Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

¿Estamos solos en el Universo?

Por Félix Maocho
5/5/2017
.

¿Como es que si la vida es posible en muchos lugares del Universo, aun no hemos conseguido señales de que exista otro lugar habitado?

Los humanos basculamos entre tener la creencia de que los extraterrestres existen e incluso están entre nosotros, o al menos nos han visitado en muchas ocasiones y quienes creen, que vivimos en un universo desolado, donde sólo en la Tierra es un reducto de vida, pues pese a nuestros potentes observatorios astronómicas y nuestras potentes antenas, no hemos conseguido encontrar señal de vida fuera del planeta tierra.

Pudiera ser que la vida sea un fenómeno tan inevitable, como lo es la formación de cristales salinos, y que la vida se de, tan pronto como en un planeta se den unas condiciones mínimas imprescindibles y que por tanto, la vida sea algo frecuente, hasta el punto que lo extraño sea que un planeta, en su superficie o en su interior, no esté habitado.

Pues bien, aunque así fuera, tendríamos serias dificultades en encontrar otra señales de vida en otro punto del Universo, porque nuestra única forma de enterarnos de lo que pasa más allá de nuestro Sistema solar, se basan en la captura de radiaciones electromagnéticas u ópticas, y que esas capturas las identifiquemos como generadas por seres vivos.

Lo cual, no solo exige que exista vida, sino que esta haya alcanzado un grado de sofisticación suficientemente elevado, como para emitir ponentes señales electromagnéticas, algo que el hombre, solo ha sido capaz de hacer a partir de mediados del siglo XIX.

Por tanto, extraterrestres tecnológicamente tan avanzados como nosotros, sólo en los 200 últimos años, habrían podido descubrir que hay vida en el planeta la Tierra.

Pero supongamos que en la superficie de Venus florece la vida y que esta se encuentra en un grado de desarrollo similar al conseguido en la edad media, Tampoco habríamos descubierto vida en nuestro planeta hermano, porque un manto de nubes impide la vista de la superficie marciana y los radares no tiene la suficiente sensibilidad para “ver” a esa distancia las construcciones mas grandes que puedan haber hecho semejante civilización.

La cosa se complica mas, si los seres venusinos, son seres que viven sumergidos en alguno de los los líquidos que haya en su superficie, pues ese líquido impedirá aun con mas eficacia tanto la penetración como la salida de las radiaciones que podemos observar.

Lo mismo pasa en Marte si la vida es subterránea. En Marte hemos conseguido llegar, y satélites han fotografiado y cartografiado la superficie con la suficiente nitidez, como para poder asegurar que no no hay construcciones, ni tan siquiera ruinas de construcciones, por lo que podemos asegurar con cierta certidumbre que en la superficie no hay vida inteligente y que si alguna vez hubo vida, no dejó al menos rastros visibles.

Sin embargo no podemos asegurar que a pocos centímetros de la superficie no haya vida y que no la hayamos descubierto todavía. Ha sido necesario llegar a siglo XX, para descubrir que los seres vivos mas grandes del planeta, no son ni las ballenas, ni lo fueron los diplodocus, sino que aun están vivos, pero que hasta el siglo XX, pasaron desapercibidos de todos, tan solo porque les cubre unos pocos centímetros de tierra. Son hongos de la familia de las setas, la Armillaria sp .

Es un enorme hongo cuyo tamaño se equipara a un millar y medio de campos de fútbol juntos, que como todos los hongos, viven enterrados solo se da a conocer al exterior sus órganos sexuales, las setas, que son de un color ámbar bastante bonitas y comestibles, aunque han de ser bien cocinadas para que el calor acabe con su ligera toxicidad.

