Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

El código QR una oportunidad desaprovechada.

Por Félix Maocho
15/10/2013 

Por si no lo conoces, el código QR es eso que ves a la izquierda, un cuadrado que contiene en su interior otros pequeños cuadrados en blancos y negros y que  permite con el programa apropiado, apuntar con la cámara del móvil y conectar con una determinada página web que contiene indformación adicional sobre el objeto en el que viene impreso.

Se creyó en su momento que era una tecnología que tenía muchísimo potencial, puesto que permitía asociar a un objeto real toda la información digital adicional que deseemos tanto textual como multimedia, por larga y pesada que fuera. Ello levo a que los técnicos publicitarios incluyeran todo tyipo de códigos QR en cuanto s sitios pudieramos, pensar, etieuetas, trajetas de visdita, impresos de todo tipo, catálogos, carteles, hasta en las bolsas de plastico que reparten las tiendas

 

Y no solo eso, el sistema funcionó en algunos casos espectacularmente, como en los supermercados Tesco de Corea, que utiliza este procedimiento para que la gente hiciera la compra mientras espera el metro que les llevará al trabajo.

Sin embargo no ha sido así la norma general, el uso de códigos QR ha sido en casi todos los sitios un fracaso, el público se resiste a utilizar el móvil para extraer la información de los códigos QR y con el fracaso generalizado de quienes han pretendían utilizar ese código, ha ido disminuyendo su uso progresivamente. Por este motivo, pese que la tecnología es de uso muy económico, por no decir gratuito, hoy ha dejado prácticamente de utilizarse con lo que paralelamenta han disminuido los usuarios que tiene cargado el programa lector en su teléfono móvil. Y no seré yo el que aconseje nuevamente su uso, no vale la pena luchar contra los elementos, cuando un producto fracasa en el mercado, es perder el tiempo tratar de demostrar al mundo que está equivocado m que el público no tiene razón y que el producto es buenísimo.

Por tanto, deje de poner el código QR en donde parecía en principio obvia su útil, como colocado sobre los objetos de un escaparate,  (para información adicional del producto, desde su composición y forma de uso hasta su posible financiación), o en la cartelera de una película      (para mostrar su trailer, o las críticas que ha recibido), en las solapas del libro (como publicidad para otros libros de la colección, como forma de mostrar una sinopsis, una muestra del texto y la biografía del autor), o incluso en el anuncio de “Se vende”  de una vivienda (para indicar la distribución, superficie y precio).

Todos estos usos y muchos más del mismo tipo, se han intentado y aunque parezcan obvias las ventajas que reporta el uso del código QR, la experiencia indica que no se consigue la indispensable y necesaria colaboración de los usuarios, por lo que, los esperados beneficios para ambas partes, comunicante y receptor no llegan a producirse.

¿Quiere eso decir que el código QR no es útil? – No, lo que dice, es que la comunicación con el público a través del código QR, no resulta cómoda al usuario, por lo que se necesita superar una fuerte barrera, cosa solo posible, si la información que se oferta, despierta realmente alto interés para el público receptor y no hay otra forma alternativa de darla diferente a introducir un molesta  URL en el móvil para alcanzar una página web.

El código QR es un instrumento muy útil para asociar un objeto del mundo físico, a su información en Internet, pero solo funcionará cuando se tenga como muy probable la colaboración de la parte lectora del código, si no es alto el interés de conseguir la información por parte del público, el uso de códigos QR será un fracaso. .

A mi juicio este sistema fracasará, si en el público receptor no se despierta la expectativa de recibir una información que realmente desea conocer. En principio, la publicidad que ni se busca, ni se desea, es casi imposible que triunfe. Pensar que un lector de un periódico, que se encuentra en una página un anuncio de una bebida alcohólica con un código QR, va a sentir el suficiente internes, como para hacer sacarle el móvil del bolsillo, ponerlo en marcha, buscar el programa de lectura de códigos QR y enfocar a al código del anuncio, esperando sólo entrar en la pagina web institucional de la bebida, es cundo menos terriblemente optimista, lo más razonable es que el código de ese anuncio fracase y prácticamente no entre nadie a la pagina web por ese camino.

Pero si el lector es una persona que realmente está interesado en obtener información adicional referida al objeto que tiene el código QR, quizá esté dispuesto a trabajar activamente para conseguirla  y entonces puede que le resulte menos complicado utilizar ese código, que la alternativa, (que siempre debemos dar), de introducir a mano en el smartphone una dirección URL. O buscar una determinada página especial e introducir en ella un código alfanumérico que pueda tener el objeto.

En principio el código QR es tan práctico, como lo puede ser el código de barras, que viene impreso en prácticamente todos los producto y mucho más sencillo de interpretar, puesto que no se necesita un lector especializado para utilizarlo y permite mayor distancia física entre el impreso en donde está el código y la máquina lectora, y además porta en si mismo, mucha más información que el código de barras. Sólo el haber aparecido mucho antes  el código de barras,  ha hecho que el código QR no haya prosperado en el sector de la distribución y venta, como medio de conexión entre un objeto y su registro digital.

Allí donde se necesite una conexión entre el mundo físico y digital, puede plantearse como solución ventajosa el uso del código de barras. Por poner un ejemplos que lo demuestre, un pequeño código QR añadido al habitual nombre del autor y su obra en los museos  de forma que el visitante pueda, ante cualquier obra expuesta en un museo, acceder a la ficha técnica completa de la obra.

Imaginemos que un catálogo impreso por ejemplo el de IKEA añadiera un código de barras a la imagen del producto que permitiera acceder a la ficha completa del producto, desde la gama de colores y otras variantes del mueble, a los precios, el tamaño y peso del embalaje o al documento de montaje. Quien viera esa catálogo posiblemente haría uso del teléfono, para profundizar en el conocimiento de la media docena de muebles que le interesa de todos los que vienen en el catálogo.

Igualmente sería útil un código QR impreso en cualquier tipo de máquina que con solo apuntar con el móvil, permitiera a los técnicos de mantenimiento Ander a los planos de despiece, no solo de ese modelo, sino a los de ese equipo en particular, pues por ejemplo, en un coche, puede haber grandes diferencias entre dos vehículos de un mismo un modelo, debido a las diferentes opciones de motorización, tipos de cambio, carrocerías  etc, e incluso a vehículos semejante hecho en diferentes fechas..

Incluso si el código QR fuera específico del aparato, se podría tener acceso a su historial de averías y mantenimiento, así como inmediata información sobre el estado de pago las facturas pendientes del propietario con la casa.

Imaginemos que junto en la calle junto a la placa con nombre de la calle se incluyera un código QR que permitiera a los transeúntes turistas o no acceder a información en varios idiomas y actualizada de puntos de interés próximos para el viandante como, parkings,  líneas de transporte colectivo. lugares de interés turístico, farmacias,  monumentos plano de la ciudad. etc.

Otro uso sería colocar un código QR en cada parada de los transportes públicos, como forma de estudiar en detalle la línea y de las conexiones con otras líneas de transporte y dar información actualizada del tiempo estimado en llegar el próximo transporte.

Posiblemente esta sería una información mucho más barata y fácil de desplegar por toda la ciudad y mucho más completa que la que actualmente se está haciendo en Madrid, a base de poner una pequeña pantalla en las paradas de autobús que una conexión de cada parada a través de Internet.

Un código QR a la puerta de las farmacias, puede informar de las farmacias de guardia de la zona con indicación del plano de situación, centralizando el servicio de toda la ciudad en un solo punto y liberando al farmacéutico de la diaria actualización de esta información. Un código QR puede facilitar a personas con dificultades visuales u otras discapacidades e leer con màs facilidad los prosectos de los medicamentos  Tambien deberían permitir el acceso a los médicos llegar con urgencia y sin errores a toda la literatura médica existente sobre reacciones alérgicas e intoxicaciones medicamentarias.

Como ven en los ejemplos en todos los casos que he expuesto de uso de códigos QR siempre hay un colectivo de usuarios que puede estar fuertemente interesado en obtener conexión entre algo físico, (una obra de arte, un aparato, una parada de autobús, un medicamento) y una información importante para el usuario en ese momento, (la ficha museística, los planos de despieces, la información local y transportes públicos, la información farmacéutica), si el interés es lo suficientemente elevado,  yo no dudo de la utilidad del sistema.

Si tu negocio puede tener alguna faceta en la que se produzca esta circunstancia, es decir que el usuario realmente desee adquirir más conocimientos que los que de forma natural se pueden dar en el soporte donde está el código QR, puede optar a utilizar este código, si no, dudo que consigas éxito en tu intento.

Personalmente,  de los usos que se les ha dado al código QR solo me parece que tenga suficiente “gancho”, el incluir el código QR al típico cartel de “ Se vende” o “Se alquila”, pues en muchos casos, el saber con anterioridad si el inmueble, a parte de estar en un sitio atractivo para nosotros, cumple unos mínimos de requisitos que exigimos, numero de a habitaciones, superficie  precio etc. es lo que nos impulsa o no a entrar en contacto con el vendedor y además la persona que se para ante un anuncio de >”Se vende” puesto en un balcón, realmente está buscando piso en la zona y muy posiblemente desee mayor información sobre el piso que se oculta tras el anuncio de “Se vende”.

En la típica publicidad en prensa, solo lo añadiría sin dudar en los anuncios por palabras, pues quien entra en esas secciones, si desea realmente, más información que lo que el anuncio le puede dar. Por ejemplo en la cartelera de cines si veo que puede ser interesante mostrar a quien muestra interés por ver una película, pasar del título de la película a la ficha técnica y trailer de la misma incluso llegar a las críticas que ha tenido,

Erroresa evitar

  • Si tu crees que en tu caso particular, este código puede ser de ayuda para permitir acceder a un posible cliente a la información adicional de un objeto, puedes utilizar los códigos QR, pero debes evitar los errores que los expertos señalan como más habituales en los usuarios del código QR
  • Imprimir el código pequeño en función de la distancia donde esta el posible lector o colocarlo en un lugar que, por lo bajo o lo alto que esta dificultan el enfoque del código.
  • Colocarlos en sitio poco visible, el usuario no sabe de su existencia, hacer que se los encuentre, no que los tenga que buscar.
  • Error en la confección del código QR, comprobar que realmente lleve a la página que pretendemos ir, parece obvio, pero gran número de códigos QR no apuntan a ninguna página existente.
  • Colocarlos en superficies que se mantienen planas, como telas donde los dobleces pueden hacer que sea imposible escanearlo.

  • Colocarlos en lugares insuficientemente iluminados para que el escaner funcione, o donde no hay cobertura,  o en lugares donde la gente no pueda escanearlos por pasar a toda prisa, (en los pasillos del metro, a veces en los andenes si hay cobertura y en los pasillos no y por ahí la gente si pasa con prisas), póngalos en sitios iluminados, donde haya cobertura y la gente esté relajada.
  • No añadir en texto la dirección web a donde lleva, Hay quien no tiene un smartphone, pero si desean investigar posteriormente en un PC la información referente al objeto, o bien no tiene el programa de captura pero puede teclear la dirección. (Utilizar lógicamente URL cortas).
  • Sitios especialmente inadecuados son, vallas para ver desde un coche en marcha, en la trasera de camiones y autobuses, los códigos en objetos en movimiento no se pueden escanear con un móvil, de un lateral solo podrá escanearse cuando esté parado. En las revistas de avión donde los teléfonos móviles se deben apagarse. Dejo una página plagada de códigos QR mal utilizados

  • Abusar de los códigos QR  si desea dar diferente información generalmente es mas práctico distribuirlas a partir de la URL enlazadas que colocar diversos código QR, No ocurre así en los catálogos donde cada código debe llevar a un objeto en concreto.
  • El usuario debe intuir sin problema, que es lo que le ofrecemos en el código QR, bien porque se le informe, (“Para acceder a las especificaciones técnicas utilice el código QR”), o por que es obvio, (el código puesto en el cartel de “Se vende” en un inmueble)
  • Muy importante, que el código QR, lleve a una página adaptada especialmente a su lectura en teléfonos móviles, un error muy extendido es enviarlos a la página web institucional de la empresa o el producto, pensada para su visualización en una pantalla de PC, que se leen mal y tarda mucho en descargar en un smartphone.
  • Según el uso que les vayas a dar, puede ser aconsejable hacerle llegar a un dominio registrado, para que no pueda ser usado con posterioridad por la competencia.

Felix Maocho

15 octubre 2013 - Posted by | Empresa y Marketing |

7 comentarios »

  1. Desde luego tienes mucha razón, el código QR prometía mucho pero no acaba de servir para gran cosa, por lo menos en cuanto a la difusión de un blog, pero tampoco se le está dando toda la utilidad que podría tener en campos como información de calles o paradas de autobús como has dicho.
    Un buen reportaje, como todos los que haces.
    Un abrazo.

