Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Josep de Togores una vida en continuo cambio 1. – De sus inicios a la etapa cubista.

Por Félix Maocho
28/7/2015

Autorretrato 1935

Recientemente he dado con, (o mejor debería decir he descubierto), un pintor que me tiene absolutamente subyugado, su nombre es Josep de Togores, y me tiene así por que condensa en un solo personaje la convulsa historia de la pintura en los albores del siglo XX.

Hay pintores que evolucionan progresivamente, sin cambios bruscos, mejorando como mucho su técnica poco a poco y afirmando su personalidad como pintor, pero al margen de sus experiencias vitales, por ejemplo Van Gogh, es un buen ejemplo de ello, será todo lo atormentado que queramos e indudablemente podemos ver una evolución en su técnica pictórica, pero lo fundamental de su pintura está en su primeros cuadro y continúa presente en los últimos. Para este tipo pintores basta presentar una selección de cinco o seis cuadros para presentar una panorámica bastante completa de su obra y su técnica.

Sin embargo existen pintores cuyo rumbo cambia de dirección dianetralmente varias veces en su vida, el ejemplo más claro y conocido por todos nosotros es Picasso, nadie puede dar una visión total de suobra sin dar de cada una de sus épocas una muestra significativa de su obra en aquella época. Ello obliga que para dar sólo una modesta panorámica de su obra haya que enseñar una veintena de cuadros, algo realmente difícil en un solo post.

Sin tener la genialidad de Picasso. pero teniendo un altísimo nivel Togores es una muestra de los movimientos artríticos que recorrían Europa a principios del siglo XX y tiene la ventaja sobre Picasso, de ser mucho menos conocido, por lo cual, aun no siendo, vuelvo a repetir, comparable con el Maestro Picasso, posiblemente os sorprenda gratamente como a mi me ha sorprendido

Y hay otra diferencia fundamental con Pícasso. Cuando Picasso rompía con una etapa pictórica de su vida, toda su pintura, fueran dibujos, retratos, bodegones, o paisajes, se adaptaba automáticamente a la nueva etapa, mientras que en Togores eso no ocurre, el estilo o tendencia pictórica que utiliza están en gran medida , (aunque haya excepciones), al tema del cuatro, así pues nos podemos encontrar simultáneamente un Togores cubista a la hora de pintar paisajes, pero realista a la hora de presentar la figura femenina.

Todo ello dificulta el exponer a este pintor pero por todo ello también su pone un aliciente que me atrae con más fuerza como bloguero. Sin embargo después de un primer intento, he decidido ir presentando los distintos Togores que coexisten en un único pintor, en diferentes post de modo que harán falta varios para tener una visión total de su obra. En este primer capítulo presentemos de sus comienzos como pintor, sus preceptores y sus primeras obras. Espero que les parezcan interesantes.

Josep Togores (Cerdanyola del Vallés, 1893- Barcelona, 1970).

No tengo claro cuando comenzó a pintar Togores, dicen las biografías que he consultado que a los 13 años padeció una meningitis y como consecuencia quedó sordo y que este hecho le llevo a interesarse por la pintura. Sin embargo, creo que esas bigrafías tiene un error que se transmite por copia de unas a otras, porque habiendo nacido en 1893 los trece años los cumplió en 1906 y en 1907, o sea un año después y con solo catorce años , ya pintaba con la suficiente calidad como para que el Ayuntamiento de Barcelona, (hecho documentado) , le concediera una beca para estudiar en París y menos aun que un cuadro suyo pintado en 1909, (El loco de Cerdanyola),, (con 16 años y tres años teoricos de aprendij zaje de pintura, fuera presentado en la Exposición Universal de Bruselas en 1910 y consiguiese ser premiado y adquirido por el Gobierno belga.