Por supuesto que estas setas, comunes en los bosques de Oregón y en los de Canadá, se conocían perfectamente, pero lo que nadie sabia que una seta cogida en un punto y otra seta cogida a quinientos metros, procedían del mismo hongo que se extiende bajo tierra, y que en muchos casos se ha calculado que tiene mas de 1500 año de antigüedad y que se especula sobre la posibilidad que las más viejas tengan 2.400 años mientras que no se descarta que alguna tenga la asombrosa edad de 8.650 años.

Pues bien, si bien es el ser vivo mas grandes, y del que existe la posibilidad que sea el ser viviente más antiguo, ha pasado desapercibido a la Ciencia sólo porque le cubren unos pocos centímetros de tierra, pretender que seamos capaces de descubrir seres vivos en otros planetas parece en principio algo muy temerario. Si por otra parte sabemos que en las prospecciones de pozos, hasta el las mas profundas, se han encontrado en todas las profundidades seres vivos, como mohos y bacterias. y si cada vez que hemos descendido a las simas marinas, hemos encontrado seres inesperados, desde los que viven en los conos de las emisiones volcánicas, que nada tiene que ver su biología con los sistemas vitales del resto de los seres.

¿Como podemos encontrar vida en otro planeta si solo buscamos algo que asemeje a la vida inteligente de la tierra en el último siglo y medio de su historia?

Mi opinión es que sólo en el caso que al existencia de vida inteligente sea lo habitual en cada sistema solar y que esta vida llegue a generar por pura evolución e inevitablemente, un desarrollo tecnológico elevado, que tenga como consecuencia emitir radiaciones electromagnéticas y que esta vida inteligente y emisora viva varios milenios antes de su extinción, llegaremos a encontrarla, pues tenemos muchos motivos fundados en nuestra contra para no encontrarlos. Motivos que paso a enumerar.

1.- La extraordinaria dimensión del Universo y ello inmensamente vacío que se encuentra.

Según sabemos (pudiéramos estar confundidos), la velocidad mayor a la que nos podemos desplazar es la velocidad de la luz, 300.000 Km/segundo. Un Año/luz o la distancia que tarda ella luz en recorrer en un año todos los planetas están dentro de una esfera de un año luz, pero eso son solo ocho puntos dentro de una inmensa esfera, y es lo más que tenemos posibilidad de estudiar con cierto detalle, mediante los potentes telescopios de la tierra, o mediante sondas que pasan cerca. Sólo hemos aterrizado los humanos en muy contadas ocasiones en la Luna y hemos mandado robots a Marte, pero realmente solo conocemos con detalle la superficie de reste planeta, lo que haya a dos metros de esta superficie nos es absolutamente desconocido.

Pero si salimos del sistema solar, donde por lo que hemos podido averiguar no hay vida aparte de la que hay en la Tierra, lo siguiente a explorar es nuestra galaxia. La estrella mas cercana Alfa de Centauri a 4,37 años luz, en realidad son tres estrellas brillantes y una enana roja que debido a la distancia que están se superponen, la siguiente estrella de Bernard está a 5.9 años luz. Epsilon Eridani que es la novena mas cercana esta a 10,5 años, luz.

La galaxia en la que estamos inmersos, la Vía Láctea, tiene un radio de unos 100 000 años luz, por lo que una estrella de nuestra galaxia tomada al aleqatoriamente, esta mas o menos a 50.000 años luz. La energía con que llega una radiación, está en función del cuadrado de la distancia, o se,a que si una estrella a una cierta distancia en  año luz brilla con cierta intensidad, una estrella al doble de distancia, para brillar igual necesita brillar en la realidad 4 veces mas potente.

Por ello cuando vemos estrella mas lejanas de nuestra Vía Láctea , por muchas que veamos, solo son las mas superluminosas que existen pues las otras llegarían con una luz tan tenue que pasaría desapercibida, Igual pasaría con las posibles emisiones de los extraterrestres que comparadas con la emisión de una estrella es infinitamente menos potente. Así pues nuestra capacidad de observar lo que pasa fuera del sistema solar se reduce en la practica drásticamente a unos miles de estrellas, entre los millones y millones que hay y con ello se reduce así mismo la probabilidad de hallar vida.

