Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Huerto familiar – 2º Los transgénicos y la Caja de Pandora

Por Félix Maocho
28/9/2012

Como senderista, una de las cosas que más miedo me da cuando se meta la niebla, es “enriscarme”, seguir un camino que aparentemente lleva hacia donde quieres ir, pero que no tiene retorno posible y no sabes a donde te lleva con seguridad, pues puede colocarte en un punto sin salida.

Algo parecido me pasa con los transgénicos, parece que caminamos en una buena dirección, pero desconocemos hacia donde nos lleva y sobre todo, por que tomada la decisión de seguir ese camino, no hay marcha atrás.

Acabábamos el post anterior dedicado al tema, apuntando dos de los riesgos más evidentes. El primero, sobre el riesgo que los laboratorios comercialicen un producto sin haber concluido en el laboratorio un exhaustivo juego de pruebas, que elimine cualquier riesgo de su uso y un segundo riesgo que solo apunte entonces, que cada vez cada vez que sacamos a la calle un transgénico, liberamos algo que no tiene marcha atrás, para bien o para mal, hemos abierto la Caja de Pandora, o sacado el Genio de la Botella, y nada puede hacer que volvamos a la situación anterior. solo nos queda asumir las consecuencias de los errores que cometamos pues no tienen solución.

En 1950 la farmacéutica alemana Grünenthal en Stolberg cerca de Aachen, descubre un medicamento, un sedante para tratar las náuseas y para ayudar a dormir, y lo llamó Talidomida. Este medicamento pasó las rigurosas pruebas de laboratorio y los test en humanos a que están obligados todos los medicamentos y siete años después acabadas las pruebas y presentados los resultados, las autoridades farmacéuticas les dieron todas los permisos para su venta al público.

Se vendió desde 1957 hasta 1961, en que fue retirado después descubrirse ser un teratógeno, un generador de defectos congénitos si es tomado por gestantes. Conviene hacer hincapié que el medicamento se ha demostrado inocuo y eficaz en pacientes que no estén embarazados y que actualmente hay investigaciones en curso para su uso en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer y enfermedades autoinmunes, pues realmente palían sin riego adicional, las nauseas y mareos de los enfermos.

El error cometido con la Talidomida, es que los laboratorios no tuvieron la precaución de probar la medicina en animales de laboratorio gestantes, por lo que no detectaron los efectos teratológicos de la droga. A partir de este caso se han hecho mucho más estricta pruebas están introduciendo para drogas y pesticidas licencias.

El efecto de la Talidomida fue demoledor, se desconoce cuántas víctimas de este medicamento hubo en todo el mundo, pero se estima que entre 10.000 y 20.000 niños nacieron con deformidades congénitas de los que más de la mitad murieron a los pocos meses, pero aun quedan cientos de seres deformes por culpa de la droga.

Observen que los experimentos de laboratorio duraron siete años, y que después se necesitaron cuatro para detectar que un número inusual de niños nacidos con deformaciones congénitas tenían como denominador común, que sus madres habían tomado para combatir los mareos de los primeros meses del embarazo, un determinado medicamento.

Si esta terrible desgracia ha ocurrido en el Sector de Farmaceútico, tradicionalmente muy cuidadoso y que tiene muy reglamentado su sistema de análisis clínicos, ¿No va a poder ocurrir lo mismo en un sector mucho menos reglamentado y con menos experiencia en análisis clínicos, como es el de los cultivadores de semillas?

Por otra parte, resultó complicado y hubo que esperar cuatro años y contabilizar 15.000 víctimas, para descubrir que el causante era una medicina que habían tomado las madres durante el embarazo. Imaginemos por un momento que el causante hubiera sido una harina de maíz de una cierta variedad, que se hubiera utilizado en cientos de alimentos y preparados diferentes de todo tipo, de béchameles a rebozados, pasando por cualquier producto de repostería industrial, e incluso indirectamente a través de los animales domésticos alimentados con maíz. ¿Hubiera sido sencillo identificar el foco de la infección? ¿Cuantas víctimas habrían sido necesarias para llegar a definir la causa de su enfermedad?

Pongo otro ejemplo, en la primavera de 1981 se produjo una intoxicación masiva en España, la enfermedad afectó a más de 20.000 personas, ocasionando la muerte de unas 330 personas, según parece fue motivada por un aceite de colza que se había desnaturalizado para evitar su uso humano y que “refinado” de forma clandestina, se había desviado nuevamente para el consumo.

