Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Los Papeles de Torre – Deshacerse de un cadaver

Por Félix Maocho
23/4/2014

Aprovechando el fin de semana he transcrito otra historia más elegidas entre de las hojas que encontré. Es un es un poco tonta, pero curiosa, se refiere a uno de los problemas técnicos que se encuentra un sicario en su trabajo, como deshacerse del cádaver de una víctima.

Como siempre, el escrito vienen sin fecha y sin dato contrastable, aunque si habla de casos en los que él no ha sido protagonista, de los que si encontramos información en las hemerotecas.

He sentido curiosidad por saber quien fue el sindicalista del que habla al final del texto y he tratado de encontrar algo relacionado con el tema,  pero sin nombre ni fecha, solo sabiendo que fue en Praga, no sido capaz de localizarlo. Si alguien sabe de un sindicalistaa desaparecido en Praga en los timpos de la Guerra Fría, que me informe.

Si tenéis que deshaceros de algún cadáver, cosa que ya sabemos, a todos más pronto o más tarde, nos pasa alguna vez en la vida, un acreedor, un vecino, el vigilante de la ORA, en fin cualquiera de esos incordios que de repente se interponen en nuestra vida, os aviso de lo complicado que resulta. Así que tenerlo en cuenta y preparar con tiempo un sitio discreto, como por ejemplo encima de la escayola del pasillo por si llegara el momento, pues esta claro que en este campo las improvisaciones son muy difíciles de que salgan bien.

Os dejo con los Papeles de Torre .  Un saludo.

* * * * * *

Cuarto  escrito –Deshacerse de un cadáver

 Por Torre

 

Deshacerse de un cadáver parece a primera vista la cosa más sencilla del mundo. Se le entierra en el campo, se le tira por un barranco, se le hunde en el mar con un peso, se le disuelve en ácidos. Cualquier persona, encuentra en un momento veinte sistemas diferentes para hacer desaparecer 80 kilos de carne y huesos. ¡Se ve que no han tenido nunca que llevar a la práctica sus planes!.

El campo esta lleno de fisgones que parecen no tener más que hacer que descubrir cadáveres abandonados. Senderistas domingueros, buscadores de setas, cazadores y demás practicantes de la vida sana, no dejan palmo de terreno sin pisar. ni montón de tierra sin revolver o de zarza sin levantar, descubriendo todo cadáver que dejes oculto.

Si eres más perfeccionista y comienzas por cavar una zanja, más te vale que sea profunda, porque no faltará lluvia torrencial, o perro hambriento que desentierre en instantes lo que a ti tapar té costo horas de angustia y duro trabajo. Tampoco faltará una pandilla de mocoso o un campesino que te pregunte cuando ya llevas cavada la mitad de la fosa para que estas haciendo una agujero tan grade en medio del campo.

Tirarlo bien lastrado en el mar es mucho mas seguro. Siempre y cuando te embarcas y te alejas de la costa y de cualquier otro barco, lo suficiente para poderlo tirar el calaverada por la borda, sin que te vean, ni con ayuda de prismáticos, y que el fondo tenga mas de 50 metros de profundidad, para que no lo pesque el primer arrastrero que pase por ahí.

Si es así, casi con toda seguridad que no aparecerán los cadáveres, este método lo utilizaron los argentinos de Videla y si no pudieron evitares que alguien les vieran, en plena noche, a contraluz de la luna, tirar los cadáveres desde aviones al Río de la Plata, no es menos cierto, que nunca han aparecido los muertos, y eso que tiraron cadáveres en cantidad.

Este método lo hemos utilizado aquí con frecuencia. Tenemos la infraestructura preparada para ello, un barquito de pesca al manejado por un compañero, que busca lugares discretos y adecuados para proceder al transbordo del cadáver desde tierra al barco, para posteriormente organizar una pequeña excursión mar a dentro.

Más difícil es utilizar este método sin la ayuda de este equipo, por ejemplo, como te las arreglas en Estados Unidos para conseguir un barco sin tripulación y como te apañas tu solo, para trasladar un cadáver desde el maletero de un coche al barco, dentro de un puerto deportivo sin que te vea algún turista.

De los ácidos, ni hablo, es una solución de película de miedo sin ningún fundamento. Sin contar con el olor nauseabundo que se desprendería de semejante tratamiento, se necesitarían litros y litros de ácido y una bañera de calidad fuera de lo corriente, pues solo falta que las paredes se corroan y los litros de ácido se desparramen por todo el baño dejando en cambio al cadáver en seco, a medio corroer dentro del baño. Nadie sensato se decantaría por ese sistema.

Realmente los profesionales usamos métodos menos sofisticados pero más eficaces. El más clásico es enterrarlos en la cimentación de una gran obra pública que se esté realizando, dudo que exista autopista o presa, que no sea el panteón de algún desaparecido. Otro procedimiento de probados buenos resultados es utilizar hornos industriales, como hornos de cerámica o una fundición. donde se pueda incinerar todo un cuerpo sin llamar la atención.

Otra solución puede ser introducirlos en una máquina picadora de alimentos para perros o algo similar. Se dice que los chinos, para reutilizar los permisos de residencia, se deshacen de sus congéneres muertos, picándolos finito y guiándolos en los rollitos de primavera. Yo estoy convencido que eso es una leyenda urbana, pues aunque el método en principio puede ser válido, tienen que haber encontrado además la forma de deshacerse de los huesos. Una calavera o unas tibias llama tanto la atención como todo un cuerpo.

Insisto en lo difícil que es hacer desaparecer un cuerpo, multitud de asesinos, después de haber hecho ingentes esfuerzos para ocultar los cadáveres, han sido descubiertos por este motivo. Así, a bote pronto, recuerdo a las niñas de Alcasser, enterradas en medio del campo, a la mujer del aceitero de la colza, que fue descubierta a pesar de haber sido seccionada en trozos y enterrada en un vertedero, las fulanas emparedadas por un ex-legionario en un bar de Madrid, a los vagabundos muertos por otro vagabundo que los escondía en un pozo negro,… Esto aquí, en España, en todo el mundo ha habido casos sonados de cadáveres encontrados, las fosas comunes de Bosnia, los restos del Che en Sudamérica, las jóvenes víctimas del psicópata de Bélgica, los misioneros españoles en Ruanda,… incluso han sido descubiertos cadáveres de ejecutados por profesionales, como el cadáver de Galvao y su secretaria. enterrados por la PIDE en Badajoz, o los etarras enterrados en cal en Burjassot.

En este último caso, llamar profesionales a esos chapuceros, es un honor que no merecen. A veces las autoridades confunden a un policía, que no e mas que un sádico fanfarrón, con un curriculum que no sobrepasa la detención de cuatro carteristas y un par de fulanas, con auténticos profesionales discretos eficaces y preparados.

Yo puedo jactarme de que todos los muertos que he ocultado, siguen desaparecidos al día de hoy. Aunque no estoy seguro que sigan así siempre, porque, no soy supersticioso, pero quizá los muertos de muerte violenta, no mueran del todo y queden como zombis, luchando por salir de sus sepulcros para dar a conocer su historia.

Bueno pensemos en otras cosas mas alegre. Otro día contaré como me deshice de un sindicalista en Praga, en la época de la guerra fría, yo solo y sin ayuda de nadie y en un pais extranjero, por hoy ya es bastante.

 

 

 

 

23 abril 2014 - Posted by | General

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