Felix Maocho

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Malos pensamientos – Ei populista estadio de Manaos

Por Félix Maocho
25/6/2014

La historia de la ciudad de Manaos, (en portugués: Manaus), es tan atrayente como la misma ciudad, fundada en 1669 por los portugueses como la fortaleza São José do Rio Negro, fue un lugar perdido en la selva del Amazonas por casi 200 años hasta alcanzar la categoría de villa en 1832 con el nombre de Manaos, en los indios manaós que habitaban en la región, para en pocos años transformarse ya en una ciudad, categorismo que alcanzó legalmente en 1848 con el nombre de Cidade da Barra do Rio Negro, que pronto se renombre al tradicional de Manaos.

Su vida, que transcurría dentro de la normalidad que puede tener una ciudad fronteriza con la selva, se trastocó a principio del siglo XX cuando se despertó “la fiebre de caucho”.

Norteamérica principalmente comentaba a motorizarse, se había inventado el Ford, y las fabricas empezaba a producir en cadena una cantidad creciente de automóviles, pero eso exigía un suministro continuo de neumáticos que comenzaron a producir marcas como Goodyear y Firestone en consecuencia la demanda de algo que por entonces no se podía fabricar, el caucho que hizo de Manaos un emporio de riqueza.

La demanda masiva de caucho produjo una subida repentina de la materia prima y que desató fiebre del cauch . Con un crecimiento espectacular se la llamó “Corazón de la Amazonía” y “La ciudad de los bosques” y el dinero corrió con tanta fuerza por sus calles, que llegó a levantar una Teatro de la Ópera, el Teatro Amazonasque llevaba a cantar en el corazón de la selva a los divos mas grandes de su tiempo como el gran Caruso.

Sin embargo aquel esplendor duro poco. Por un lado semillas del árbol del caucho robadas en 1910 de la Amazonía, prosperaron en las colonias inglesas del Asia Ecuatorial, ampliando la producción y compitiendo en precios. Por otra parte, los alemanes les dieron el tiro de gracia, aislados del mundo durante la Primera Guerra Mundial se esforzarse en encontrar un sustituto del caucho natural que no llegaba  su industria, y obtenienen un polímero del petroleo más barato y tan abundante como se necesita y la riqueza de Manaos desaparece de golpe.

Tal como llego, se fue. Hhacia 1920 la fiebre del caucho  había desaparecido, sin haber generado riqueza duradera para la zona, las poblaciones de la selva amazónica, volvireron a lod v cultivos agrícolas tradicionales y a una economía agrícola mucho más modesta, en la que el aislamiento, volvía hacer imposible la exportación de sus excedentes. Desde entonces hasta hace cuatro años, no hubo ninguna ópera en Manaos,.

Sin embargo la gran población atraída port el caucho, fue poco a poco levantando otros negocios y hoy Manaos es un área metropolitana de 2,3 millones de habitantes y la ciudad gana poco a poco peso en la economía brasileña estando entre las 20 mejores ciudades para hacer negocios en América Latina, por delante de otras ciudades que incluso son capitales de estados  como San Salvador o y Caracas.

Hace cuatro años, fue elegido un nuevo gobernador de Amazonas el populista Amazonino Mendes, que tiene ambiciosos planes de grandeza para Manaos.

Él fue quién decidió que su ciudad debería contar con ópera, Reformó nuevamente el Teatro Amazonía y la dotó de una orquesta profesional, coro y cuerpo de ballet. Para ello destina 1,5 millones de libras por año, o lo que es lo mismo una cantidad equivalente a lo que gastan en un mes 25.000 familias de la zona la mitad de la cual es analfabeta.

No contento pensó que deberían tener un estadio de primera categoría y lucho y consiguió ser una de las 12 sedes del Mundial de Fútbol. Se construyó el estadio Arena da Amazonia, levantado expresamente para el Mundial, para lo que se gastó según fuentes oficiales, 594 millones de reales (alrededor de 300 millones de dólares), es decir cada vecino de la región joven o anciano, analfabeto, o universitario, pobre o rico, tuvo que aportar de media 100 US dólar para levantar el estadio donde se jugarían CUATRO partidos del Mundial de Fútbol.

El problema es ¿Que hacer con el magnífico estadio una vez que han acabado los CUATRO partidos programados?

Porque a pesar de ser un problema evidente, no se le ha buscado ningún uso alternativo. El clima en Manaos es lógicamente selvático, es decir extremadamente caluroso , tiene medio año de época de lluvias y medio año de sequía, pero en cualquier mes la temperatura ronda los 30ºC y la humedad que difícilmente baja del 80%, en esas condiciones practicar cualquier ejercicio prolongado es extenuante, como han comprobado las selecciones que tuvieron la desgracia que les tocara competir ahí. Por tanto, hacer lo que seria habitual,  destinar el estadio a cualquier actividad deportiva como por ejemplo transformarlo en estadio de atletismo o algo parecido pare en principio una mala solución

Posiblemente será por eso que, pese a haber entre la población pasión por el fútbol como espectáculo televisivo, tiene pocos y malos practicantes de el fútbol como deporte. El Goiás, el equipo de primera división de la Liga Brasileña con sede más  próximo a Manaos, está a más de 1900 Km. de distancia, fuera del Estado de Amazonía. En todo el inmenso Estado de la Amazonía hay algún que otro equipo en segunda o tercera división y el fútbol de la capital se reduce a torneos regionales de aficionados en canchas de tierra, en los que curiosamente destaca un equipo femenino de indígenas.

Por fin se han dado cuenta de qué no se sabe se puede hacer con el magnífico estadio y se buscan ideas para sacarle una utilidad que justifique s al menos sus gastos de mantenimiento. Así surgen ideas como la de un juez local que propuso transformarlo en cárcel, desechada, por el momento pero que no deja de ser un razonable intento de darle una utilidad, que de momento no tienen alternativa.

El Gobierno está ahora buscando la forma de encontrar forma de sacarle provecho económico. Pero de momento no hay ninguna idea definida de como hacerlo. Muy probablemente como ocurrió con el Teatro Amazonía, se necesiten otros 90 años , para que aparezca el siguiente gobernador populista, que decida que la ciudad no puede pasar sin un equipo de primera división y a golpe de talonario se traiga jugadores de Bulgaria, Bielorrusia,y Rusia, como han hecho con la orquesta del Teatro de la Opera, equipo con el que el fabuloso estadio Arena de Amazonía pase otra corta época de esplendor como hoy está àsando el Teatro de la Opera. .

En todos loa países hay políticos populistas, ojalá fuera solo en Brasil, no es por ello una critica a la sufrida ciudadanía brasileña, sino solo un grito de dolor por todos los ciudadanos que sufrimos que políticos de turno, en vez de solucionar problemas reales, engañen a la población con caramelos envenenados.

Félix Maocho

 

 

 

 

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25 junio 2014 - Posted by | Los políticos abusan | , , , , ,

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