En 1989 el Tribunal Supremo consideró probada la relación de causalidad entre la ingesta de aceite de colza desnaturalizado y la enfermedad y con esa prueba condeno a los industriales responsables de la distribución y comercialización de este aceite.

Los jueces castigaron a personas que indudablemente habían puesto a la venta como aceite comestible, aceite desnaturalizado previsto para usos no comestibles. En ese sentido fue una sentencia correcta, sin embargo al día de hoy, treinta años después y pese a los experimentos realizados en el laboratorio con muestras de aceite decomisados en aquellos días, no se ha conseguido saber con certeza, cual fue la causa real de aquella intoxicación, hasta el punto, que algunos investigadores como el doctor Antonio Muro, apuntan como causante, a un complejo organo-fosforado utilizado en los pesticidas y que tuvo como vector de su consumo, no el aceite de colza, sino unos tomates procedentes de una plantación de Almería.

Tanto el aceite, como el tomate, entran en la cocina a través de infinidad de platos diferentes en los menús habituales, y es muy difícil seguir la pista al aceite o a los tomates que los enfermos tomaron un mes antes. Realmente, pudiera ser que no fuera el aceite el culpable, sino los tomates y que hayamos culpabilizado de unos hechos a personas, que indudablemente cometieron un delito, desviar aceite “industrial” al consumo humano, pero que quizá no fueran causantes de la intoxicación.

Con este caso, quiero resaltar cuán difícil es descubrir el causante de una intoxicación alimentaria, como tambien ocurrió posteriormente en el caso de los “pepinillos de Almería”, que después de algún tiempo, se les consideró inocentes, pero no llegó a declararse cual fue el real culpable de aquella intoxicación.

Salvo en los casos que la intoxicación es inmediata, como puedan ser por la ingestión de unas setas, o una nata en mal estado, en el que es evidente la causa, si los síntomas aparecen separados del consumo inmediato del producto tóxico, entran tanto factores en juego, que es difícil encontrar al culpable, aun llegando a tener sospechas fundadas de alguno de ellos.

Mezclemos ambos casos y supongamos que determinado alimento, como el aceite o el tomate, componente de todo tipo de menús, tomado durante el primer mes de embarazo, produce daños teratógeno que se harán evidentes meses después, o peor aún, provoca problemas en el desarrollo de los sinapismos cerebrales, que se harán evidentes años después, cuando se observen en los niños retrasos mentales. ¿Legaremos a saber alguna vez que nos ha pasado?

Claro está, que estoy poniendo un caso muy extremo, posible pero de real mala suerte, pues bien pudiera ser que la ingesta de ese alimento, solo provocara digestiones mas difíciles o flatulencias y la cosa no tuviera más importancia, este sería el otro extremo posible, pero habiendo tenido buena suerte.

El problema es que si por ejemplo modificamos el un gen en el algodón para que la planta produzca naturalmente insecticidas y ocurre que, (para no ponernos muy dramáticos), la ropa hecha con ese algodón produce irritaciones a la piel de un 15% de la población, aunque descubramos alguna vez que el causante se el algodón trasgénico, difícilmente podremos hacer otra cosa que evitar el uso del algodón para siempre en ese grupo de personas.

Y aquí entre a relucir la Caja de Pandora. Resulta que las flores de las plantas se polinizan generalmente con ayuda del aire o de los insectos, por tanto las plantas son muy promiscuas, muchísimo más que las personas, y si los hombre no podemos atajar las enfermedades sexuales, porque un enfermo, (a veces sin saberlo y otras sabiéndolo) , hace el amor con una persona sana y extiende con ello la enfermedad, imaginemos lo que puede ser una flor abierta a recibir el polen que se le ha pegado a un abejorro en el cuerpo cualquiera sea su procedencia.

Si establecemos una parcela que cultiva por ejemplo, soja transgénica, casi inevitablemente algún grano de polen pase a fecundar a flores de soja natural de otras parcelas próximas, que por tanto producirán semillas híbrida de las dos variedades de soja.

Si el gen es regresivo, no producirá ningún efecto detectable por lo que las semillas de esa flor, serán quizá tomadas para la siembra del próximo año, en el que probablemente las semillas se crucen mayoritariamente con semillas no transgénicas. por lo que seguirán ocultando su transgenia pero aumentando poco a poco en número, hasta que sean las suficientes, para que se crucen entre ellas dando lugar a plantas transgénicas nacidas fuera tanto del laboratorio como de las parcelas en que inicialmente se utilizaron.

A partir de ello como el gen que se le ha implantado le da ventajas competitivas, (pues para eso se implantó), las plantas transgénicas sobrevivirán mejor que las no modificadas y en pocas cosechas la gran mayoría de las plantas serán de una especie transgénica. Es por lo que hablo de la Caja de Pandora o del Genio de la Botella, aquello que se escapó del laboratorio  se extiende sin parar y no se conoce la forma de eliminarlo.

¿Son por lo tanto malos los transgénicos? – El que diga que son potencialmente peligrosos no quiere decir que TODOS los transgénicos tengan que ser malos, pero en todos anida la posibilidad de serlo.

¿Deberían por lo tanto prohibirse los transgénicos? – Pues quizá, pero no lo tengo tan claro como la anterior afirmación. Evidente con ellos corremos un riesgo, pero eso mismo podemos decir de cualquier avance técnico, matarnos con un coche es algo estadísticamente posible, de hecho todos conocemos alguien que se mató en un coche y no por eso se ha pedido eliminar los vehículos,

Igual pasa con la electricidad que todos los años electrocuta a alguien, la gasolina, cuyos humos tiene productos cancerígenos, las centrales hidráulicas que periódicamente se derrumban llevando la muerte a un valle, etc. (por no hablar de la s centrales nucleares). Todos los avances técnicos tiene junto a las ventajas ventajas una siniestra colección de inconvenientes y no por eso pedimos su eliminación.

Aparte estos avances técnicos siempre suponen una agresión a la naturaleza, hay cientos de hectáreas enterradas bajo las carreteras, los pantanos inundan unas fértiles vegas y cambian la fauna de los ríos, la gasolina genera en su combustión CO2 que pasa a la atmósfera, etc. Nos guste o no, los humanos nos hemos embarcado en una forma de vida antinatural y para mantenerla, no nos queda mas remedio que acudir a la técnica que como hemos indicado siempre tiene una cara amables acompañada de otra obscura.

Respecto a los cultivos, igual pasa, para que el desde que el hombre se hiciera sedentario hubo que domesticar las plantas que le darían de comer, en cada época con la tecnología a su alcance se modificaron las plantas que inicialmente eran salvajes para hacerlas más provechosas para el hombre.

Hoy en día ninguna de las plantas mi animales cuidados por el hombre se asemeja a las plantas y animales salvajes progenitoras, pues el hombre ha conseguido maximizar lo que en ellas era de provecho, aunque para ello cada vez esas plantas han necesitado más del hombre par sobrevivir, las plantas y animales domésticos perecerían en su gran mayoría si se dejaran de cultivar, de e hecho muchas plantas necesitan de la ayuda del hombre para reproducirse.

En principio hemos de considerar la transgenia como los procedimientos tecnológicos que el hombre del siglo XXI aplica a las plantas para seguir consiguiendo que produzcan los frutos que de ellas se aprovechan en mayor cantidad y calidad que lo hacían las plantas a hasta el momento. Es muy difícil renunciar a la trasgenia en un mundo de 7.000.000.000 de seres que desean vivir cada vez con mas calidad de vida.

Hace milenios descendimos de los árboles y tomamos un camino que nos sacó de la selva, para colonizar territorios para los que no habíamos sido creados, si fue acertado o no el hacerlo, es algo que hoy no tiene sentido discutir, todos nosotros hemos nacido ya en ese camino y no tiene marcha atrás, sea como sea hay que seguir avanzando. Parece ir en buena dirección, pero nadie sabe si acaba en un precipicio, pero ya es tarde para intentar dar la vuelta, el camino no tiene posible marcha atrás.

Félix Maocho

 

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27 septiembre 2012 - Posted by | Horticultura | , , , ,

17 comentarios »

  1. que buen articulo !!

    Comentario por colokasia duncan | 28 septiembre 2012 | Responder

    • Muchísimas gracias

      Comentario por felixmaocho | 28 septiembre 2012 | Responder

  2. Estimado Felix, los transgenicos son muy “virales”. Para tener aberraciones geneticas solo se necesita un poco de aceite de colza, o unas gotas de mercurio (http://en.wikipedia.org/wiki/Minamata_disease).