Plantearse con los medios actuales buscar señales de vida fuera de la Vía Láctea, ya si que es absolutamente imposible las posibles señales que haya mandado una civilización extraterrestre no seremos capaces de captarlas.

Las galaxias mas cercanas. que no llegan a ser galaxias independientes, sino galaxias satélites de nuestra galaxia, son la galaxia enana del Canis Majoes que tiene un total de aproximadamente mil millones de estrellas, de las cuales un alto porcentaje son gigantes rojas y está situada a 25 000 años luz de distancia de nuestro sistema solar, es decir, bastante mas cerca que muchas estrellas de nuestra propia Galaxia, pero por debajo del millón del años luz, solo encontramos 15 galaxias satélites.

Las auténticas galaxias, no dependientes de la Vía Láctea, se encuentran todas a mas de 11,7 millones de años luz que es el radio de influencia de nuestra Galaxia, por tanto a una distancia inconcebiblemente lejana del que no se puede esperar que lleguen radiaciones, si no son generados por algo tan potente como las propias estrellas.

2º- La coincidencia de nuestra “ventanas de radiación”

Como indicamos la Vía Láctea tiene unos 100 000 años luz, por lo que una estrella de nuestra galaxia tomada al buen tuntun, está mas o menos a 50.000 años luz. Es decir que si hay otra vida inteligente semejante a la nuestra y la aparición de la vida en su planeta ha sido más o menos simultáneas, a la del nuestro y la evolución ha tenido una velocidad similar a la nuestras, no nos podemos enterar de su existencia porque aun pasaran muchísimos años antes de que las señales electromagnéticas que hayamos podido mandar, intencionadamente o no. lleguen a la Tierra, Exactamente lo mismo pasa con las emisiones que estemos mandando, como media tardarán 50.000 años antes de que lleguen a una estrella media. Por tanto faltan muchos años antes que nadie nos pueda descubrir.

Es razonable suponer que en alguno de los millones de planetas de sistemas estelares que entran dentro del radio de acción de nuestros observatorios, cumpla o haya cumplido las condiciones para soportar vida y que esta haya aparecido y concedamos que la vida llegó a una sofisticación similar a la nuestra en cuanto desarrollo tecnológico, Entonces, ¿Por qué no la detectamos?

Hay que tener en cuenta que al vida inteligente, aun existiendo en un periodo de tiempo, que podemos considerar extraordinariamente largo comparado con la vida del hombre, es extraordinariamente pequeño, comparado con la historia de los planetas. Al hombre como ser inteligente se le calcula, entre los 50 y los 33 millones de años antes del presente, dejemoslo en 40 millones de años y seamos, (muy), optimistas y esperemos que le quede otro tanto.

La “ventana inteligente“ sobre la Tierra, es de una duración de 80 millones de años, que parece mucho, pero que dado que la Tierra tiene 4470 millones de años y esperemos que como planeta sin hombres, dure otro tanto, quiere decir que la vida inteligente abarca sólo el 1 por mil de la vida del planeta.  y eso es considerando toda nuestra “ventanaInteligente” si consideramos solo el tiempo en que podemos ser capaces de emitir enegía erlectromagnética, o sea la “ventana radiante” se reduce como mínimo a la mitad.

Pensemos que este hecho sea lo razonable en todo los planetas que pueden contener vida inteligente. Eso quiere decir que de todos los planetas que tengan potencial para albergar vida inteligente, sólo la tendrán en este momento el 1 por mil de esos planetas.

¡Ojo!, no quiere decir que no tengan vida, que pueden tenerla, pero como quedamos, solo será visible para nosotros, si emite radiaciones electromagnéticas no naturales, o bien porque teniendo todo favorable para tener vida, aun está en una fase donde eso no ha ocurrido, o por el contrario hace mucho que la vida inteligente desapareció de su faz por algún cataclismo.

