Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Teatro en Madrid – La difícil “sencilla normalidad” de Noël Coward

Por Félix Maocho
25/11/2015

La “magia teatral”se basa en un sólido principio, el autor propone a los espectadores unas reglas de juego que van a gobernar el espacio donde transcurre la historia que desea contar y los espectadores, aceptan esas reglas por absurdas que sean, con tal que a historia sea suficientemente nueva, como para sorprenderlos como mínimo y a ser posible, emocionarlos.

La mas burda de las normas propuestas por el autor es que la accion transcurra en una habitación en la que falta una cuarta pared, y que pese a todo, el sofá se sitúe mirando hacia esa pared imaginaria, como si todos en nuestra casa, pusiéramos un sofá mirando hacia una pared y no apoyado en la pared mirando al centro de la habitación.

Es la más burda de las normas, pero no la única ni la más increíble, hay en obras que un actor suelta un “soliloquio”, o sea, dice en voz alta lo que piensa, (alto y claro, para que lo oigan y se enteren espectadores que están a 20 metros de distancia,, sin embargo, el resto de los actores situados a 2 metros de él, no oyen el discurso.

La aceptación de todas estas reglas por parte del público es fundamental para que se produzca la “magia teatral”, si no nos podemos creer, porque así lo propone el autor, que la vedete vestida de legionario, parece en realidad a un hombre, hasta el punto de confundir a su novio y que existen habitaciones con cinco puertas, es imposible representar la mitad de los vodeviles que se han escrito, de que nos creamos esas convecciones, aunque sea solo el tiempo que dura la representación, patearemos en el patio de butacas, por lo absurdo de la trama.

El problema es que esas reglas tienen que ser consistentes, es decir no hay problema que Peter Pan vuele en sus obras, pero no es aceptable que lo haga Rambo, aunque esemos dispuesto a aceptar en cambio que se puede tirar desde un árbol de 20 metros y caer de pie sin romperse nada.

Las reglas que Noël Coward nos propone, es creenos que existe una grupo social, clasista y heredero de la moral victoriana, que oculta su miserias humanas e inmoralidad intrínseca, bajo un velo de frivolidad y encanto. La sociedad que Coward nos presente no ha existido jamás, pero nos la hace creíble porque el mundo que nos propone es consistente. En esa sociedad, un marido puede dar una bofetada dialéctica a su mujer en público y que ella fingiendo no haberla captado, le suelte sutil respuesta, que es una coz directa a los testículos, que él recibe sin descomponer la figura.

Y así a base de brillantes diálogos trepidantes, que cambian, con una violencia cubierta de seda, cambian la triste realidad, hasta convertirla en algo mágicamente irreal, pero absolutamente lógico, en aquel contexto social, avanza la obra entre frases y réplicas brillantes hasta la caída del telón, después de alcanzar un climax de desenlace.

Lo malo es que estas obras aguantan mal la “actualzación del textos”, pues no habiendo existido nunca esa sociedad, es difícil “trasladar” esa acción al momento actual, porque no hay actualmente ningún grupo social que tenga una mentalidad semejante a la de la sociedad que mos propone Coward, pero también es difícil representar la obra en su ambiente original, porque hoy, no existen actores con estilo y clase como los que existían en los años 30 y 40. No hay actores de “alta comedia” cuyo modelo más perfecto era Conchita Montes la original protagonista de Un espíritu burlón” allá por los años 70, ni hay actrices como las hermanas Gutiérrez Caba o Concha Velasco, ni actores como Marsillach, Fernán-Gómez, Fernado Rey, …

Así pues cundo un director de teatro tiene hoy que representar a Coward tien dos soluciones, o meterse en la Guatemala de representarla sin “actualización” pero con los actores que hoy hay, o elegir la Guatepeor de “actualizar la obra” y buscar un elenco de actores actuales. En este dilema César Oliva Bernal director de la obra, se ha decidido por “actualizar el texto” y ha cambiado la familia Condomine por la familia Salamanca, en un intento, (fallido) de trasladar la clase y el “saber hacer” de la familia original a una familia de la “clase media” española.

Podía haber funcionado trasladado a la clase media que habitaba el barrio de “Salamanca” en los años 30 o 40, pero no trasladado a la “clase media” actual porque esta “clase media” es el resultado de la democratización de la sociedad española, que no ha “elevado” a los de abajo, sino que simplemente ha “descendido” a los de arriba y ya nadie tiene “clase”, ni “media” ni “baja”y a una imprtinecia de la pareja,verosímilmente,  cualquiera contesta “montado un pollo”, pero no con un frase ingeniosa.

Eso es todo lo que falla en la obra que los diálogos, si lugar a duda, eran en su momento, lo mejor de la obra. Hoy simplemente no son creíbles, por lo que, pese al esfuerzo de los actores la obra sin aburrir, ¡ OJO !, que no aburre, no alcanza el nivel esperado de un autor como Noël Coward.

Mi consejo

  • Con todos sus fallos, vete a verla, asegurado que pasas un buen rato aunque no sea una obra de quitarse el sombrero, lo inteligente de sus diálogos, resulta en este zafio mundo que vivimos, sorprendentemente brillante. Espectáculo correcto, que aunque no cumple con todas las expectativas, tiene un nivel teatral de calidad aceptable, lo cual no es poco, en los tiempos que corren.
  • Si tuviste la improbable suerte suerte de ver la obra en el año 1948 dirigida por Luis Escobar. e interpretada por Guillermo Marín, Cándida Losada, Carmen Seco, Mercedes Alber, Rafael Bardem, o con más probabilidades, la versión de 1982 hecha por Pedro Civera, Conchita Montes, Lilí Murati, María Silva, Yolanda Cembreros, no vayas, destrozarás un buen recuerdo.

Sinopsis

Charles Condomine, ( en nuesto caso Carlos Salamanca), un novelista de éxito, quiere aprender acerca de las ciencias ocultas para una novela que está escribiendo, y para ello organiza una sesión de espiritismo en su casa com la excéntrica médium Madame Arcati, quien durante la sesión inadvertidamente convoca al espíritu de la primera esposa de Charles, Elvira, fallecida siete años atrás. Madame Arcati abandona la casa, sin ser consciente de lo que ha hecho.

Sólo Charles puede ver y escuchar a Elvira, y su segunda esposa, Ruth, solo empieza a creer lo que está pasando cuando un vaso flotante llega a su mano. El fantasma de Elvira fantasmal, por su parte, hace todo lo posible para desestabilizar actual matrimonio de Charles. Finalmente sabotea su coche con la esperanza de matarlo para que puedan reunirse en el mundo de los espíritus, pero es Ruth en lugar de Charles, quien muere.

El fantasma de Ruth inmediatamente regresa para vengarse de Elvira, y aunque Charles no puede ver a su segunda esposa, sí es testigo de cómo Elvira es perseguida y atormentada. Llama Madame Arcati paraa exorcizar ambos espíritus, pero en lugar esto, el resultado es la materialización de Ruth.

Con sus dos esposas muertas pero plenamente visibles y furiosas, Charles , con la ayuda de Madame Arcati, fuerza nuevas sesiones de espiritismo y conjuros para que desparezcan, cosa que Madame Arcati finalmente consigue. Por consejo de la medium, Charles abandona la casa, y las dos fantasmas frustradas y airadas, destrozan el lugar.

Wikipedia

Críticas

 

 

Félix Maocho

 

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25 noviembre 2015 - Posted by | Cine y teatro | ,

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