    Mientras discutimos el sexo de los angeles se confirma la deriva del clima y matamos millones de animales diariamente criados con proteina de soja y de maiz.

    Lejos de plantar cara a los problemas de nuestras sociedades y planeta, nos enroscamos cada uno en nuestras opiniones. Cuando me piden dinero para ayudar al tercer mundo… no doy porque yo como individuo no tengo ni la culpa ni las herramientas para dar una respuesta, son los estados los que tiene culpa y herramientas, por ejemplo, la Union Europea exporta leche en Polvo subvencionada a medio mundo…

    Los transgenicos me quitaron el sueño 5min hace 7 años… y no he vuelto a darles mas vueltas… creo que hay retos y problemas mucho mas reales y serios, problemas que estan sobre la mesa, que llevan ahí decadas, pero no son “virales”.

    Un cordial saludo

    Comentario por Carlos (econ) | 28 septiembre 2012 | Responder

  3. Me alegro que problemas como la transgenia, después de pasada una temporadam no te quiten el sueño. A mi personalmente, tampoco me lo quitan, pero cuando estoy despierto, entre este y otros problemas como el cambio climático, la dependencia de la energía nuclear y sobre todo y ante todo, la superpoblación que ha transformado la raza humana en una peligrosa plaga universal, hacen que me sienta muy intranquilo.

    Creo que como los lemings hemos llegado a tal cantidad, que un día u otro sentiremos la llamada y formaremos inmensos rebaños para dirigirnos hacia cualquier costa, a hundirnos en el mar y reducir nuestro número a algo manejable por la Naturaleza, pero somos tantos, que quizá solo consigamos contaminar irreversiblemente los mares,

    Comentario por felixmaocho | 28 septiembre 2012 | Responder

    • Estimado Felix (o Gorki ? 🙂 Gracias por tu respuesta, la comparto.

      Espero que vieras que es justo esa actitud de lemings lo que pretendia denunciar hablando de la viralidad de los transgenicos.

      Me he resignado a ser parte de una marabunta. Contribuiré a destrozar el planeta con la esperanza de desaparecer antes que el.

      Este esfuerzo blogero es un antídoto a la pestilencia social (e individual). Dice Daniel Goleman en Inteligencia Ecológica: Principio de la Autonomía Personal: ayudate a ti mismo y los demas te ayudarán.

      Un cordial saludo,

      P.D. un amigo abogado de derechos humanos está entre los detenidos el 25S. https://www.facebook.com/cgonzalezdelhoyo/posts/348043148623774?notif_t=like

      Comentario por Carlos (econ) | 28 septiembre 2012 | Responder

  4. Apreciados lemings de este blog. También soy de la opinion que los transgenicos son un mal que nos lo tendremos que “comer” SI o SI. Cuando en las tiendas el producto transgenico cueste la mitad que el “ecologico” el mercado avanzara en esa dirección osea que empezaremos a ser cobayas , Vaya pasamos de lemings a cobayas ¡ un buen salto evolutivo ¡¡
    Ademas como se podrá impedir que se polinicen las plantas de un lugar a otro , pondremos cúpulas a los campos ??
    Si los ganaderos alimentan sus animales con el barato transgenico ¿ quien lo cerífica que los gorrinos no son alimentados ecologicamente ??
    Como decias compañero Carlos , espero irme de este mundo antes que reviente , cosa que lo lograré , aunque sera una “vergüenza de mundo” que dejaremos a nuestros nietos y nos mereceremos que escupan en nuestras tumbas.
    Todo se hace por el “Dios dinero” y si con los transgenicos ganan pasta gansa , pues a tragar ( nunca mejor dicho)
    Estoy con vosotros que hay prioridades mucho mas acuciantes con problemas que ya creíamos superados hace años por ejemplo la libertad ( cada dia sacrificada en el altar de esta pseudo-democracia) la voracidad de los mercados ( Bancos y multinacionales) cambio climatico, etc etc etc
    A ver si el tener un pequeño huerto me permitirá alargar la agonia ………………aunque le tenga que poner cúpula )

    Comentario por Ernesto Garcia | 28 septiembre 2012 | Responder

    • Hay algunos problemas como este de los transgénicos y la dependencia de la Energía Nuclear, que veo peligrosísimos, por lo que el cuerpo me pide que haga lo posible para que se supriman, pero por un lado veo que hay que alimentar a una población creciente y por otro que hay que producir una energía barata, que sustituya al petróleo y similares, pues o se acabará pronto y y en cualquier caso estamos lanzando a la atmósfera tanto CO2, como hubo en la época del carbonífero.(creo que no soy experto en el tema).