Dudo y considero imposible, que por rápido que aprendiese a pintar en solo treo años consiguiera la suficiente maestría para conseguir un premio al que optaban muchos y buenos pintores profesionales y experimentados. Mi teoría, (apoyada en algunos datos), es que Josep Togores, nacido en el seno de una familia acomodada, culta y abierta a las artes, era hijo de Josep de Togores i Muntades, presidente de la Asociación de Clubes de Fútbol de Barcelona y cofundador del diario El Mundo Deportivo, debio mostrar desde la miñéz cierta habilidad para la pintura y que sus familia, apoyó desde el primer momento ese “instinto natural” poniendo a su servicio los mejores maestros que pudo encontrar, y que cuando apareció la enfermedad que le dejó sordo, lo único que pasó, es que se intensificaron y tuvieron más claro, que la pintura podía ser una salida profesional, (como así fue), acorde con su minusvalía, por lo que potenciaron e hicieron todo lo que estuvo en su mano para abrirle ese porvenir.

Lo que si es muy probable, que de no mediar esa minusvalía, que en aquellas fechas impedía acudir a la universidad, muy probablemente su familia le hubiera obligado a ser abogado, ingeniero y como mucho hubieran aceptado que se hiciera arquitecto, pon lo que muy probablemente, hubiéramos perdido un gran pintor para conseguir un mediocre profesional, pomo ha ocurrido tantas veces.

Por lo que he podido saber, que ya antes (mose cuanto tiempo antes). de sufrir la enfermedad, ya tenía de preceptor de pintura a Joan Llaverias,, pintor, acuarelista y dibujante humorístico, descubridor de la Costa Brava como paisaje, y que fue este, viendo el potencial como pintor que tenía el muchach, aconsejó al padre que dejara desarrollar al máximo el potencial artístico de su hijo.

En el año 1906, pasada la enfermedad, se sabe que padre e hijo viajaron a París y Bélgica en un inútil peregrinar de mídico en médico, con la esperanza de encontrar curar para la sordera. Si bien este viaje desde el punto de vista sanitario fue un fracaso, desde el punto de vista artístico fue un éxito, pues por un lado en Bélgica descubre a Rembrandt, mientras que en su paso por París, tiene un fugaz primer contacto con los movimientos pictóricos europeos. Ambas experiencias, abrió, si no las orejas, si los  ojos y en consecuencia a la vuelta del viaje decide cambiar de preceptor de pintura a otro mas acorde con lo que había abierto en París, Nestor Martín-Fernández de la Torre pintor natural de canrias, próximo a las tendencias europeas simbolista y modernista que como otros inundaríam la Barcelona de principios de siglo.

Si comparamos un paisaje típico de Joan Llaverias, con uno de Nestor Martín-Fernández de la Torre me ahorrare mucas palabras para explicar lo que el viaje por Europa había supuesto para el joven pintor, (así como posiblemente para su padre).

Joan Llaverias (1865 – 1938)

Nestor Martín-Fernández de la Torre – Epitalamio o Bodas del Príncipe Néstor (1909)

Parece que con este maestro/preceptor comienza Josep de Togores a pintar sus primeros lienzos al óleo. Oleos fundamentales porque valieron para conseguir en 1907 la beca en París del Ayuntamiento de Barcelona, aunque sospecho que a ello no fue ajeno las influencias del padre del pintor, entre otras cosas propietario de un periódico (aunque fuera El Mundo Deportivo).

También en 1907 tendrá Josep la oportunidad de contemplar una exposición ontológica de Montt que fue presentada en la Exposición Internacional de Arte del año 1907 en Barcelona, que también supuso para él un descubrimiento.

La beca le vale para sumergirse en todos aquellos movimientos pictóricos que había entrevisto en su primera y fugaz paso por París y comenzar a tener ya claro lo que realmente deseaba hacer en el mundo de la pintura, (al menos en ese momento). Según se recoge, el pintor que más le impresiono en este viaje de estudios fue Paul Cézanne. pintor que acababa de fallecer, pero que para al nueva generación, suponía la evolución del impresionismo, lo más interesante del periodo anterior. y que como veremos más adelante, influirá mucho en la primera fase de su pintura

Paul Cezanne Mont Sainte Victoire (1882.85)

Acabada la beca vuelve a Cataluña y tiene un ultimo maestro/preceptor Félix Mestres pintor postmodernista derivado del realismo tradicional, del que sobre todo aprende una técnica perfecta y una elegancia aristocrática típica de los retratistas de la burguesía., maestro del que también dejo un óleo para que observen las influencias que recibió, que de una y otra forma encontraremos a lo largo de toda su carrera pictórica.

