Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Un régimen para adelgazar – Lo más pesado, el régimen de mantenimiento

Por Félix Maocho
18/3/2014

Un régimen para perder peso consta de dos partes bien diferenciadas, la primera es el régimen para adelgazar, que como su nombre indica tiene como objetivo perder peso mediante la ingesta de un a alimentación pobre en calorías, hasta que alcances el peso adecuado y otra segunda fase de régimen de mantenimiento, que consiste en controlar tu alimentación con el fin de mantener tu peso en el entorno del peso que conseguiste con el régimen de adelgazar.

Esta segunda fase es de duración indeterminada, pues exige que tu cuerpo se habitúe a la nueva situación lo cual no es fácil , ni a mi juicio se conocen bien el mecanismo para conseguirlo, por tanto es necesario constantemente y por un largo e indeterminado periodo de tiempo mantener una vigilancia constante sobre nuestro peso y aplicar en función de el las medidas correctoras adecuadas.

Desgraciadamente, mucha gente no continúa con un régimen de mantenimiento los éxitos conseguidos con el régimen de adelgazar y en poco tiempo vuelven al peso que tenían o como vimos cuando hablamos del peso rebote, incluso a mayor peso del que partieron, de ahí la importancia de conocer no solo que el régimen no se termina cunado alcanzas el peso que te proponías sino que hay que mentalizarse para una larga lucha contra la báscula.

Sospecho que el cuerpo en lo referente al peso, tiene unos puntos de equilibrio naturales, que son el resultado de la actuación de una serie de características de tu existencia cotidiana. Hay muchas cosas que influyen positiva o negativamente en tu peso final, lo que comes, la vida que haces, tu trabajo, tu nivel de stress, los tics nerviosos que tienes, etc.

Algunas de esas circunstancias tienden a hacerte aumentar de peso, como lo “tragón” que seas y otras a disminuirlo, como puede ser el ejercicio que hagas habitualmente, le resultado de todas ellas tienden a llevar a tu cuerpo a un punto de equilibrio, si engordas, al hacer el mismo ejercicio que antes realizabas, haces más esfuerzo, pero por otra parte un mayor ejercicio aumenta el apetito. Por ello mientras esas circunstancias se mantengan más o menos estables, tu peso permanecerá también más o menos estable en ese punto.

Engordarás o adelgazaras por motivos puntuales, como puede ser tener las comilonas de Navidad o quemar más calorias durante los baños en la playa de las vacaciones, pero acabada la causa que te varió el peso de su punto de equilibrio, el cuerpo con relativa rapidez vuelve a su punto de equilibrio si tu simplemente continuas haciendo la misma vida.

Yo por ejemplo, durante muchos años, más o menos de los 20 a los 55 años tuve un peso estable de 76 kilos mas o menos. Claro está que en ese tiempo mi cuerpo evolucionó para peor, y lo que en un hombre joven eran músculos en un hombre maduro se transformó en grasa, pero aunque forma puntual engordaba o adelgazaba un par de kilos, pasado un tiempo de finalizada la causa que me

Sólo un cambio profundo en mis costumbres, como fue en mi caso  el dejar de fumar y en consecuencia, el cambiar la forma de premiarme y desestresarme en las pausas en el trabajo, que paso de ser fumarse un cigarro, a “picar” algo con un café, hizo que cambiara mi peso original de 76 kg a un nuevo punto de equilibrio de 89 Kg, peso que más o menos tenía de forma habitual cundo decidí, (por consejo medico), reducir mi peso para mejorar las constantes de mi cuerpo , tensión, colesterol y ácido úrico, que se me habían descompensado.

La primera fase, el régimen de adelgazar, la finalice ea los cuatro meses de empezar el régimen, mi peso pasó de los 92kg. que tenía cuando empece a los 73 kg, con bajadas espectaculares que nunca habría considerado posibles de casi 5 Kg por mes de régimen, pero ahora y llevo casi nueve meses estoy cumpliendo la segunda, el régimen de mantenimiento y de momento no veo próximo el fin de esta fase, pues cuando levanto lo más mínimo “la guardia” mi cuerpo emprende camino hacia los 86 kilos que tenía en el origen de la historia.

