Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Libros – Pensar estratégicamente, incluso en tu vida privada

Por Félix Maocho
19/8/2017
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Xavier Gimbert
Pensar estratégicamente
 DEUSTO S.A. Ediciones
304 pags.
19,95 €

Por diversos conductos me ha llegado conocimiento de un libro que resulta extraño que se hable de él fuera de su contexto. Es un libro sobre empresas, llamado Pensar estratégicamente de Xavier Gimbert.

Y digo que es extraño por que su autor es profesor de ESADE (Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas) y estoy seguro que tiene  mucho prestigio dentro del ámbito universitario y empresarial, pero indudablemente no es un personaje mediático, ni tan siquiera conocido fuera de ese ámbito y porque los que me han hablado del libro, no lo han hecho en virtud de que sea práctico para la gestión de un negocio, sino porque lo que enseña el libro, es aplicable a la vida de todos nosotros, los que somos directivos de empresa y los que no lo somos, pues como el libro dice ayuda a que pensemos con eficacia.

En este momento de intenso cambio, decidir cual es el camino a seguir supone tomar riesgos, pues hemos, no solo de adaptarnos a los cambios que se producen, sino tratar de anticiparse a los cambios que se van a producir pues ello es lo que nos situara en una posición de fuerza cuando llegue el futuro. En la empresa, esto es ganar competitividad, pero en la vida de cada uno de nosotros, es saber coger la cresta de la ola, que nos ayudará a avanzar con menos esfuerzo.

Como ven, las enseñanzas de este libro, si bien el autor las enfoca hacia la empresa, son aplicables a la vida de cualquiera, pues todos empresas y personas, estamos abocados a enfrentarnos al futuro y conviene situarse lo mejor posible hoy, para vivirlo mejor cuando el futuro se haga presente.

Hay una cita de Jack Welch que dice:

“Si el ritmo de cambio de una empresa es inferior al de su entorno, el final de la empresa está a la vista. Simplemente falta saber la fecha.”

Igual podemos aplicarla a nuestra propia vida, “Si el ritmo de cambio de una persona es inferior al de su entorno, el final de su existencia está a la vista. Simplemente falta saber la fecha.”. No es nada mas que otra versión del conocido refrán de “Pez que no nada, se lo lleva la corriente”. El pensamiento estratégico es el razonamiento que en todo momento nos indica en que dirección hemos de dirigir nuestros esfuerzos para buscar aquellas zonas donde se exija, para mantenernos o avanzar, un mínimo de esfuerzo.

Solemos creer que son los políticos los que tiene la fuerza para cambiar el mundo, y puede que así sea, pero nosotros dentro de ese mundo vivimos en una pequeña burbuja, a la que los políticos no van a dedicar el menor esfuerzo por modificarla, somo nosotros los que tenemos que cambiar las condiciones de la burbuja para hacerla mas adecuada a nuestras circunstancias y eso si está en nuestras manos.

El futuro previsible no es único, sino que puede presentar diversos escenarios de acuerdo con la evolución del entorno, economía, política, social, etc. y sobre todo las actividad de nuestro entorno cercano, para la empresa serán competidores y clientes. Para nosotros, es nuestro entorno social y profesional, trabajo, pareja, familia, amigos, jefes, etc. Pero sobre todo, viene marcado por los cambios de los gustos y necesidades de nuestros clientes, en las sociedades y de nosotros mismos, que somos los propios consumidores de nuestros actos en una visión personal y no empresarial del futuro.

En el libro Pensar estratégicamente, se presenta un método para hacerlo, basado en cinco aspectos: La Misión, El mercado/Segmentos, El Sector/Dimensiones Estratégicas, Actividades Clave y Capacidades Clave. Alrededor de estos conceptos y de las relaciones existentes entre ellos, se tejen las reflexiones que forman un pensamiento estratégico.

Como dije, es un libro de economía de empresa, pero, a mi juicio, (y del de quienes me han hecho llegar su conocimiento), es fácilmente extrapolable a la vida de cada uno. Con el paso del tiempo, evolucion nuestro entorno y mucho más rápidamente, evolucionamos nosotros. Nada tiene que ver el hombre y su entorno a los 20 años, que a los 30, y mucho menos a los 60. Todo fluye mucho más rápido de lo que esperamos, crecen mas deprisa de lo esperado los hijos y salen antes de lo que habíamos previsto las arrugas, y en medio de esos cambios estas tu. Como constantemente no estés corrigiendo el rumbo de tu vida, llegaras a puntos por donde es dificill salir y donde no hay marcha atrás.

Como ven, con la debida traslación todo lo que se diga sobre la estrategia de futuro de la empresa puede aplicable a la estrategia de futuro personal. Partiendo de que el éxito de la estrategia es siempre relativo, pues se trata de elegir el mejor camino posible entre todos los que se nos abren, aunque ello no implique necesariamente el éxito, porque puede que el competidor lo haga aun mejor.

Los últimos años de crisis, a partir de 2008 han golpeado fuertemente a las empresas, Empresas que se consideraban invulnerables como, AIG, Chrysler, Fortis, General Motors, Lehman Brothers o Royal Bank of Scotland. Igualmente ha llevado al fracaso a muchos personas, que eran brillantes poco tiempo antes, empresarios, directivos, empleados, en definitiva personas, han quedado de la noche a la mañana en precario, porque tanto las empresas como las personas no supieron prever los efectos que la crisis les ha echado encima. Si hubieran previsto el futuro, tanto unas como otros habrían tomado medidas a tiempo y habrían superado la crisis, si no indemnes, dejando al menos el menor número de pelos posibles en la gatera.