      Oigo los discursos de los ecologistas y encuentro soluciones particulares al problema, tomar productos naturales, hacerse una casa de paja o colocar un horno solar, pero no veo una solución global. Como he escrito alguna vez, deberían llamarse “egologistas” mas que “ecologistas”, pues buscan una solución, a SU vida, pero no una solución al problema de dar una vida digna a 7.000.000.000 de personas, pues sus “remedios” pasan por volver a la “idílica”” vida del medievo, pero sin tener en cuenta la diferencia de habitantes que se ha producido, eso claro lo pueden hacer un 1% de la población, pero el 99% restante tendrá que vivir en aglomeraciones urbanas, o todo el mundo habitable será una aglomeración urbana de casas de paja y no habrá ni espacio para nuestras placas solares.

      Por tanto, mientras no encontremos una forma compatible con la moral imperante actual, de diezmar a la población, como hizo la Peste Negra, (o la II Guerra Mundial), pues no me vale cerrar el grifo de la maternidad y trasformar toda la tierra en algo parecido a una franquicia de Ballesol, nos guste o no, tenderemos que intentar dar una vida digna a TODOS y quizá, (puede que haya otras soluciones pero nadie me las ha contado), eso necesite de comida trasgénica y de energía nuclear, nos guste o no nos guste, pues la realidad se impone por encima de cualquier idealismo.

      Comentario por felixmaocho | 28 septiembre 2012 | Responder

  5. Ya sabes cuál es mi opinión sobre los transgénicos. Lo hemos discutido mucho y no tiene sentido volver.
    Sobre alimentar al planeta, sólo unos datos: más de 60000 toneladas (vamos, ¡60 millones de kilos!) de comida tirada en los restaurantes europeos. Más de 90 millones de kg de comida tirada al año en los supermercados europeos. Miles de kilos de alimentos tirados y dejados en el campo por no cumplir unas estrictas (y estúpidas) caracterísitcas de forma, tamaño o color.¿Son necesarios los trangénicos? Para las multinacionales, por supuesto. Para acabar con el hambre en el mundo, repartamos los recursos.
    Un saludo

    Comentario por Lughnasad | 3 octubre 2012 | Responder

    • Lughnasad, este grafico del presupuesto de la UE en 2011 nos muestra como mas de un 40% va para el campo, en subsidios y desarrollo. Y eso que le han cortado las alas a Francia, pues el pacto Franco-Aleman era que mandaban los alemanes pero se aplicaba la politica agricola francesa.

      El problema de Europa no es la comida, sino los puestos de trabajo. El milagro de Europa: entra la leche mas cara y sale la leche mas barata… exportamos leche en polvo a medio mundo… Y los granjeros se quejan que les han triplicado los costes y la leche sigue valiendo lo mismo… Esto es de locos…

      Comentario por Carlos (econ) | 3 octubre 2012 | Responder

      • Bueno carlos, el problema a nivel global es la comida. La mentira, dicha mil veces, es que los transgénicos pueden acabar con el hambre en el mundo y en realidad la producción puede ser suficiente, pero está mal repartida.
        Otro tema es la de la ayuda a la agricultura, llena de fraudes y demás problemas éticos con los productores de zonas subdesarrolladas (que son incapaces de vender su producto, por caro, y tienen que competir con productos europeos megasubvencionados)

        Comentario por Lughnasad | 3 octubre 2012

      • Estimado Lughnasas, te confundes de mentira, no hay ningun problema con los alimentos, y vemos que se derivan para la produccion de biodiesel.

        Es una mentira que murio con Malthus pero que persiste. Si ganas 0,1€ al dia y no puedes alimentarte, el problema es de tus ingresos.

        Apenas hay un 3% de superficie cultivada en el planeta y en España apenas se contrata al 3% de la población en agricultura… En Almeria hay una industria que planta en fibra de coco en terrenos deserticos, con el Ejido compitiendo con Luxemburgo por la renta per capita mas alta de Europa.