Es algo que debe tener presente quien haga un plan para bajar de peso, la fecha en que inicias el régimen la adelgazar, pero si quieres tener éxito, durante, mucho, micho, tiempo tendrás que hacer una vida en la que lo que tienes que atender a lo que comes cuidadosamente. Lo cual no quiere decir que nunca más dejes de comer algunos alimentos, sino que determinados platos han de ser la excepción a tu comida diaria, que mayoritariamente estará formado por platos especialmente cocinado con el fin que no engordes. Les cuanto a continuación mi régimen de mantenimiento.

Los 73 Kg que me he puesto como objetivo, no son de momento y no sé si lo llegaran a ser alguna vez, un punto de equilibrio natural, por lo que raro que en mi control semanal de peso, no haya variaciones de una semana a la siguiente de mas de un kilo, tanto aumentando como descendiendo, pues según lo que haya comido durante la semana subo o bajo de peso, pero me es muy difícil encontrar que menú me mantiene el peso estable. En mi opinión, al estar fuera de tu punto de equilibri0 natural, el filo entre subir o bajar de peso es muy fino, si haces régimen de adelgazar bajas peso, pero a poco que lo relajas aumentas.

En estas circunstancias, lo que he decidido es marcarme una banda de fluctuación lo suficientemente amplia como para poder tomar medidas correctoras tanto del descenso como del aumento de peso antes de que estos lleguen a ser excesivos. En mi caso me he decidido darme un margen de dos kilos al rededor de los 73 kilos, que tanto yo como mi dietista consideramos óptimos par mi complexión y estatura.

Control semanal del peso

Para ello cada semana, concretamente los lunes, me peso y del resultado de la báscula obtengo la pauta sobre el nivel de relajo que puedo permitirme a lo marcado en en el régimen de comidas que tan buen resultado me dio para bajar de peso.

El llevar un control semanal de seo es una decisión personal fruto de la experiencia, que se adapta mejor a mi temperamento pero que no estoy seguro que valga como regla universal, ahí cada cual que busque su solución. En mi caso, como otros muchos empece con la ceremonia de pesarme diariamente en el peso del baño, algo que, (repito), en mi caso fue un error.

Pese a tener un adelgazamiento a mi modo ver espectacular de 5 kilos al mes, dividido entre 30 días da un a pérdida de peso de unos 163 gramos diarios. Si te pesas diariamente , aunque lo hagas en ayunas y desnudo una cantidad tan reducida queda enmascarada por muchas circunstancias, por ejemplo un vaso de agua es aproximadamente un cuarto de litro o sea 250 gramos, eso indica el poco sentido que tiene pesarse diariamente y las equivocadas medidas que puedes llegar a tomar si te fías de las fluctuaciones que detectes diariamente.

Doy por supuesto que todos somos diferentes y que el control diario puede ser muy útil a muchas personas, pero en mi caso esas medidas solo me llevaban a la confusión y a veces a la irritabilidad y a desconfiar del método, pues si has hecho una dieta rigurosa, y a pesar de todo, subes de peso , tienes tendencia a creer que ese régimen de adelgazar no vale para nada, o que la balanza del baño no tiene suficiente calidad.

En vista de ello, tomé la decisión de no querer saber día a día los resultados y no utilizar nunca la balanza de baño de mi casa, pues aunque posteriormente he comprobado que su peso es bastante fiable, los resultados obtenidos anteriormente, me hicieron dudar de su funcionamiento. Así pues hace muchos mese tomé la decisión de pesarme una vez a la semana en una balanza de farmacia, en la medida de lo posible siempre la misma, y pesarme vestido con lo que llevo en los bolsillos, tan solo quitandome la chaqueta o prendas de abrigo que normalmente te pones para salir a la calle sobre tu vestuario normal.

Por supuesto, que unos zapatos u otros, pueden tener peso diferente o puedo ser que lleve más monedas en los bolsillos del pantalón o que un día me haya olvidado el móvil, pero el peso de esos objetos, no son capaces de ocultar diferencias de peso corporal de un kilo más o menos. Y el peso que esa báscula indique d comparado con el peso que indicó la semana anterior, sea lo que sea que pese, de persona y de vestuario es el que tomo como referencia y pretendo mantener en la banda de peso indicada.

Repito que esta es una solución que a mi me ha resultado muy practica y que al menos me libra de neuras y obsesiones seis días a la semana lo que es de agradecer, pero que no digo que sea la mejor ni mucho menos la única lo importante y lo que es la “moraleja” de la historia que les he contado es que tengo un control y seguimiento de la evolución del peso de mi cuerpo y en función de ese seguimiento decido mi actuación durante la siguiente semana.