    Comentario por Montse | 17 octubre 2013 | Responder

    • Muchas gracias Montse

      Comentario por felixmaocho | 17 octubre 2013 | Responder

  2. Los códigos QR van a ser tan importantes en tres o cuatro años años como lo son ahora las tablets. Atención especial a la publicidad de proximidad, los vales descuento para móviles o el marketing ligado al geo-fence. Aqui está el secreto y si no, al tiempo… (www.localizadorgps.info)

    Comentario por Javier | 9 noviembre 2013 | Responder

  3. Estimado Felix, dices en tu artículo: “Si tu negocio puede tener alguna faceta en la que se produzca esta circunstancia, es decir que el usuario realmente desee adquirir más conocimientos que los que de forma natural se pueden dar en el soporte donde está el código QR, puede optar a utilizar este código, si no, dudo que consigas éxito en tu intento.”. Error. Los códigos QR están hechos precisamente como reclamo de los consumidores buscadores de ofertas y eso, ligado a campañas de marketing locales controladas por geo-fence, convierten cualquier móvil en una caña de pescar del último chollo. Un consumidor que reclama los cupones descuento de las ofertas de McDonalds en las que se ahora hasta un 40% del precio del menú, usará el código QR para canjearlo cuantas veces necesite y quiera por su menú favorito, con el consiguiente ahorro y comodidad. Los cupones descuento impresos en papel y recortables que se entregan en los restaurantes de comida rápida, se pueden perder o se pueden olvidar en cualquier cajón. pero el móvil no se olvida, es parte de nosotros y la información guardada en él a modo de códigos promocionales u ofertas en formato QR se llevan encima en todo momento. Eso es comodidad y practicidad sobre todo si lo que se busca es que el consumidor relaciones código QR con una oferta concreta. Se estima que el 98% de los SMS que se reciben en el móvil se abre, pero ese porcentaje alcanza el 100% cuando es el usuario de móvil se va de compras, es decir, se convierte en un activo consumidor. La alternativa a dar vueltas por un centro comercial es el que el centro comercial seleccione unas ofertas destacadas que de forma práctica y cómoda lleguen a tu teléfono. Es así donde se produce la selección. la pantalla de su móvil es ahora el escaparate de las tiendas más cercanas. No es un sistema invasivo, solo te llegará mientras estés dentro del perímetro de influencia de esas tiendas. Una vez se sale de ese perímetro camino de vuelta a casa, que coincide con la decisión de dejar de comprar, los SMS dejan de llegar. He dicho. Saludos.

    Comentario por Javier | 9 noviembre 2013 | Responder

  4. Hola Felix, has hecho un buen retrato de la situación de los códigos QR y la lista de errores debería ser como las “condiciones de uso” que habría que aceptar antes de generar un código QR…

    En nuestro caso, el código QR que proporcionamos facilita el acceso a una versión optimizada para móvil de la ficha del establecimiento en mitbaby junto con los comentarios y opiniones de otros clientes, además de poder publicar nuestra experiencia allí y recomendar y compartir en redes sociales ese contenido.

    Además incorpora un sistema de tracking que permite al establecimiento saber cuántos escaneos recibe y poder cambiar los códigos de ubicación en consecuencia por ejemplo.

    Esta semana precisamente hemos incorporado la posibilidad que los propios establecimientos puedan imprimir su propia acreditación con el código QR.

    Saludos.

    Silvia

    Comentario por Silvia | 15 noviembre 2013 | Responder

    • El éxito de un código QR se mide por la cantidad de uso que se consiga que hagan de él. Para mi, el código QR es semejante a un código de barras, con la ventaja que cualquiera puede tener un lector del código. Qué duda tiene que el código de barras es utilísimo y resulta rentable su uso generalizado, pero para lo que es útil, jamás se pretendió hacer ofertas al público basado en campaña de lectura del código de barras, incluso dudo mucho que existan para ofertas de este tipo pensadas para detallistas, que todos tienen lectores de este tipo de códigos.

      Si el utilizar un código QR no te ofrece una ventaja tangible e inmediata, lo suficientemente intensa para conseguir que busques tu teléfono y abras la aplicación de lectores de código QR, algo que en principio no todos tiene (por ejemplo yo no la he cargado), será imposible que prospere una aplicacion basado en él. Si ese incentivo existe, por ejemplo es la forma cómoda de entrar en una web de uso frecuente que tiene algo que de verdad te interesa, la gente ya se molestara por conseguir la forma de descifrar el código. Yo por si acaso, siempre que utilizara el código QR, añadiria escrita una direccióon URL corta que permitiera, en un par de cliks, llegar a la misma pantalla que el código QR, por la misma razon que al código de barras,siempre le acompaña su código numérico, hay gente que no quiere,o no puede utilizar el código de barras.

      Comentario por felixmaocho | 15 noviembre 2013 | Responder


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