Felix Maocho

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Mozart interpretado en un piano a cuatro manos

Por Félix Maocho
27/4/2014

Hay dos formas de tocar a dúo en el piano. En una los pianistas comparten el mismo piano como se ve en la imagen, en la otra cada pianista toca un piano diferente. La primera se denomina “piano a cuatro manos” y tiene un amplio repertorio de piezas pensadas para ser tocadas por pianistas de calidad media, pues se compusieron para ser tocadas a dúo por aficionados en salones familiares donde habitualmente solo había un piano. En cambio las partituras pensadas para tocar en dos pianos, se suelen destinar a salas de conciertos exigen por ello mejores virtuosos del piano.

Por otra parte, mientras en las partituras para dos pianos cada pianista puede tocar en cualquier parte de la escala, tocar a cuatro manos, limita los recursos, pues habitualmente un pianista toca las teclas graves y otro las agudas, y solo circunstancial mente y casi como un ejercicio de contorsionista, los brazos de los pianistas se entrecruzan sobre el teclado como se ve en la pintura.

La primera obra conocida para cuatro manos es del siglo XVII, una composición del músico inglés John Bull, pero que realmente es solo para tres manos, pues si bien dos músicos comparten teclado para dos músicos que compartían teclado, uno sólo utiliza una mano.

En el siglo XVIII la demanda de los aficionados de piezas para dúos de pianistas, hace que muchos compositores escriban partituras de estas características, El carácter doméstico de estas interpretaciones se refleja en el cuadro de Johann Nepomuk de la Croce, que reproduzco al inicio de la familia Mozart donde se ve al famoso compositor sentado al piano con su hermana, mientras su padre toca el violín y se ve el retrato de su madre en la pared del salón.

La menor dificultad de interpretación y en consecuencia el menor efectismo de estas piezas, compuestas para aficionados y la limitación que imponen al intérprete, unido a la necesidad de ensayar muchas horas juntos los dos pianistas para aprender a coordinar entre ellos correctamente los movimientos de las manos para no entorpecerse. Hacen que su interpretación en salas de conciertos sea mucho más rara, que la de piezas pensadas para dos pianos, no obstante, a veces hay conciertos donde se tocan ester tipo de piezas. Un ejemplo en la interpretacion hecha en un concierto de la Fundación Juan March, por el Duo del Valle, formado por los hermanos Víctor y Luis del Valle, que interpretaron el “Allegro” de la Sonata para piano a cuatro manos en Do mayor KV 521 de Mozart, la última obra para piano a cuatro manos que escribió Mozart por elaño 1786, y que pese a las limitaciones que impone el medio, muestra la maestría del compositor, jugando con los distintos registros del teclado, donde cada intérprete da la réplica al otro, mientras los motivos musicales pasan de uno a otro.

Félix Maocho

 

27 abril 2014 - Posted by | Música | , , ,

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