El problema es que a toro pasado, todos encontramos miles de formas de esquivar el riesgo que se nos viene encima, pero no tenemos claro como prevenir el riesgo porque el riesgo, sabemos que está ahí, pero no tenemos forma de detectarlo hasta qe es demasiado tarde. Por ello tenemos que hacer del pensamiento estratégico un ejercicio permanente, periódicamente y con una periodicidad bastante alta, tendremos que pararnos a detectar que cambios se han producido en nuestro entorno, y como ello pueden afectar nuestro futuro. No porque permanentemente tengamos que corregir el rumbo de nuestra vida, pero si para estar atentos a detectar aquel cambio en nuestro entorno que exija la decisión de una corrección de rumbo estratégica rápida, casi instantánea, par evitar chocar de plano con aquel escoyo que casi era imperceptible meses antes.

Es pues que el pensamiento estratégico precisa ser incorporado a nuestra actividad como una necesidad imprescindible mas en nuestro el día a día, como lo es la compra periódica de alimentos en el hipermercado, o el lavado de la ropa, una actividad mas a ejercer en nuestra vida diaria , colo lo puede ser el hacer ejercicio, o socializar con parientes y amigos.

Si no haces nada por enfrentarte a un mundo turbulento, con muchos factores que cambian rápidamente, y te empeñas en vivir en un mundo tal como te lo encuentras hoy, lo más normal, es que seas alcanzado por estos cambios y te sumerjas en un mundo desconocido. Si no eres consciente del inicio de los cambios y no evolucionas en tu trayectoria con ellos no en función del cambio que detectas en un instante sino de la globalidad de todos ellos y en función de ellos elijes una alternativa razonable, te veras arrollado en un remolino en el que no sabrás que camino elegir.

La elección de una ruta en cada instante no garantiza el éxito pues de todas las posibles tu llevas a vislumbrar solo unas cuantas habiendo otras muchas quizá mejores que tu no llegas a advertir, pero al menos te garantiza que de las que advierta es tomas aquella que te garantiza mayor posibilidad de éxito, (o de soportar un mínimo fracaso), frente a la postura del Don Tancredo inmovilizado rezando de que el toro que hay suelto no se fije en su figura.

Por último hay una gran diferencia d entre el pensamiento estratégico y la planificación. Se puede realizar una planificación en función de un pensamiento estratégico, pero la planificación solo nos valdrá para cubrir unas primeras etapas, y nunca se debe trasformar en una ley que comprometa el futuro, pues como indicamos es preciso actualizar el pensamiento estratégico cada poco tiempo y cada vez con más frecuencia encontraremos que las circunstancias han cambiado y que aquello que ayer era una meta a alcanzar a cambiado por otro objetivo y que en consecuencia toda nuestra planificación se ha ido al garete y hay que comenzar de nuevo con una nueva planificación.

Hoy en día la meta a alcanzar no es el éxito, sino simplemente la subsistencia, sabernos apartar para evitar que el paso de los acontecimientos no nos arrollen, y eso por desgracia exige un continua movimiento en zig zag imprevisible y no una ruta de rumbo fijo.

El libro es una sistematización de todo lo aquí expuesto, hace compresible para el no experto, la estructuración del pensamiento competitivo y sus claves. Explica con lenguaje llano los elementos, conceptos y formas de análisis que componen el pensamiento estratégico, aportando modelos de gestión que los aclaran.

Con ello sigue el estilo y método que utilizo en su anterior libro “El Enfoque Estratégico de la Empresa”, pero que en este actualiza, profundiza y ampliando su temática, lo que permite al profano, comprender el proceso de gestión estratégica, ensañando la forma de construir una etapa a partir de la anterior.

El libro presenta de tanto los distintos conceptos estratégicos, como las relaciones que se generan entre ellos. En cada capítulo encontraremos una serie de preguntas de aplicación directa a la empresa sobre los conceptos y reflexiones descritos en el capítulo. Será nuestro trabajo transformar estos conceptos a nuestra realidad humana, como cambia nuestro entorno social, afectivo, laboral, nuestra salud, nuestras ilusiones y en función de ello ver que correcciones tenemos que realizar en nuestra vida para hacer frente a esta nueva situación.

Xavier Gimbert nos recuerda que pensar es lo que distingue a los seres humanos del resto de animales e incluso los que nos diferencia unas personas de otras. El pensar diferente es lo que nos hace diferentes y nos lleva a buscar soluciones diferentes a un mismo problema. Si tu piensas estratégicamente ganarás la batalla a medio o largo plazo. Por superiores que sean hoy las armas de tus competidores. Pensar estratégicamente, ese un recurso esencial, no cuesta dinero, pero la mayoría no lo utilizamos.

Ficha técnica

Título: Pensar estrategicamente Modelos Conceptos y reflexiones
Autor: Xavier Gimbert
Editorial:  DEUSTO S.A. Ediciones
Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa dura
ISBN:  9788423427611
Páginas: 304
PVP: 19,95 €


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20 agosto 2017 - Posted by | Empresa y Marketing, Libros | ,

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