 1884

Dado que sus obras se hicieron tan populares Breton en muchos casos produjo copias de algunas de sus propias obras. Breton fue extremadamente popular en su tiempo, exhibió en varios salones. Fue uno de los pintores más populares de su época tanto en su Francia natal como en Estados Unidos y Reino Unido.

Joven tejiendo – 1873

 

Un día de 1880 Vincent Van Gogh sintió la obligación de visitar el hogar de Jules Breton, pintor francés que admiraba, y fue así como con solamente diez francos en su bolsillo recorrió los 70 kilómetros hasta Courrières,  para ver a Breton. Al llegar, sin embargo, Vincent van Gogh fue demasiado tímido para tocar a la puerta de su casa y regresó a Cuesmes completamente frustrado,

En 1886, Breton fue elegido miembro del Instituto de Francia, para cubrir la plaza dejada por la muerte de Baudry. En 1889, fue nombrado comendador de la Legión de Honor y en 1899 fue elegido miembro de la Royal Academy.

Las últimas flores 1890

A través de las décadas de 1880 y 1890, Breton continuó exhibiendo su trabajo en el Salón y ganó varios premios por su arte.

También escribió un libro de poemas (Jeanne) y varios en prosa sobre su vida y la obra de otros artistas que conoció personalmente, entre ellos Les Champs et la mer (1876), Nos peintres du siècle (1900), Delphine Bernard (1902), y La Peinture (1904).

Jules Breton murió en París el 5 de julio de 1906, después de cuatro décadas de pintura y escritura.

Félix Maocho

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17 septiembre 2017 - Posted by | Pintura |

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