Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Teatro en Madrid – El burlador de Sevilla, vuelve a la escena el día de los Difuntos


Por Félix Maocho
21/10/2015

Una bella tradición de Madrid es resucitar a Don Juan Tenorio por el Día de los Difuntos. Un año mas se ha vuelto a repetir esta tradición trayendo no la famosa obra de Zorrilla, sino la obra que dio origen al mito de Don Juan, el eterno seductor. Nos referimos a El Burlador de Sevilla atribuida a Tirso de Molina.

El problema de estas obras reside en el dilema que se le plantea al director de cómo presentar unas obras escritas para un publico inmerso en su siglo, el XVII, para que lleguen y se comprendan por un público del siglo XXI inmerso en un entorno social y moral muy diferente.

  • ¿Son las opiniones sobre la sexualidad y la virginidad iguales en el siglo XVII a las actuales? – Desde luego que no.
  • ¿Es el sentido del honor, tanto en hombres como en mujeres hoy igual que entonces? – Desde luego que no.
  • ¿Es el pecado y el castigo eterno entendido a hora como entonces? – Por supuesto que no y el

Entonces, ¿Cómo podemos mostrar una obra basada sobre los conceptos de la honra, el honor y el castigo Divino, al publico de hoy en día y que siga siendo comprensible?. Este es el dilema que se le planta a cualquier a director de teatro a la hora de “levantar” la obra.

Y las soluciones son muchas y variadas, desde quien trata de ”restaurar” con el cuidado de un conservador de museo, la obra con toda  su pureza original, a quien toma una parte del tema y tesis de la obra y la reescribe totalmente, hasta conseguir una obra nueva que nada tiene que ver en el texto y las acciones de la original, pero que plantea a los espectadores, los mismos interrogantes vitales que planteaba la obra en sus orígenes.

En este caso su director Dario Facal, entre estas dos posturas extremas, opta por situarse en una postura, que más o menos, está al 75% de la trayectoria. Moderniza lo que considera oportuno, elude  lo que que cree que hoy no es válido, pero intenta conservar muchos elementos de la obra original, sobre todo  gran parte del texto y el verso, mientras que no tiene el menor recto en introducir anacrónicos alardes escenográficos, que por supuesto no son descuidos sino simplemente, entran en lo que pudiéramos considerar, “licencias teatrales”.

En su tiempo el estreno de la obra fue muy polémica, pero era ante todo un planteamiento religioso ¿Podía un depravado evitr ir al Infierno con tan sólo arrepentirse en el último momento?. El director ha considerado que tal planteamiento hoy no es posible, y ha tratado de conservar en cambio su caracter polémico:  “Me parece justo que, si una obra ya fue polémica, lo siga siendo. Es lo mejor que podemos hacer por un texto”.

Para ello recurre al sexo explicito en escena, porque nuestro entorno ha cambiado y las elipsis con que se insinuaba el sexo en la obra original, ya no sacuden a nadie. Y sobre todo trasforma, al  que hoy nos parece algo cursi, burlador clásico, en lo que era en su tiempo, en un canalla actual, algo macarra, sinvergüenza, mentiroso compulsivo y asesino,  “repulsivo y fascinante a la vez”, que no tiene ni freno ni límites.

Según cuentan los críticos , la obra no es absolutamente redonda, Fical se ha dejado arrastrar por la búsqueda de una espectacularidad que entorpece e interfiere la historia, pero pese a ello, en su conjunto ha gustado y la consideran si no redonda muy lograda.

Daniel Ventura crítico de Teatro a teatro, es de los que opinan que no ha sido redonda pero que tiene suficiente interés para recomendar sin dudar ver la obra. Esther Alvarado en El Mundo se limita a ofrecernos la, (interesante), visión que el director Dario Facal hace de la obra, sin añadir su propia apreciación sobre la obra. Julio Bravo en ABC hace una mención de un tema sobre el que Dario Fical ha pasado un poco de puntillas, porque es el menos comprensible para el hombre actual, que es el concepto del HONOR, columna vertebral de todo el teatro del Siglo de Oro, que quizá sea el concepto que mayor cambio ha tenido en este tiempo. En lo que yo he leido, el problem religioso de fondo ha pasado desapercibido, por lo que es adecuado considerar que Darío Fical ha acertado al obviarlo

Los actores que dan carne a los personajes, tiene la profunda convicción, creo que compartida por muchos representantes de su generación, que el “honor calderoniano”, ya no existe, pero que se ha sustituido por el “peso de la sociedad”, que dicta lo que puedes y no puedes hacer, que te señala con el dedo si te desvías. El qué dirán, ha sustituido al “honor” calderoniano. Yo creo que esa trasmutación es real, ya no importa tanto lo que YO pienso sobre lo que YO hago, como lo que TODOS piensan.

Mi consejo

  • Si tienes eres amante de la tradición o te gusta estudiar como un director teatral lidia el mura de enfrentarse a un clásico,, vete a verlo.
  • Si no te gusta que se muestre poco respeto a los clásicos, o te molesta la pornografía explicita no vayas.

 

Presentación de la Obra por su Director

AVISO: Se advierte al público del contenido erótico de determinadas escenas.

Representar El Burlador de Sevilla es poner en escena el texto fundacional de un mito que ha llegado hasta nosotros con toda su fuerza y su misterio. Escenificar este texto atribuido a Tirso de Molina es, sobre todo, conseguir poner a Don Juan sobre el escenario.

Existen tantos Don Juanes como mujeres intenten imaginarlo y hombres intenten asemejarse a él y, por eso mismo, cualquier intento de concretar a Don Juan será siempre insatisfactorio. Por eso, este montaje no quiere únicamente representar las aventuras eróticas de Don Juan y su road movie a través de Europa, más bien procura explorar las incertidumbres del texto y respetar sus incógnitas sin pretender darles respuesta.

Podemos por fin imaginar, en el siglo XXI, a Don Juan como un mito erótico y no como un mito amoroso y representar El Burlador de Sevilla con todo el erotismo, sexualidad y sensualidad que emerge de la obra. Encontrar el humor de este personaje subversivo que nos seduce con su profundo amor a la vida, con su enorme necesidad de vivir rápido y tener un bonito cadáver.

Este montaje será una celebración de los sentidos lleno de sensualidad, erotismo, literatura, música y teatro. Un espectáculo lleno de todas aquellas cosas que nos dan placer.

Darío Facal

Trailer

Críticas

Félix Maocho

 

 

21 octubre 2015 - Posted by | Cine y teatro, Vivir en Cuenca | , ,

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