Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Huerto familiar – Autoconstrucción. 1) Posibles problemas legales y como minimizarlos.

Por Félix Maocho
14/2/2015

Frecuentemente tenemos que realizar pequeñas y medianas construcciones en el huerto, de hacer bancales en una zona en pendiente, a construir algún elemento auxiliar como una caseta de herramientas, un gallinero, un semillero, un depósito de agua, un invernadero, o un tendejón donde descansar o poner a secar la cosecha.

Por supuesto se trata de construcciones que por sus característica pueden ser hechas por un “iletrado en construcción” y que rondan, pero no sobrepasan, aquel tipo de construcciones para los cuales la autoridad exigiría la firma de un titulado en construcción. El problema es que la frontera entre un tipo de obras y otras es difusa.

Está claro que hacer un bancal elevado, con piezas de cerámica, una canalización del agua de riego, no exige permiso municipal, ni un arquitecto, pero que construir un chalet de dos plantas, si lo exige. Pero en el termino medio entre estos dos tipos de construcciones, es donde no hay una regla fija.


Según mi entender, los típicos invernaderos de Almería, hechos con postes de madera alambres y cubiertos de plástico transparente, que cubren hectáreas de terreno, no precisan licencia municipal, ni necesitan que el terreno sea edificable, ni dirección facultativa. ¿O no?, pues no estoy seguro. Pero si en vez de hacer ese invernadero de plástico de varias hectáreas, le hacemos de la mitad de superficie, con columnas de hierro fundido y vidrios, como se hacinan los invernaderos del siglo XIX, casi con seguridad si la necesitamos. Pero ¿por qué unas si y otras no?. – Misterio

La cosa se complica aun más cuando por estar transferidas gran parte de la normativa que rige este tipo de obras a Comunidades Autónomas y Ayuntamientos, las normas son desiguales por todo el territorio nacional y en función d el municipio y comunidad autónoma hay construcciones que pueden ser o bien legales o bien permitidas en un sitio y perseguidas duramente en otro. Incluso en un mismo municipio se puede ser muy severo sobre lo que se hace en un sitio, como cerca de la playa o dentro del casco urbano y laxo y condescendiente en otro como puede ser una zona de huertos o en el monte.

Pues bien dentro de ese campo difuso es el que nos nos vamos a mover, hablamos de obras de poca importancia, que rondan la invisible línea de lo que se puede hacer por las bravas, de aquello que pudiera ser que se tenga que hacer con “todas las de la ley”. No olvidemos que las consecuencias den ser costosas- Si repasamos los boletines oficiales observaremos que han para ver como cada día hay expedientes sancionadores heterogéneos por estos motivos desde los que se limitan a exigir pagar las tasas que legalizan la obra,

Pero por otra parte todos conocemos de obras hasta con condenas del Supremo que al final han solventado sus problemas con multas reducidas en relación al beneficio que el constructor sacó de ellas, hoteles que hicieron varios pisos más de los autorizados y al fin no se demolieron como exigía la sentencia o el mítico hotel del Algarrobico que aun sigue en pie despues de tener todos los pronunciamientos posibles en contra.

La primera cosa que vamos a indicar es que hay “signos externos” que atraen la atención de los responsables municipales. Al igual que pasa con los recaudadores de Hacienda, la probabilidad que tengamos un tropezón con las autoridades por este tema de las construcciones, es proporcional a que llamemos su atención a causa de algún “signo externo”, por ello aconsejo como medida general y siempre conveniente tratar de pasar desapercibidos a la autoridad.

En primer lugar ocurre que el riesgo de “despertar” a la administración, es directamente proporcional al tráfico de las calles o vías desde las que se domina la construcción. Por supuesto no es lo mismo construir en tu jardín situado dentro de una zona de urbana, que en una finca situada en medio del campo. Cen este tipo de obras cuanto mas apartado sea donde construyes mejor que mejor.

En segundo lugar mejor si el terreno sobre el que vas a realizar la obra no tiene ninguna protección del tipo que sea, cosas que no darían lugar a problemas en una finca cualquiera , si los dan si la finca está dentro o en los bordes de zonas protegidas o en zonas de policía de cauces y arroyos.

Por otra parte también el tener tropiezos, depende en parte de las buenas relaciones que tengamos con los vecinos, y si la obra que vamos a efectuar no les molesta de forma apreciable, tanto durante su ejecución, (polvo, ruidos molestos etc,), como posteriormente durante su uso, (malos olores, perdida de vistas desde su propiedad, fealdad de la construcción etc.). Conviene cuidar la buena vecindad y hacer algo que aquellos acepten de buen grado que hagas. Por ello si pensamos que vamos a hacer algo que realmente pueda molestar al vecino, comentarlo con ellos antes de iniciar la obra tu propósito, si consideran adecuado que lo hagas y adapta tu obra a las objeciones que ponga, pues muchas veces son superables cambiando el diseño inicial..

Evita en lo posible utilizar maquinaria típica de obras públicas, Las más llamativas son las grúas de obra. Como normalmente nuestras obras no son de excesiva altura, es preferible utilizar el día que se precise, un camión con una grúa de carga y descarga o un cabrestante, como ayuda para subir cargas pesadas. Hay tractores agrícolas que tiene una pala, que pueden explanar un terreno y no llaman tanto la atención en huerto, como una explanadora de carreteras, posiblemente lo hagamos mucho más rápidamente, pero quizá tengamos que dar explicaciones molestas. Igualmente una cosa es un camión de hormigón que un determinado día, hecha una cuba de hormigón y desaparece, otra cosa es un rosario de camiones trasladando hormigón a nuestra finca. Quizá fuera más discreto hacer el hormigón con una pequeña hormigonera en la propia finca.
Si la obra es problemática procura que el montaje de las obras sea rápido. Lo peor que te puede ocurrir es que te paralicen la obra a medias, por tanto puedes ir creando elementos prefabricados poco a poco incluso en otro lugar y luego una vez reunidos todos los elementos hacer el montaje final a toda velocidad, mejor si puedes hacerlo en un día, que en una semana. Lo más adecuado es comenzar en viernes y tratar de tenerlo prácticamente finalizado pare el lunes por la mañana, Si hay un puente, mejor que mejor.

Suelen tener mejor defensa, las construcciones que “pueden desplazarse” del sitio, que las “fijas que no tiene cimientos” y estas que las que exigen una cimentación previa.
Si necesitas un almacén y utilizas un camión frigorífico de desguace, en el que abres las ventanas que necesites, o una vieja roulote, casi sin lugar a dudas no van a ponerte ninguna dificultad, algo mas arriesgado pero también muy seguro, es colocar una caseta de obras, o una caseta prefabricada o un container marino, (o dos), y en general cualquier cosa “sin cimientos y que se puede mover” como por ejemplo un chalet desplegable.

El siguiente nivel de riesgo lo tiene las construcciones prefabricadas ligeras y el mas problemática las prefabricadas de ladrillos o cerámicas.

La persecucion de las autoridades se centran ucho en construcciones que puedan ser utilizadas como vivienda habitual o de temporada y mucho menos en otros tioos de construcciones cuya utilidad no sea la de ofrecer cobijo para vivir, asi por ejemplo un tendejón para maquinaria tendrá menos problemas que un chalet, aunque el volumen construido sea igual. Asíi pues, en caso de duda, hacer las construcciones en dos fases,, una inicial “inocente” y pasado el tiempo variar el uso.

Las excavaciones  profundas y los grandes movimientos de tierra son siempre llamativas, por tanto de necesitar consolidar el terreno. hazlo con la máxima discreción, por ejemplo hay máquinas que permiten poner pilotes de una forma relativamente silencios, para sobre ellos aplicar chapas de hierro trabadas a los pilotes que sustituyan una auténtica cimentación. En la medida de lo posible es preferible construir sobre rasante que escavando.

Si precisas escavar puedes hacerlo de forma mas discreta rodeando la zona de obra de una “valla” que oculte a la vista lo que se hace, por ejemplo una vaya de pacas de paja, o una valla de brezo, puede ocultar a la vista una excavación de zanjas de cimentación problemáticas que se haga detrás de ella.

En sucesivos post iré recorriendo diversas técnicas de autodestrucción que unen la virtud de ser fáciles de realizar por el propio usuario con la discreción que debe caracterizar las obras de autoconstrucción.

Félix Maocho

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15 febrero 2015 - Posted by | Horticultura |

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