¿Cuales son las medidas correctoras que tomo?

Peso bajo

Si peso es menor de 71 Kilos, que es el límite inferior de la banda de peso que me he impuesto, algo que hasta el momento no ha pasado nunca, abandonaría cualquier control en las comidas, pasando a comer lo mismo que el resto de mi familia, pues ni considero que fuera bueno para mi, ni tengo por objetivo quedarme esquelético, sino con una constitución que opino, (y también opina mi dietista), que es buena y saludable para mi.

Peso inferior al deseado

Si mi paso es inferior a 73 kilos, algo que ha ocurrido pocas veces pero que ocurre, seguiré comiendo como indica el régimen 5 veces al día, (algo que en contra de lo que pareciera lógico, ha demostrado ser terriblemente eficaz), pero los segundos platos y postres, (de fruta), serán como los de mi familia. Conservaré la costumbre de tomar un plato abundante hortaliza como primer plato, admitiendo incluso hortalizas prohibidas como los guisantes como acompañamiento, dejando como única excepción de comer patatas cereales y faccionarios como partee fundamental del plato, o sea seguir comiendo básicamente todo tipo de hortalizas en ensaladas, hervidos, y a la plancha, admitiendo de vez en cuando, sustituir el aderezo de, (moderado chorro), de aceite, por salsas como la mayonesa, una bechamel clara, u otra salsa similar, con el fin de procurar mayor variedad de sabores a este primer plato, pues al ser muy prolongada la fase de mantenimiento, el mayor riesgo que tenemos es el del aburrimiento gastronómico.

Para combatir ese aburrimiento gastronómico, y por otra parte facilitar las relaciones sociales, excepcionalmente, los días que celebremos una comida o cena con amigos o familia, tanto si se celebra en nuestra casa, como en ajenas, o en un restaurante, me olvidarme del régimen, pues no hay peor comensal que alguien comiendo algo raro y que aunque lo como sin quejarse. da mala conciencia a quienes se están poniendo “como el quico”.

Mi experiencia personal, es que merece más saltarse de vez en cuando el régimen totalmente y ser fiel a él, el resto del tiempo, que saltárselo un poquito todos los días, poniendo hoy pasta a las verduras y mañana, tomando natillas de postre. Mi consejo es que si vas a saltarte el régimen, hazlo con plena satisfacción gastronómica, para malcomer, mejor come de régimen.

Peso superior al deseado

Si mi peso se situá entre los 73 kilos y los 75, en casa comeré de régimen, magnánimamente dulcificado como puede ser comer el mismo segundo plato que la familia, si el plato se adapta en líneas generales al de régimen, por ejemplo, tomar carne empanada en vez de a la plancha, pero no tomar un rabo de buey en salsa, procuro de este modo que mi régimen dificulte lo menos posible el orden familiar. En lo que hay que ser firma es seguir comiendo sin pan, lo cual provocas tremenda tristeza en algunos platos de salsa. Sigue costándome bastante dejar el jugo que suelta un buen filete.

Como en el caso anterior me saltaré el régimen los días que coma con parientes y amigos, pero procurare que tales acontecimientos no ocurra mas de una vez por semana, a lo sumo dos excepcionalmente. En esta franja es la que me encuentro habitualmente y por tanto este es el régimen de comidas que sigo un año después de iniciar el régimen.

Peso alto

Si mi peso sobrepasa los 75 Kilos, reanudaré con toda intensidad el régimen de adelgazar hasta conseguir colocar mi peso en la franja indicada. Solamente durante las Navidades pasadas, sobrepasé los 75 kilos, pues (como ya había previsto), las comidas navideñas con familiares y amigos fuero abundantes y los menús navideños son auténticas bombas clóricas, desde los aperitivos previos a la comida las copas de después, pasando por los dulces y turrones..

Necesite quince días para rebajar los 600 gramos con que había superado el límite, e incluso en la primera semana de riguroso régimen seguí subiendo de peso. Está visto que cuando rompes el régimen, parece como si el cuerpo adquiriera inercia. Pero por fortuna en la segunda semana de régimen estricto, doblegué la tendencia y coloqué el peso por debajo de mi límite de 75 kilos.

Félix Maocho

PD.- Todos los post que he escrito sobre el tema los encuentras aqu en sentido inverso del mas moderno al mas antiguoí

15 marzo 2014 - Posted by | Vida Sana | ,

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