Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Libros- Little boy blue, la obra más autobiográfica de Burker, el cronista de los bajos fondos de Los Angeles


La Librería de Javier
26/9/2013
.
Edward Bunker (Sajalín Editores)
Traducción de Zulema Couso
Biblioteca Al Margen
288 Páginas – 24,50 €

En la sala más allá de la oficina, un ayudante del sheriff uniformado esperaba con unas esposas. Medía muchos centímetros más del metro ochenta y pesaba muchos kilos más de los noventa y se sonrojó de vergüenza y sorpresa al ver a su prisionero. Se rió entre dientes y, casi abochornado, se colgó las esposas de nuevo en el cinturón.
—¿Cuántos años tienes? —le preguntó a Alex.
—Casi doce —respondió, preguntándose porqué el hombre negaba con la cabeza, incrédulo. (p. 234)

Enfrentarse a una obra de Edward Bunker, la que sea, es tener la seguridad de coger entre las manos literatura de gran calidad y que nunca nos defraudará. Los títulos que ha ido sacando la editorial Sajalín, casi toda su obra hasta el momento, así nos lo corrobora. Y esta obra, que salió hace unos meses pero que me he reservado, como otras tantas, para los días de verano, me ha hecho volver a vivir momentos de gran intensidad y emoción como pocas novelas de nuestros días.

Little boy Blue, a pesar de no ser la primera novela de Edward Bunker, nos retrata la infancia y adolescencia del joven Alex Hammond, mientras cae en las garras de la delincuencia y las peores compañías. En ella, un chico de once años, desestabilizado ante la separación de sus padres y el abandono que le sigue, trata de superar dicho estado dedicándose a las malas artes. El paso por centros de acogida y rehabilitación, en los que se junta con indeseables compañeros, junto a ciertos brotes psicóticos y de extrema violencia, le procuran ir en caída libre hacia los centros correccionales más extremos y su incursión, al cabo de los años, en el mundo de las mafias y dura delincuencia.

Little boy blue no aporta datos explícitos sobre su persona, pero pasa por ser la novela más autobiográfica de Edward Bunker, y así lo confirma su autor, la cual era su preferida entre la media docena de novelas que escribió a lo largo de su vida. Su existencia, cuya biografía es fácilmente encontrable, fue muy semejante en los primeros años a la de Alex Hammond, y los sitios por los que pasó se reflejan claramente en esta obra. De hecho muchos de los personajes que esta novela aparecen vuelven a asomarse en algunas de sus otras obras, como le ocurre a Max Dembo (p. 242), protagonista de la obra “No hay bestia tan feroz”. Pero muchos otros, y que van apareciendo paulatinamente, están magníficamente retratados y sus perfiles pudieran ser personajes de muchas novelas de los bajos fondos,

Personajes como Tiburón, al anciano de las colillas, o Cisterna (p. 144) son un ejemplo de ello. Otra de las características de la escritura de Edward Bunker es la gran documentación que aporta en sus novelas. Sus descripciones de reformatorios, correccionales, hospitales clínicos o cárceles, junto a los que allí trabajan o residen, es soberbia, pero lo es además la meticulosa descripción de la vida, indumentaria (p. 312) o costumbres de la época en que transcurre la obra, los años 40, casi cuarenta años antes de su redacción. Las vivencias y maduración de un chico problemático, junto a la imposible adaptación en centros de acogida, en los cuales descubre la importancia de la “raza” y “color” dentro de los clanes que los rigen o el miedo a ser tomado por marica, junto a la convivencia con sus familiares, son los ejes sobre los que gira esta brillante y apasionante novela, una de las mejores de su autor.

” —Muy bien, escuchadme. El viaje durará todo el día. Podemos hacerlo por las buenas o por las malas. Podéis fumar, pero abrid un poco la ventana y utilizad los ceniceros. Hablad todo lo que queráis pero no os pongáis a gritar por la ventana. Podéis mirar a las chicas guapas, pero con la boca cerrada. En unos diez minutos vamos a parar en una estación de servicio. Será mejor que meéis entonces. Será vuestra última oportunidad. Si os comportáis y no nos dais problemas, os llevaremos a comer hamburguesas con queso y Coca Cola. Si nos dais problemas, llegaréis a Preston a las cinco de la tarde, y con hambre. ¿Alguna pregunta?
—Sí, tío—, dijo Chester.
—¿Qué?
—¿Tendremos patatas fritas también? (p. 379)

Edward Bunker (Los Ángeles, 1933 – Burbank, 2005) fue escritor, guionista y actor ocasional. Criado en hogares de acogida y reformatorios desde que sus padres se divorciaran cuando tenía cuatro años, pasó gran parte de su vida entrando y saliendo de prisión, donde se convirtió en un lector voraz y en el cronista ideal de los bajos fondos y de la mala vida de Los Ángeles. Acumuló condenas por atraco a mano armada, tráfico de drogas y extorsión, llegando a figurar en la lista de los diez fugitivos más buscados del F.B.I. Interpretó a Mr. Blue en la mítica película Reservoir Dogs (1992) de Quentin Tarantino, y asesoró a Michael Mann en Heat (1995).

“Little boy blue” es una impresionante novela sobre los primeros años de un futuro presidiario y una increíble recreación de los centros de reinserción de jóvenes inadaptados de Estados Unidos junto a un detallado paisaje social de bajos fondos y delincuencia. Absolutamente recomendable.

La Librería de Javier

Ficha técnica

Título: Little boy blue
Autor: Edward Bunker
Editorial: Sajalín Editores
Traducción de Zulema Couso
ISBN: 9788483931486
Colección: Biblioteca Al Margen
Lengua: CASTELLANO
Páginas:  288
PVP    24,50

1 octubre 2013 - Posted by | Libros | ,

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