Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Demografia – La pavorosa despoblación de España

Por Gpunto

3/8/2017

Si en el anterior post sobre demografía vimos la preocupante evolución de la pirámide de edades en España, que nos lleva a elevar gravemente la edad media de los españoles, con los problemas que suponen, tanto la disminución y envejecimiento de la masa laboral, como por el aumento descontrolado de las clases pasivas en relación del número de cotizantes, hay que tener en cuenta que este estudio se hizo para todo el país en su conjunto.

Sin embargo, el problema se agudiza cuando observamos, que el efecto no es uniforme, sino que al descender a los diferentes niveles locales, encontramos mucha disparidad y mientras que hay zonas, en las que su población se reducen y envejece a marchas forzadas, presentando esos problemas en la actualidad, otras, no solo consiguen superar la crisis, sino que consiguen atraer habitantes jóvenes de las áreas deprimidas, e incluso aumentan de la población y conservan una aceptable relación de edades.

Un informe del INE, denominado Población y despoblación en España, que tiene por subtitulo el más claro y preocupante de “El 50% de los municipios españoles, en riesgo de extinción“, aboga desde el mismo preámbulo, en la necesidad de una acción enérgica del Gobierno, ante los problemas que plantea la despoblacióndel territorio, considerándolo “un problema creciente, una cuestión de Estado”.  En él se dice de esos municipios, que “Están biológicamente muerta y condenada a su inmediata extinción” y los expertos en el tema denomina el fenómeno, con las palabras, desierto demográfico,   demotanasia, o etnocidio silencioso.

Especialmente vulnerables son las áreas rurales, que están sufriendo de forma prolongada en el tiempo y cada vez de forma más acentuada una crisis demográfica y que sitúa progresivamente más municipios en el peligro de extinción. Se une un triple efecto, la baja natalidad de la población española, la sostenida y continuada emigraciones interior que desde décadas padecen determinadas provincias en favor de otras. y por último, el preocupante envejecimiento de las áreas rurales, que las castiga con menor natalidad y mayor montanead.

Baja natalidad

Se reduce en España el número de nacimientos y cada vez llegan más tarde. El INE en su informe “Movimiento Natural de la Población (Nacimientos, Defunciones y Matrimonios). Indicadores Demográficos Básicos”correspondiente a 2016  informa que en un año el número de nacimientos disminuyó un 2,8% y las defunciones se redujeron en un 3,2%.

Como ambos efectos se solapan, en el 2016 sólo se produjo un saldo vegetativo negativo de 259 defunciones más que nacimientos, La prolongación de la vida media está ocultando una gran realidad que cada “quinta” es claramente inferior que la anterior, por tanto que a medio plazo faltarán jóvenes y sobrarán viejos.

La natalidad desciende de forma lenta pero constante. Entre 2006 y 2016 hubo un ligero repunte en el 2008 en le que nacieron 519.779 niños (el máximo en 30 años), al coincidir la “Baby Boom” española, con la llegada masiva de emigrantes en edad de procrear. de los 408.384 nacimientos que tuvieron lugar en España, en 2015, el 18,4% del total (75.220) fueron de madre extranjera. Pese a ese refuerzo, desde entonces el número de nacimientos se ha reducido un 21,4%, y ello por dos motivos:

  • El número de mujeres entre 15 y 49 años (en edad de ser madres) se esta reduciendo desde 2009 como consecuencia de la crisis de la natalidad de los 80 y primera mitad de los 90. Por otra parte,
  • El número medio de hijos por mujer se redujo en una década de 1,31, a 1,27, perdida que no consiguieron compensar en número las mujeres extranjeras pese a mantener una media de 1,70 hijos por mujer.

Sin embargo no todo es negativo la mortalidad infantil continua disminuyendo, aunque solo suponga que de los aproximadamente 500.000 nacidos, llegaran a adultos 500 mas que antes, muy pocos para remediar nada. También ha crecido y expectacularmente la esperanza de vida en solo 10 años se ha pasado de una esperanza de vida de 77,7 años para hombres y 84,2 para mujeres en 2006 a 80,4 y 85,9 en 2016.

Sin embargo los dos efectos combinados y la emigración con un saldo positivo liman pero no consiguen ocupar una realidad estamos decreciendo en población y decreceremos mas si ninguna tendencia cambia. Llevamos ya dos años perdiendo población

Emigraciones interiores

Según el INE, estamos ante un problema sociopolítico de primer orden, que requiere de la aplicación de urgentes políticas de Estado. Unos 4.000 municipios españoles, la mitad de todos los que hay, se encuentren actualmente en riesgo de extinción a medio o largo plazo.

Entre 2015 y 2016, es decir en sólo UN AÑO, 14 provincias han ganado en población, La que más ha sido Baleares, que ha aumentado en 0,86 %, seguida de Madrid (0,75%), Almería (0,63%), Malaga (0,47%) y Sta Cruz de Tenerife, que ya baja a un 0,29 %, a costa de 36 provincias, siendo la más castigada Zamora que perdió un 1,57% de sus habitantes en un sólo año, Ávila (-1,24%), Orense (-1,22%), Ciudad Real (-1,11%), León (-1,10%), Teruel (-1,06%), Segovia (-1,05%), 

Como estos procesos de despoblación llevan décadas produciéndose, ya hay provincias como Teruel, Cuenca o Soria, que desde hace tiempo se han convertido en “desiertos demográficos”. Para la mayoría del territorio los 5 últimos años años de crisis han supuesto que se pierda el aumento de población que habían conseguido con la emigración masiva recibida desde finales de los años 90. Pero en este concepto volvemos nuevamente a calcular a nivel de provincias, La emigración supuso poco o nada en pueblos de menos de cien habitantes.