Félix Mestres Borrell: Confidencias bajo el paraguas

De lo que pintó por esta época solo temimos referencia de títulos. El primero y más importante el de “El Boig de Cerdanyola” pitado en 1909 un retrato de un niño “loco” de Cerdayola del Vallés ciudad que por aquella época era un lugar de veraneo para la burguesía catalana y donde radicaba o al menos pasaba grandes temporadas la familia Togores, el segundo cuadro es un retrato que pinta poco después a Enrique Granados, otro veraneante habitual en Cerdamyola ,y un tercer cuadro, un retrato del pintor Alexandre de RiquerGranados por entonces estaba en su momento de mayor gloria (Goyescas se estrenó en 1911) y más o memos debería tener este aspecto-

Desgraciadamente por más que buscado en Internet no he sabido dar con ninguno de los tres cuadros, si alguien por casualidad conoce donde puedo encontrarlos agradeceré mucho su ayuda.

Lo que si es cierto que su aprendizaje como pintor fue meteórico, En 1911 es decir con 18 años, fuere ya capaz de pintar un cuadro como este

Retrat del noi Bessa -1911

En 1913 hace un viaje a Madrid para estudiar las obras del Museo del Prado, aun está en plena formacion y mo tieene un estilo definido, en el cuadro anterior  aun demuestra una extremada juventud y una asombrosa facilidad para la pintura pero no una personalidad dormada y un estilo definido propio, pues también son casi de esta época la decoración para la capilla de Santa Anna Girona en Poblet (1913), en mi opinión bastante flojos.

Retorna nuevamente a París y se sumerge en la bohemia artística que habita en Montparnasse, Contacta allí con los artistas españoles (Pablo Picasso, Juan Gris, Manolo Hugé). Desde París colabora son el periódico barcelonés Vell i Nou, (quizá otra vez por detrás la mano de su padre), a los que aescribe como crítico artístico, siendo especialmente lúcido en sus artículos sobre el Cubismo y sus planteamientos estéticos, a la vez que en su pintura inicia un proceso que le lleva del clasicismo noucentista a un clasicismo de origen cubista.

La Primera Guerra Mundial le hace abandonar París y retornar a Cataluña, donde continúa ya su iniciada carrera de pintor con todas las influencias que ha captado en Francia, el final de la etapa de los impresionistas y la aparición de nuevas tendencias pictóricas modernistas y contemporáneas.

Así influendiado por la vanguardia pinto en 1914 retornado de París,  este cartel  de la Fiesta del Trigo de 1914

Los negocios de su padre quiebran, y aunque intenta hacer negocio en el creciente sector cinematográfico, también sin éxito: por ello marcha a Madrid para intentar reavivar su empresa, dejando a cargo de Josép la manutención de sus cuatro hermanos. Este hecho le e,puja a trabajar de pintor de brocha gorda y posteriormente como restaurador en el taller de Florencio Veciana.

La pintura pasa a ser un medio de subsistencia. El paisaje de la Costa Brava es tema de una serie de óleos que realiza entre 1916 y 1917, en ellos procede a una búsqueda de la luz sobre los elementos icónicos del paisaje mediterráneo los pinares y olivos, la arquitectura popular, el mar y el cielo..

Las pinceladas planas en diagonal y tonalidades blancas trasmiten luminosidad, donde el terreno se adquiere relieve mediante bloques diferenciados. La obra busca el distanciamiento emocional del autor siguiendo los postulados teóricos de la época «El primer deber del paisajista es no formar parte del paisaje, resguardarse de las propias sensaciones y concebir que el mundo es una arquitectura».

Muy distantes están estos paisajes de los de su primer maestro y preceptor Joan Llaverias pero de él recibiría el descubrimiento de la belleza de aquellas costas y aquellos colores. La temática , el paisaje de la Costa Brava es de su primer maestros, pero el estilo pertenece a las fuentes que ha bebido en en París, un estilo mucho mas en líneas con las corrientes pictóricas que corrian por Europa

Paisaje de Altafulla (1917)

Paisaje, Costa Brava 1916.

Paisaje, Òrrius (1917)

Aquí dejamos por hoy la obra de Josep de Togores.

Félix Maocho

La serie dedicada a Josep de Togores continúa en los siguientes post:

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28 julio 2015 - Posted by | Pintura |

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