Felix Maocho

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Huerto familiar – Medidores de la humedad del suelo

Por Félix Maocho
1/1/2013

La temperatura ambiente y la humedad del suelo son los dos factores que mas afectan la evolución de nuestras cosechas, Debía pues ser referencia obligada, la lectura de la humedad del suelo a la hora de decidir dar un riego, así como el factor determinante para darlo por finalizado. Sin embargo, en la mayoría de los casos es el calendario y el reloj el que determina la frecuencia de los riegos y su duración.

El motivo es que resulta mucho más sencillo y económico, colocar a la salida del caño de riego un programador que tenga solo en cuenta el paso del tiempo, que tomar medidas de la humedad del suelo y en función de ello tomar las decisiones sobre el riego, porque la medida directa de la humedad del suelo resulta bastante compleja de obtener. La humedad del suelo es simplemente la cantidad de agua que contiene por el volumen de tierra que hay en un terreno y la única forma de medirla exactamente, es pesando una muestra de tierra antes y después de su calcinado. Si a ello, unimos que la humedad no es uniforme pues varia de acuerdo con la profundidad y con la proximidad de los puntos de riego, Resulta muy difícil por no decir imposible, la medida directa de la humedad.

Sin embargo un correcto regado sigue siendo algo muy importante. La falta de agua puede suponer el fracaso de una cosecha, pero el exceso de agua, aparte de facilitar la proliferación demohos y hongos de la podredumbre, desplaza el aire de las raíces y con ello el oxígeno, con resultados catastróficos para el habitat encargado de transformar la materia vegetal muerta en abono. Si a ello se añade que parte de las sales minerales se arrastran con las lixivaciones a los acuíferos, tendremos de un exceso de riego los siguientes perjuicios:

  • Despilfarro de agua con lo que conlleva de coste económico y ambiental
  • Despilfarro de nutrientes con la necesidad de utilizar más abonos.
  • Riesgos de enfermedades por mohos y hongos
  • Perdidas de cosecha por inconveniente regado
  • Contaminación de acuíferos

Por todo ello conviene que mejoremos en la medida de lo posible el control de la humedad de nuestro huerto, algo que siempre es complejo de realizar cuando en una pequeña superficie tenemos plantado diversos cultivos con necesidades diferentes de consumo de agua.

Hay diversos medios para ello. El más tradicional es el “dedo húmedo” del buen hortelano, con el tiempo y la experiencia, con solo palpar la tierra tienes una idea de cómo esta el suelo de seco. El problema de este método es que aparte de la experiencia que haya que tener, solo recibimos información de la capa mas superficial de terreno y la humedad no se reparte de forma uniforme en el terreno, pudiendo haber grandes diferencias entre la capa superficial y las profundas. Por otra parte tampoco nos da información de cuando hemos regado suficientemente, pudiendo ocurrir que la cantidad utilizada de agua sea insuficiente para humedecer el nivel donde se sitúan las raíces, o por el contrario estemos despilfarrando gran parte del agua de riego.

Un paso más, consiste en extraer con un barreno manual  muestras de los 39/$0 cm. tierra, pues al menos, dejando aparte, los problemas de depender la prueba del buen juicio de quien observa la muestra, al menos tenemos muestra real de lo que ocurre en el subsuelo.

El calendario y el reloj, es otra forma muy popular de calcular la frecuencia de riego y la cuantía del mismo. Por otra parte es una solución muy fácil y económica de implantar para aquellos que físicamente no se pueden acercar al huerto con la frecuencia que desearían. El mayor problema es que este sistema no tiene en cuenta las circunstancias ambientales, ni las posibles lluvias, ni los vientos sofocantes que sequen prematuramente el terreno. Quien tenga instalado un programador de riego, habrá tenido muchas ocasiones de padecer que el agua de riego sucede a una lluvia torrencial, añadiendo más problemas a los que ya de por sí había producido el aguacero.

Por fortuna hay otros sistemas basados en medidas que siendo indirectas se acercan más al calculo real de la humedad, en general se relacionan con dos principios físicos, la presión del vapor de agua y la conductividad eléctrica de la humedad. En el primer tipo encontramos el tensiómetro. que mide la fuerza física que necesitan ejercer las raíces para absorber el agua.

El modelo más sencillo de este tipo de aparatos es el Tropf Blumant que ya he presentado en otra ocasión  y pese a su sencillez, sigue siendo muy útil en macetohuertos. Recientemente han añadido algún modelo más sofisticado como es un higrómetro con display digital, pero aun estamos en modelos demasiado sencillos, útiles en macetohuertos, pero que tengo mis dudas que valga para huertos con más pretensiones.

Pese a todo aconsejo la visita de su pagina web   por si considerara que merece la pena probar en su caso, pues los equipos son especialmente baratos.

A un nivel profesional presento los aparatos pensados para la agricultura comercial fabricados por Irrometer que presenta dos lineas de productos para medir la humedad del suelo, El tensiómetro actúa a modo de raíz ficticia, que a través de su extremo cerámico mida la fuerza, (principio similar pero más sofisticado del de Tropf Blumant), midiendo la fuerza que el suelo trata de extraer el agua situado en el interior del aparato. La lluvia o riego invierte esta acción. Mayor tensión indica un suelo más seco, una lectura inferior indica suelo más húmedo

El segundo tipo medimos la tensión de la corriente eléctrica entre dos electrodos enterrados en el suelo. Estos sensores electrónicos suelen leer la cantidad de humedad absorbida a través de una combinación especial de materiales que permiten corregir las desviaciones que la salinidad puede generar en la lectura de la tensión de la corriente.

Decidirnos por un aparato del primer tipo o del segundo depende de muchos factores pues por ejemplo los primeros funcionan mejor para niveles muy bajos de humedad  y no se ven afectados por la salinidad del terreno, mientras que los segundos pese a las correcciones que se le aplican la salinidad le afecta y para que de buenos resultados la humedad ha de superar un tipo de umbral, normal en un b huerto, pero quizá excesivamente alto si lo que tratamos de controlar es el riego de frutales. Por el contrario al dar a diferencia del anterior tipo medidas digitales, facilita enormemente el incluirlo en un sistema de control automatizado.

Adjunto un video algo largo, (40 minutos), que es publicidad de la casa Irrometer, (algo que debemos tener en cuenta), que habla de los problemas del control de humedad y el adecuado riego de cultivos y presenta ambos tipos de medidores de humedad. Considero que se podía decir lo mismo m de forma más directa, pero lo que cuentan no tiene desperdicio, y en mi opinión más o menos la forma de instalar los sensores será igual para cualquier aparato de este tipo.

Todos estos aparatos tiene un modelo adecuado para la gestión de la programación de riego.

Félix Maocho 

Vía Traxco – Sesor de humedad del suelo 


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1 enero 2013 - Posted by | Horticultura | ,

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