Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Libros – Los recuerdos, su prosa nos atrapa y nos seduce hasta la última página

La Librería de Javier
3/19/2012

David Foenkinos (Seix Barral editorial)
Título original: Les souvenirs
Traducción de Isabel González-Gallarza
284 Páginas – 18,50€

El odio por los demás siempre ha sido la mejor manera de llenar nuestro vacío (p. 276)

He de reconocer que descubrí a Foenkinos cuando publicó en España su anterior novela “La delicadeza”. Pero la pereza y el olvido son transporte de uso diario y su crítica quedó postergada hasta el día en el que, recordando su lectura al verlo en la estantería de mi casa, vi que se me había olvidado del todo escribir sobre él.

Aun así guardo un muy grato recuerdo de su lectura y pensé escribirla en breve. Lo malo es que uso mucho el antedicho transporte y, cuando me iba a poner con la obligada tarea, apareció su nueva obra. Y yo, que tengo el síndrome de atención dispersa, pasé a leer la nueva. Y volví a dejar la crítica de “La delicadeza” para otra ocasión.

Leer a Foenkinos es como quedar con ese amigo al cual ves cada fin de año y te pone al día de su vida. La impresión que me dio cuando cogí su anterior obra –y sobre todo cuando me acabé “Los recuerdos”- es la misma que cuando era joven y cada otoño me juntaba con mis amigos para ver la nueva película de Woody Allen.

Porque no sólo te pone al corriente de su vida y nuevas neuras al cabo de esos doce meses, sino que te reconcilia con la vida y tus dudas (y deudas) existenciales. Y es que hay muchos puntos en común entre el genial cineasta y nuestro querido escritor parisino, cada uno amante apasionado de su ciudad natal, Nueva York y París, constantemente retratadas en sus obras y perseguidores de las gentes que las habitan.

“Los recuerdos” es una obra testimonial sobre la (supuesta) familia del escritor, en este caso, narrador en primera persona. Poco después de morir el abuelo de éste debido a un accidente desafortunado en el baño, su padre y sus dos tíos deciden llevar a la abuela a una residencia. A pesar de oponer cierta resistencia a ello, acaba cediendo y yéndose a un centro para mayores en el cual se siente muy sola. A dicho centro acude el nieto para charlar con ella y recuperar recuerdos, aunque cada vez distancia más estos encuentros. Un buen día desaparece de su habitación y su nieto, abrumado ante ello, decide buscarla hasta las últimas consecuencias.

Yo, y solo yo, era responsable de esa soledad tan mía, que constataba con regularidad. Era hijo de mi época, ese tiempo en que ninguna idea es ya lo bastante fuerte para vincularnos unos a otros. La guerra, la política, la libertad e incluso el amor son luchas que se han vuelto pobres, por no decir inexistentes. Somos ricos, pero lo que poseemos en abundancia no es más que un gran vacío. Y hay algo de comodidad en todo eso, como hay algo de belleza en un adormecimiento progresivo. (p. 96)

David Foenkinos es un narrador envidiable. Su prosa, que fluye como agua de manantial, nos atrapa sin remisión y nos seduce hasta llegar sin casi aliento a la última página. Y es que, después de leer los dos libros de este genial escritor, uno es consciente que la labor del corrector de estilo tiene poco trabajo ante la destreza y maestría de la escritura del autor. Sabe saltar de una historia a otra sin hacernos perder hilo incluso para, en un más difícil todavía, meternos una más en medio en un flashback continuo y delicioso.

La obra de Foenkinos salta asimismo de una simple trama narrativa lineal a una prolija enumeración de recuerdos de manera automática a lo largo de todo el texto, convirtiendo el texto en ameno, delicioso y sugerente. La literatura de David Foenkinos es la literatura de la sencillez. Sus argumentos, muy diversos y divertidos la mayoría de las veces, rozan la vena existencialista a la vez que nos caricaturiza personajes y situaciones, con algunas escenas rozando el esperpento. La trama principal, lineal en su matriz, se ve rodeada pues de pequeñas historias y anécdotas por doquier a las que añade a veces pequeñas notas a pie de página, escritas por el propio autor, y que documentan y complementan aspectos curiosos de los personajes. Todo el libro sería digno de reseñar, página por página.

Hay pasajes como el encuentro con la maestra del pueblo (p. 171), la evocación en los peligros de la nostalgia (p. 168) o los sentimientos de ese primer amor intenso de nuestras vidas que quedarán grabados para siempre en nuestra memoria. Pero deliciosos e impagables son también los pequeños capítulos de anécdotas de personajes, algunos famosos y otros no tanto, los pertenecientes a la trama de la novela, y que nos dejan un sabor de boca insuperable. La increíblemente bella historia de la bailarina Sonia Senerson (p. 66), la anécdota del horrible cuadro de la vaca que figura en la residencia de ancianos (p. 80 a 85), la historia del escritor japonés Yasunari Kawabata (p. 106) o los “recuerdo” de Marcello Mastroianni (p. 190), entre otros muchos que transitan por la obra nos dan idea de la versatilidad y amenidad de “Los recuerdos”.

David Foenkinos ha escrito una gran novela, divertida, profunda, bien escrita y perfectamente traducida, dotada de una circularidad y fondo increíbles y que nos hará pasar un rato de lectura único como muy pocos libros en nuestros días.

Uno nunca sabe lo que encierra la nostalgia. No sabe si tocará tu etimología, tu tonalidad dolorosa y melancólica; o si notará en los labios su sabor más moderno, el del placer ligado a las alegrías del pasado. (p. 168)

David Foenkinos nació en París en 1974. Estudió letras en la Sorbona y se formó como músico de jazz. Es autor de diversas novelas, entre las que destacan El potencial erótico de mi mujer (2004), Premio Roger-Nimier en 2004; En caso de felicidad (2007); Nos séparations (2008) y La delicadeza (2010; Seix Barral, 2011), que ha supuesto su consagración internacional: galardonada con diez premios (entre los que destacan el Premio de los Lectores de Télégramme, el Premio An Avel o el Premio 7ème Art) y única novela finalista de todos los grandes premios literarios franceses (Goncourt, Renaudot, Médicis, Fémina, Interallié…), ha sido publicada en más de treinta países y ha sido llevada a la gran pantalla por el propio autor y su hermano, Stéphane Foenkinos, con la interpretación de Audrey Tautou y François Damiens.

¿Es necesario que recalque que “Los recuerdos” es una obra maestra que todo buen lector debería leer y releer?

La Librería de Javier

Ficha tecnica

Título: Los recuerdos
Autor: David Foenkinos
Editorial: Seix Barral
Título original: Les souvenirs
Traducción: Isabel González-Gallarza
Colección:  Biblioteca Formentor
ISBN: 978-84-322-1019-8
Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Rústica
Páginas: 284
PVP  18,50 €

 

Anuncios

3 octubre 2012 - Posted by | Libros | ,

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: