Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Libros – La vida cuando era nuestra, una muy sencilla novela de amores, encuentros y pérdidas

La Librería de Javier
24/6/2013

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Marian Izaguirre (Lumen editorial)
416 Páginas – 19,90 €

“Hace frío. Solo es octubre, pero ya parece pleno invierno. He sacado el abrigo por primera vez y, como he visto que el día está nublado y hace viento, he decidido ponerme un pañuelo en la cabeza. Es un viejo pañuelo de seda que a veces llevo también al cuello, con mi chaqueta de Linton Tweeds. Antes me he recogido el pelo en la nuca. Me hubiera gustado tener un poco de brillantina Rosaflor, para que ningún cabello rebelde se saliera de su sitio, pero he tenido que conformarme con pasar la palma de la mano humedecida por la frente y las sienes. ¿Por qué tengo este pelo? Es asombrosamente blanco para mi edad. A veces me miro en el espejo y veo un reflejo amarillento, como de polluelo, que me recuerda el tiempo en el que fui rubia. Solo tengo cincuenta y un años. Nací con el siglo. No creo que me corresponda tener este pelo tan blanco”. (pag. 9)

Uno de los factores que primero influye a la hora de elegir una lectura es la portada del libro. Tanto más cuanto se trata de un cliente en una librería y que, sin tener una obra predeterminada se deja llevar por lo que ve. En este caso la composición de la portada es bastante acertada, contado con una bella foto ambientada en los años 50 de unos chicos leyendo las páginas de un libro abierto en el escaparate de una antigua librería.

Foto que, a poco de comenzar a leer esta novela vemos que está íntimamente relacionada con el texto. Pero hay algo que me ha encandilado al poco de comenzar a leer sus primeras frases: la librería en la que transcurren los hechos. Cuando heredé la librería de mi padre me encontré con un negocio clavado al que es protagonista de la novela, un reducido local en el que se intercambiaban novelas, se rellenaban las plumas con los tinteros Pelikán de litro y se tenía un trato muy cercano con el cliente. Los tiempos me llevaron a que, cuando yo la heredara, la acondicionara con ciertos muebles de mis abuelos, entre ellos la mesa de trabajo de la relojería de mi abuelo, que aún sigue presidiendo mi librería, al igual que ocurre en el pequeño local de Matías, el personaje principal de la trama.

Marián Izaguirre ha creado una sencilla y dulce novela en la que se mezclan dos tiempos narrativos muy jugosos. Uno de ellos, en tiempo actual de la trama en una librería de Madrid y en primera persona; el otro, en el París y Londres de principio de siglo, y asimismo en otra primera persona. A ello hay que añadir un narrador que nos desvela aspectos que rellenar posibles huecos de la historia de la obra.

Corre el año 1951 cuando Lola, una mujer de origen inglés afincada en Madrid, descubre una pequeña librería en una calle medio olvidada de la capital. Al poco se hace amiga de la mujer del dueño y quedan para compartir lecturas. A través de una tierna novela, las memorias de una chica de principios de siglo, descubren los lujos y tristezas de esa Europa a punto de entrar en guerra y viven aventuras que ni en sueños pudieran imaginar. Pero “La chica de los cabellos de lino”, que así se llama dicha obra, les deparará alguna sorpresa insospechada, entrelazando su amistad para siempre.

“¿Cómo sabemos que una cosa es importante o no? Una nimiedad, pongamos por caso, como seguir a un hombre de unos cuarenta años por las calles de Madrid, en principio para matar el tiempo en una soleada tarde de junio en la que no te apetece nada encerrarte en casa. Cuando le perdí podía haberme dado la vuelta, pero no lo hice; entré en la calle —un lugar absurdo para tener un comercio, porque digo yo ¿quién demonios va a pasar por un lugar que no lleva a ninguna parte?— y en el mismo instante en que vi la tienda, una librería de viejo con el escaparate lleno de lápices de colores, pinturas al pastel y libros de Julio Verne, en ese mismo instante, supe que estaba ocurriendo algo extravagante, y que dependía de mí la importancia que este hecho tuviera en el futuro. Podía darme media vuelta y olvidarlo todo. O podía entrar en aquel portal y hablar con él” (pag. 13)

“La vida cuando era nuestra” es una muy sencilla novela de amores, encuentros y pérdidas. Y en esa sencillez radica el encanto de la obra. La autora no busca en modo alguno un gran estilismo literario con figuras retóricas innecesarias y que lastren su obra; como tampoco teje una trama complicada y llena de personajes e historias que nos hagan perder el hilo de lo narrado. La novela de Marián Izaguirre profundiza en los sueños de dos mujeres unidas por la literatura, los libros y la vida de la protagonista de una novela encontrada por azar dentro de una librería de viejo.

Poco a poco la autora nos dejará conocer los pasados de la pareja de libreros así como ciertas conexiones de la mujer inglesa con algunos personajes de esa obra. las vidas de Lola, la librera, y Alice, su cliente, se verán entrelazadas por ciertos detalles que descubre la segunda, a la vez que el librero comienza a sospechar de la visitante.

La obra está plagada de bellas frases y evocadores momentos en los cuales podemos entrever que las historias, como los paisajes, siempre se repiten. Lo único que cambian son los protagonistas de ellas. A la vez que un muy acertado Madrid de los años 50, con sus costumbres y gentes, la escritora ha sabido plasmar con enternecedora exactitud el París de principios de siglo con sus cafeterías, calles y sitios emblemáticos, a los que ha añadido colores y aromas, entre los que no faltan los “café au lait” y los “croissants” tan característicos de la ciudad así como el ambiente literario de comienzos de la guerra civil española y los escritores que por aquel entonces se involucraron en el conflicto. Marián Izaguirre consigue un acertado encumbramiento en el mundo de la novela con una obra que encantará a las lectoras y que deja un regusto de humildad y saber hacer, con unos personajes en los que nos vemos retratados.

“Cuando uno es mayor, como yo ahora, lee y olvida muy fácilmente. Es como si necesitaras abrir hueco en un depósito que ya está demasiado lleno. Pero cuando uno es joven lee sin saber que las palabras leídas hablarán de nosotros con el paso del tiempo, nos guste o no”(pag. 256)

Marian Izaguirre nació en Bilbao y ahora reside en Madrid, en una casa donde se van acumulando amigos, libros y buena música. Licenciada en ciencias de la información, ha desarrollado tareas en el campo del periodismo y la publicidad, mientras se dedicaba a la escritura.

Hace veinte años vio la luz su primera novela La vida elíptica, que obtuvo el Premio Sésamo. Desde entonces ha publicado cinco novelas más y una colección de cuentos. Sus obras han sido galardonadas con distintos premios, entre los que se cuentan el premio Andalucía y el Ateneo-ciudad de Valladolid.
La vida cuando era nuestra es su novela más reciente.

“La vida cuando era nuestra” es una sencilla y bella novela de amores y tiempos pasados que se lee con mucho interés y que nos deja un regusto agradable y añorante.

La Librería de Javier

Video de la autora hablando sobre la novela.

Ficha técnica

Título: La vida cuando era nuestra
Autor: Marian Izaguirre
Editorial: Lumen editorial
ISBN: 9788426421807
Encuadernación: Tapa dura
Lengua: CASTELLANO
Páginas:  416
PVP  19,90 €


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24 junio 2013 - Posted by | Libros | ,

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