Pues bien de ese uno por mil que va a tener vida inteligente mas o menos simultanea con la tierra, es decir los planetas que su “ventana inteligente” coincida mas o menos con la nuestra, sólo la mitad habrán alcanzado la suficiente madurez como para emitir señales inteligibles desde la tierra y se reduce aun mas si tenemos en cuenta que 1000 siglos de diferencia no son nada en procesos cósmicos, ni es de esperar que los procesos de evolución de la vida se produzcan con la misma velocidad, así pues sera realmente casual que dos planetas con vida inteligente coincidan no solo en el espacio, sean de la misma galaxia, sino en el tiempo.

3º- Coincidencia en el “reloj vital”.

Por reloj vital entiendo la velocidad en que transcurre la vida del ser vivo, de modo que podamos definir como que un proceso es rápido o lento, en función de nuestra vida media, Así por ejemplo todos sabemos que las montañas crecen muy lentamente igual un milímetro en un siglo, y a la vez la erosión las desgasta también muy lentamente, por eso consideramos que las montañas son inalterables, , en cambio el proceso de la disolución de los cristales de azúcar en el agua es un proceso muy rápido, en pocos minutos, quizá en segundos, desaparecen los terrones que echamos en agua caliente.

Como ven los cambios están sujetos a una interpretación subjetiva, y muy posiblemente una mosca o una abeja que tiene una vida muy corta, tengan sensación de procesos rápidos y lentos diferentes de los que tenemos nosotros, y que consideren que los humanos somos tan lentos y pesados como a nosotros por ejemplo nos parecen los elefantes, mientras que a una tortuga le parezcamos ágiles como gacelas.

Esto tiene su importancia a la hora de contactar con otras especies inteligentes, (ya hemos indicado que las no inteligentes o están en planetas del propio sistema solar o son prácticamente invisibles para nosotros), pues pudiera ser que su “reloj vital“ transcurra a velocidades muy diferentes a la nuestra. Supongamos que hay vida inteligente en un planeta muy caliente,

Claro está que no sera vida como la nuestra basada en el carbono, pero pudiera ser vida basada en el silicio, sin embargo a altas temperaturas los procesos químicos se desarrollan a velocidades mucho mas rápidas, algo que todos podemos comprobar cuando intentamos por ejemplo cocer garbanzos, hacerlo en un año normal o hacerlo en una olla exprés es muy diferente, sólo porque un un caso lo hacemos a 100ºC y en el otro lo hacemos a 150ºC o 180ºC.

Imaginemos el cambio que puede ser si la diferencia de temperatura son 400ºC, 500ºC, quizá los procesos son meteóricos y con ellos el “reloj vital”, para un ser inteligente de ese planeta, un segundo puede4 ser suficiente para realizar lo que nosotros realizamos en un día. En el caso contrario, que la vida inteligente haya aparecido en un planeta helado, su química muy probablemente se base también en el carbono, solo que generará otros compuesto que a a nuestra temperatura son inestables, Pero a pesar de ello las reacciones serán terriblemente lentas, y no tendrá nada de especial que la vida media del ser inteligente en en aquel planeta alcance varios siglos, aun que lo que le de tiempo a hacer en su vida sea similar a lo que hacemos nosotros.

Imaginemos que tanto unos como los otros mandamos al espacio la conocida señal de auxilio de Morse, SOS o lo que es lo mismo tres puntos tres guiones y otros tres puntos. Cualquier Siempre hay codificación de este tipo la considerad riamos como procedente de un ser inteligente , pero….

Siempre hay un pero, si el “reloj vital” lo tiene muy rápido quizá el tiempo entre un punto al siguiente les parezca excesivo y lo manden con una candencia para ellos absolutamente razonable, pero para nosotros, llegan tan juntos que donde hay nueve signos, solo vemos uno sin sentido, o por el contrario, tienen un “reloj vital” extraordinariamente lento y nos mandan el primer punto separado una semana del segundo y así hasta que acaban el mensaje, ¿Sabríamos nosotros interpretar que eso que recibimos forma parte del mismo mensaje? – Yo creo que no.

Es por lo que considero que el que las vidas inteligentes, tengan un “reloj vital” mas o menos próxi9mo es fundamental para que podamos distinguir en sus comunicaciones electromagnéticas una atisbo de vida,

4º – Nuestro natural antropocentrismo.

El Antropocentrismo es el pensamiento inevitable en el ser humano a creer que el hombre es es la referencia para todo lo que se idea y conceptualiza. En función de ello cuando se imagina a los “marcianos” imagina a unos hombre mas o menos grandes y mas o menos raros, e pero con cabeza tronco y extremidades y en la cabeza tiene ojos y boca.

Con mucho esfuerzo, podemos imaginar “marcianos” como cucarachas o como serpientes, pero es difícil ir más allá, aunque en la propia tierra tenemos ejemplos realmente diferentes , por ejemplo consideramos una abeja un ser vivo, cundo no es verdad el ser vivo es la colmena, la abeja solo es un miembro especializado de la colmena que recejo el néctar de las flores y la transforma en miel, Es pues como nuestras manos, solo que separadas del cuerpo, pero la abeja reina tampoco es un ser vivo, es solo el órgano reproductor y coordinador de la colmena, como lo es el órgano genital y el cerebro, reptes importantes que duda cabe del cuerpo humano, pero que por si solas no son un ser vivo, Es la colmena el ser vivo. ¿podríamos identificar como ser vivo e inteligente, un ser
formado por miles de elementos a modo de cardumen de peces?.

Pero quién ha dicho que esos seres que buscamos sean seres de “carne y hueso” quizá sean nubes, o por el contrario piedras, ¿Sabríamos ver en las “nubes” que pasan o en las “piedras” que pueblan la superficie una capacidad pensante a la vez de que crecen y se multiplican? – Yo sinceramente creo que no, porque inconscientemente lo que estamos buscando son otros “hombres” y si lo que hay inteligente, no se comunica con un lenguaje, sino telepáticamente, o si en vez de boca, atrapan el alimento por la superficie de su “piel” o, “escriben” sus cono0cimientos impregnado la tierra de olores, no vamos a saber “verlo”.

Supongamos que existen los marcianos. pero que no se parecen en nada a nosotros, tienen la posibilidad de comunicarse entre si, quizá por vibraciones tan rápidas que nuestro sentidos no las detectan, aunque lo hagan ante nuestra presencia, que vuelan y viven de noche, mientras que de día se esconden en lugares oscuros,… ¡Eso es!,….,¡ los murciélagos!, se comunican mediante chillidos en ultrasonidos, vuelan de noche y son pequeñitos y nocturnos, pero no pensamos que sean extraterrestres.

Por supuesto que no lo son, pero ¿seriamos capaces de identificarlos como marcianos si lo fueran?.

Y quien dice los murciélagos, dice los calamares, o los eucaliptus, ¿por qué los marcianos han de ser humanoides, o reproducirse por sexos”.

Pensar que la vida en otros planetas ha de ser un calco de la vida en la Tierra es un antropomorfismo no racional, pero si la vida en otro planeta difiere mucho de la nuestra, muy posiblemente no seamos capaces de identificarla, quizá porque buscamos lo que no puede ser que exista.

Buscamos señales de radio, porque esa es la radiación que nosotros emitimos al espacio y pensamos que es una señal de nuestra existencia que otros pueden captar.

Por tanto homocéntricamente creemos que de existir vida inteligente, deberán estar emitiendo las mismas radiaciones que nosotros, sin darnos cuenta que eso supone muchísimo más que buscar vida inteligente, es buscar vida inteligente que tenga un desarrollo paralelo al nuestro, porque aun suponiendo que los “marcianos”, no solo son como nosotros, sino que son calcados a nosotros, si están en la Edad Media, no emitirán esa radiación porque aun no habrán descubierto la radio, pero si están muchísimo mas avanzados, probablemente tampoco, como nosotros lanzábamos radiaciones de onda larga y corta hace solo unas décadas y ahora, las lanzamos de frecuencia modulada. ¿Como pueden ser las que se manden dentro de mil años? ¿Podríamos captarlas y comprendela nosotros hoy, o las confundiríamos con el “ruido de fondo” que llega del espacio?.

 

Todas estas son las razones por las que lo más probable, es que nunca lleguemos a tener constancia de vida extraterrestre. Sin embargo me gustaría estar confundido y que mañana a pareciera la noticia que no estamos solos a en el Universo sino que sólo somos una mas entre miles de explosiones de vida de todas las formas que ocurren a nuestro alrededor cósmico.

Félix Maocho

 

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5 mayo 2017 - Posted by | ciencia | , ,

2 comentarios »

  1. Muy interesante y completo el artículo Félix. Muchas gracias!!
    Imagino que conocerás la ecuación de Drake que trata de estimar el número de civilizaciones extraterrestres en la Vía Lactea:
    https://es.wikipedia.org/wiki/Ecuaci%C3%B3n_de_Drake

    Como biólogo de formación estoy convencido de que la vida es una propiedad emergente del Universo y que debe ser mucho más común de lo que imaginamos. Otra cosa es detectarla ya que tiene una capacidad de adaptación asombrosa que incluso hace que resulte increíblemente difícil definir qué es: ¿Podrá un programa informático en un momento dado cumplir con las condiciones necesarias para que lo consideremos algo vivo?.
    Respecto a la inteligencia, sólo conocemos la nuestra y la de algunos animales comparativamente mucho menos evolucionados en este aspecto pero muy emparentados con nosotros comparativamente, y quizá ni siquiera sea posible comunicarnos con una alienígena, como no nos es posible comunicarnos con los delfines.
    Quizá lo que nosotros consideramos inteligencia apenas es una chispa de otra mucho más evolucionada o quizá su duración sea tan efímera, de media, que la probabilidad de coincidir en el tiempo y el espacio “accesible” sea minúscula.
    En todo caso me gusta pensar que mi existencia (como la del resto de seres humanos y quizá otros seres inteligentes) permite al Universo conocerse a sí mismo.

    Comentario por Luis Hernández | 6 mayo 2017 | Responder

    • Mi creencia, (creencia, por lo tanto absolutamente acientífica), es que la que denominamos “vida” (que habría que definir lo que es), es una inevitable organización natural de la materia, como lo son las sales y que por tanto, si no en todos los sitios, debe haber “vida” en multitud de lugares. Podemos decir que la vida, será tan rara, como encontrar un campo de arenas auríferas, y ciertamente es difícil dar con uno, pero también es cierto que no hay país que no tenga uno, aunque sea tan pequeño y escaso que no sea explotable comercialmente.

      El problema es detectarla, y ahí es donde pienso que tenemos mínimas posibilidades de hacerlo con nuestro nivel actual de desarrollo científico y tecnológico, porque de momento, detectamos sólo radiaciones electromagnéticas. Es decir, no sólo buscamos que haya vida, sino que además, hayan alcanzado una complejidad en el proceso de seleccción natural similar a la que nosotros tenemos y es eso lo que pienso que veo que sea muy poco probable. Dudo que los “marcianos” se dediquen a construir naves espaciales en acero y aluminio, porque dudo que sean como nosotros y quizá las naves espaciales no sean su sistema idóneo de transporte. Se habla que los metoritos pudieron funcionar como “semillas” en la Tierra, ¿Por que no pensar que es la forma que tiene los extraterrestres de visitar otros mundos?. .

      Comentario por felixmaocho | 6 mayo 2017 | Responder


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