De 2015 a 2016, España ha perdido 67.374 habitantes, lo cual no es mucho sobre una población de 40.000.000, es sólo un síntoma, pero en las capitales de provincia la población ha aumentado en 14.000 personas, lo que significa que pérdida de población se produce en los municipios situados lejos de las urbes y de las áreas metropolitanas. La pérdida de población se está concentrando en las áreas rurales, y fundamentalmente en aquellas que ya llevan décadas de acusados procesos de despoblación.

Evidentemente hay una relación directa entre el mercado laboral y despoblación. En las provincias que no se producen incrementos de empleo, la gente emigra. Teruel, es un ejemplo claro, pero sólo es un síntoma a nivel provincial de lo que ocurre a nivel local. En los pequeños municipios la falta oportunidades laborales produce una espiral progresiva de pérdida de habitantes. Menos habitantes, menos posibilidad de empleo, mas emigración,…

Es impresionante ver la evolución en quince años una década del número de municipios que no llegan a los 100 habitantes de población.

Se considera que municipios con menos de 1000 habitantes tiene en peligro su existencia a medio plazo. Pues bien Valladolid, Segovia, Huesca, Cuenca, y La Rioja, tienen 8 de cada 10 municipios con menos de mil habitantes y en España, hay 2.286 municipios así, lo que supone un 16% y la cifra va en aumento. Son cada vez más numerosos pero en cambio su partición en el conjunto de la población es cada vez menor. El 61% de los municipios menores sólo suponen el 3,15% de los habitantes.

Hay mas de 8000 municipios en España y 5000 no pasan de 1000 habitantes, pues bien todos juntos suman apenas millón y medio de vecinos, eso da una población media por municipio pequeño de 300 habitantes, muy lejos de los mil que se consideran necesarios para ser viables. De los que no pasan de 100 vecinos, solo suman 74.943 habitantes, una media de 58 vecinos por localidad que ademas tiene unos censos altamente envejecidos. Según el INE, hay más de 4.000 municipios que se encuentran en riesgo extinción y da como perdidos la mayor parte de los 1.286 municipios que no reúnen al menos 100 habitantes, en grave riesgo a los 2.652 que no superan los 500 habitantes y con riesgos a los mas de 1000 que no llegan a 1000 habitantes .

Envejecimiento de la población rural.

Consecuencia de la emigración de los jóvenes es el envejecimiento de la población rural. Si comparamos la pirámide la población en general con la de la población rural semos que los problemas que ya padecen y se sienten en la población en general se agudizan en la población rural

Considerando “jóvenes” hasta los 45 año, la proporción de “jóvenes” para el total de España supera a la de los existentes en la población rural, a partir de los 45 años la proporción de ancianos rurales gana por goleada a los ancianos de la media de toda España, La desproporción seria mucho mas grandes, si hicieramos la comparación entre la población rural y urbana y esta desproporciona se agudiza a medida que disminuye el número de censados en un pueblo.

Si para la media de la población urbana, (ciudades de más de 10.000 habitantes hay un joven (<17 años) o por cada aproximadamente 4 adultos y un anciano (>65). en la población rural , (pueblos de menos de 2000 habitantes), la proporción pasa a ser aproximadamente un joven por cada cinco adultos y dos ancianos. En la ciudad, cada persona en edad teórica de trabajar, cuatro adultos soporta la carga de dos personas en edades no laborales, media persona por trabajador, mientras que en el campo cinco adulto cargan con tres, es decir una carga superior en casi un 50%, pero si nos centramos en los pueblos de menos de 100 habitantes aun es mas terrible la proporción hay un joven por cada 12 adultos y 9 ancianos, es decir 12 en edad de trabajar cagan con 10 no trabajadores por cada uno que trabaja hay casi uno que no trabaja.

Y la pirámide de edades nos vaticina que esta proporción que para unos y otros aumenta, para los habitantes rurales aumenta mas rápidamente.

La Laponia del Sur

Estos tres efectos combinados afectan a la totalidad de las provincias, pero en determinadas zonas suponen a casi totalidad del territorio, hay una zona denominada con el nombre de la Serranía Celtibérica, que une unas tierras pobres en recursos y una geografía adversa a un clima extremo de inviernos muy fríos y veranos tórridos. Todo ello ha propiciado una densidad de población de menos de siete habitantes por km2., por lo que se la ha denominado la Laponia del Sur pues junto con unas tierras escocesas son las únicas regiones de Europa occidental con tan baja población.

Esta zona incluye unos 1.400 pueblos, de diez provincias (Soria, Teruel, Guadalajara, Cuenca, Valencia, Castellón, Burgos, Segovia y la Rioja), con una extensión de 63.098 km2 y una población censada de solo 450.000 habitantes.

Para que nos demos cuenta de lo que supone, es equivalente a esparir todos los ciudadanos que viven en la ciudad de Murcia, (¡ojo!, ciudad, no provincia) por un territorio equivalente al de Cataluña y Valencia juntas..

Desgraciadamente la región al pertenecer a varias provincias y comunidades autónomas, pese a ser “el territorio más desarticulado de la UE”, según el catedrático de Prehistoria de la Universidad de Zaragoza, Francisco Burillo, no ha podido optar a ayudas a territorios despoblados, como en su día se hizo con Suecia y Finlandia respeto de Laponia.

GPUNTO

Anuncios

3 agosto 2017 - Posted by | Economía, La España Real |

1 comentario »

  1. Reblogueó esto en tomtom_max.

    Comentario por tomtom_max | 3 agosto 2017 | Responder


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: