Felix Maocho

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Roger J. Irriera pintor oficial de la IIª Guerra Mundial

Por Félix Maocho
15/3/2016

Hasta hace pocos años, en el que la fotografía se ha impuesto por completo, las imágenes de los conflictos bélicos fueron realizadas por pintores. Todos los gobiernos contrataban a pintores para que desde la primera línea de fuego, o desde la retaguardia, ilustraran las contiendas, con el fin de suministrar imágenes a los departamentos de Propaganda e Información de los Ejércitos, que posteriormente ellos reproducirían y distribuirían en soportes como revistas ilustradas y carteles para su hacer llegar sus mensajes a la retaguardia que soportaba las acciones bélicas.

En esta fotografía tenemos a uno de estos pintores en pleno trabajo. Se trata de , Roger Jouanneau-Irrieram, (1884-1957), que actuó en la IIº Guerra Mundial, pintando la contienda desde el lado francés.

Como pintor del ejército francés, contratado por el Secretario de Estado de Guerra en 1943. participa junto con las tropas de combate en la Segunda Guerra Mundial.

La guerra le persiguió durante toda su existencia. En la 1ª Guerra Mundial, actúa como soldado de infantería en el Yser y el Marne. Es herido y una vez curado es transformado en artillero y observador en una de las primeras escuadrillas de aviones.

En la IIº Guerra Mundial, como “pintor de guerra” y reportero oficial de las Fuerzas Francesas Libres, se incorpora a una mehallas Jerifiana, que actúa en primera línea de fuego con su chilaba y goumier, e intervienen en 14 campañas, donde recibe tres heridas y 32 citaciones.

Terminará la IIº Guerra como la primera heridos o enfermos de fiebres durante la campaña del Este. Su actuación le proporciona 2 Cruces de Guerra, la Medalla Militar y muchas otras medallas, pasadores y clips y ser propuesto para la Legión de Honor, distinción que él declina por considerar que el momento no era el adecuado para aceptar ese tipo de recompensas.

Su trabajo como pintor del ejército, es inmenso, Se conservan más de 3000 esbozo de acciones de guerra, que se han utilizado para ilustrar libros franceses sobre la contienda (sobre la liberación de Córcega, Marsella, el Servicio de Salud en la guerra,… ), e incluso por el Gobierno Griego que se guió de las ilustraciones que hizo en Salómica durante su estancia en el Frente del Este, para la reconstrucción después de la Guerra de la antigua ciudad. La mayoría de estas obras se donaron para servir a la historia militar y están guardados en la oficina de archivos iconográficos del Ejército en el Servicio de Defensa Histórico (SHD).

Roger J. Irriera es un pintor completo, domina el paisaje y el retrato y tiene la misma maestría con el óleo, la tinta china, la acuarela y el pasteles., lo que le permite tomar rápidos bocetos, para “más adelante”, hacer su obra de estudio, es pues un hombre muy adecuado para la misión que le encomienda el ejercito.,

 

Además es honrado, gran patriota y leal a su bando, no pretende triunfar como artista, sino solo ser lo que es, un soldado raso, que en vez de manejar un fusil, maneja un pincel y con él apunta allá donde sus jefes le manden , sin tratara de “destacar” con su obra, es solo una obra funcional, al servicio de un causa que el cree justa y a la que dedica generosamente su talento, sin rendirse a la tentación de hacer de aquellas terrible desgracia, un falso arte De ahí su sencillez, espontaneidad y autenticidad.

Como pintor ya tenia un nombre antes de entrar en el ejercito. Había conseguido destacar como observador de lo “pintoresco” y adquirido cierta fama como pintor capaz de captar lo importante de la vida. Capaz de recrear en cualquier lugar, en cualquier circunstancia, y “la capacidad de dibujar en el aire”. Ese amor a lo pintoresco le llevo a atravesar varias veces el Mediterráneo para visitar el norte de África .

Realizó una misión entre 1920 y 1922, viajando por Líbano, Palestina y Egipto y Sudán. De todos esos lugares trajo una abundante muestra de dibujos y retratos documentales, entre ellos los de Fouad primer rey de Egipto, o el gobernador Inglés de Palestina. En Francia colabora en la ilustración de periódicos de París y provincia (La Rampe, Cyrano, Comedia …);

En 1924 vuelve nuevamente al Norte de África a trabajar con el Eco de Argel, Tierra África … y a retratar la mayoría de personalidades de la época en ambos lados del Mediterráneo. Acumula retratos de personalidades retratos (gobernador general Violette, señores Steeg Dubief, Ginoux, el general Boichut – comandante de las tropas , el Bachagas), pero también de personas y niños desconocidos recreando escenas de vida de los indígenas con “un sofisticado sentido del diseño ”

Como ocurre en sus pinturas de guerra, en estas vistas de África, Irriera no pretende “sorprender”. Sus pinturas sobre Argelia, son diferentes. porque son sus sincera impresión, sin adornos,ni falsos orientalismos, simplemente están tomadas de la vida de las personas que allí habitan. .Pequeñas acuarelas, bosquejos de calles y carreteras, que reproduce sencillas estampas, tal como él se las encuentra,

Igual que posteriormente pase con sus pinturas de guerra estas ilustraciones pasaran a ilustrar.muchos libros: “Los de Argelia” (Duchene), “Los chicos del Rif” (Hughes), “The Light Thief” (Boutet), “El Aures, desierto escalera” (Rozet) “Argelia, geográficas atlas histórico” y un libro colectivo “a los franceses el norte de África en la historia” (Albertini, Marçais, Yver, Prigent) publicado por el centenario. Incluso sus carteles fueron reproducidos para el Chemins de Fer de Argelia,

Pasada la segunda Guerra mundial aun conservaba su espíritu bohemio que hacia de él un inquieto viajero y nuevamente volvió al Norte de África. Recrió Túnez, donde retrato al Bey, haciendo carteles y numerosos bocetos y, Marruecos, (retratando al rey Mohammed V, así como escenas de la calle, pequeños comercios.

Si bien, es ante todo un paisajista, es también un eminente retratista tanto de figuras históricas como de gente de la calle y de niños, ate que en el tiempo en que estuvo trabajando como “Pintor de Ejercito” fue aprovechado para realizar retratos de generales como de Lattre, Leclerc, Montsabert y de oficiales, o simples o soldados. Según el propio pintor su secreto en el retrato es buscar los ojos, captar la mirada de sus personajes, ¿Cómo se consigue? No lo sabe porque a eso “no se aprende”.

En este post nos vamos a centrar en una serie de cuadros relacionados con una de las batallas mas sangrientas en las que participó la llamada Batalla de Monte Cassino. Una serie de dibujos ilustra esta terrible y sangrienta batalla, la mas terribles de las que a él le tocó participar.

En enero de 1944, acude con su ejercito al frente italiano,y hace “testimonio gráfico” con numerosos dibujos y bocetos de las acciones de los combatientes. Por esas fechas los aliados trataban de derrumbar la linea defensiva Gustav que protegía Roma.

La Línea Gustav, tenía como pivote principal, las escarpadas pendientes de Monte Cassino, Tropas de élite alemanas dominaban las cumbres y además tenían diseminadas posiciones de apoyo en los valles de los ríos Rápido, LiriLiri y Garigliano y algunos picos y peñascos cercanos, aunque en cambio no ocupaban en concreto en la histórica abadía de Monte Cassino,

Pese a ello, no se sabe bien por qué, puesto que no era un objetivo militar, quizá por un error de los servicios de inteligencia aliados, el 15 de febrero fue bombardeado el monasterio por aviones estadounidenses B-17, B-25, y B-26, resultando completamente destruido. Por suerte, previsoramente, casi todos los códices y manuscritos de valor y muchas de las obras de arte contenidas en el monasterio, se habían enviados con ayuda de los alemanes al Vaticano, por lo que al menos pudo salvarse lo sustancial de su tesoro artístico.

Dos días después del bombardeo, paracaidistas alemanes se atrincheraron entre las ruinas para defendelas. Entre el 17 de enero al 18 de mayo, la colina fue atacada cuatro veces por las tropas aliadas. Estas acciones ocasionaron la muerte de 54 000 soldados aliados y 20 000 soldados alemanes

Quizá sorprenda que la mayoría de las imágenes mostramos sean más adecuadas para descubrir una ruta turística, que el sangriento sendero donde se dejaran la vida 70.000 personas de uno y otro bando, pero tenemos que tener en cuenta, que estos pintores no estaban ahí para plasmar las atrocidades de la guerra, ni para hacer cantos al pacifismo, sino muy al contrario, para proporcionar a los departamentos de Propaganda material para su trabajo, que entre otro es en la medida de lo pasible, apaciguar a la población civil de retaguardia sobre los horrores que padecen sus soldados en el frente.

Por ello se echa en falta las señales del dolor, los heridos, los muertos, incluso los destrozos en el paisaje se ocultan en casi todas los cuadros y tan solo aparecen esporádicamente algunas ruinas de un puente volado o los restos del monasterio destrozados, pero más como si fuera el paso del tiempo y no la mano del hombre los que los hubieran destruido. Tan solo cuando se muestra restos vencidos del enemigo aparecen claros rastros de desolación como si solo ellos la sufrieran.

Félixix Maocho

 

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15 marzo 2016 - Posted by | Pintura | ,

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