        Menos lobos con la comida… dejemos a Malthus descansar en paz… 🙂

        Un cordial saludo

        Comentario por Carlos (econ) | 4 octubre 2012

    • No creo haber hablado de transgénicos contigo, pero creo saber cual es tu opinión, absolutamente opuesto. La mía, hasta el momento no la tengo formada todavía, ni estoy en contra, ni estoy a favor. porque veo en ello riesgos evidentes, pero no mayores que en otras técnicas agrícolas que pretende sustituir, como puede ser el uso intensivo de insecticidas.

      Pero tampoco creo que la solución pase por aprovechar los “nás de 90 millones de kg de comida tirada al año en los supermercados europeos”, ¿cómo se trasladan esos alimentos a las zonas del mundo donde se necesitan, pues se supone que son alimentos pasados de fecha? ¿quien paga esos traslados?

      Tampoco veo que tiene que ver las multinacionales con los trnagénicos , pues a estas les da lo mismo y ganan igual comercializando unas harinas naturales o transgénicas, o ¿acaso crees que Nestlé va a quebrar porque se prohíban los trasgénicos?. Por otra parte si hay “estrictas y (y estúpidas) normas” sobre la forma, tamaño o color de las verduras, no son tanto porque lo exijan ni la reglamentación oficial ni las multinacionales, sino porque lo exige el público, si nadie quiere tomates pequeños, o que sea asimétrico, o que tengan la picadura de un gusano, ¿para que va a llevarse a los hipermercados?

      Tu solución de acabar con el hambre repartiendo los recursos son indudablemente bien intencionadas, pero no pasan de ser más que un brindis al sol, pues no entiendo como los excedentes de verduras en Almería, pueden solucionar las carencias en el Cuerno de Africa, pues no es solo transportarlas hasta allí, proceso ya suficientemente caro, sino que hay que distribuirlas por territorios en guerra, asolados de grupos de bandoleros y sin carreteras, después de tan accidentado viaje, difícilmente las verduras almerienses valdrían para alimentar a nadie.

      Comentario por felixmaocho | 3 octubre 2012 | Responder

      • Hombre yo creo que sí hemos discutido sobre el tema, aunque es posible que mi memoria me falle. Es igual, no es importante.

        Vamos a ver, en Europa ya se está pasando hambre, no nos olvidemos del detalle, que parece que aquí todos nadamos en la abundancia. No hay que ver cómo están los comedores sociales y la cantidad, cada vez mayor, de gente rebuscado en la basura. Así que quizás no haya que llevar la comida tan lejos. Mi razonamiento iba más encaminado hacia la importancia de gestionar. No es posible que se tiren esos miles de kilos de comida, eso significa que hay una gestión pésima. Si en donde trabajo, gestionase los recursos así, estaría de patitas en la calle. Entonces no se trata de enviar productos caducados, se trata de gestionarlos en origen y que no acaben en un vertedero. ¿Cómo se pude hacer eso? Pues habría que ver las posiblidades, la más evidente sería no producirlos, pero estoy seguro de que habría alternativas. Esa era mi reflexión, no tanto que esos productos acaben en etiopía…

        Las multinacionles que cito no son las alimenticias, son las multinacionales de las semillas/fitosanitarios que van de la mano, esas son las interesadas en los transgénicos, asegurándose de la compra del pack completo: mi semilla y mi fitosanitario.

        Las estúpidas normas son una moda de consumidores estúpidos. Sólo así se puede entender que una tomate tenga que medir exactamente un tamaño y que tenga que tener exactamente un color. Tú y yo, que tenemos nuestra huerta, sabemos de qué hablamos. No estoy hablando de que lleguen productos estropeados al mercado, pero algunas cosas son demenciales. Y lo que realmente subyace por debajo es el márketing: tomates iguales son más fáciles de transportar, etc, etc. Es parecido al tema de las modelos anoréxicas, nos lo meten por los ojos y pensamos que esa es la belleza real femenina.

        Me encantan los brindis al sol, soy un jodido utópico que pienso en un mundo mejor, aunque sea imposible.

        Comentario por Lughnasad | 4 octubre 2012

  6. Carlos, no sé por qué me asocias con Malthus, si yo mismo digo que el problema no es la producción, sino el reparto. Hay comida suficiente.
    Estoy de acuerdo que sin dinero no puedes alimentarte, pero habría que saber por qué esa gente no tiene dinero o no puede conseguirlo. Y eso creo que escapa del tema de los transgénicos…
    Un saludo

    Comentario por Lughnasad | 4 octubre 2012 | Responder

    • Lughnasad, fue la parte de “el problema a nivel global es la comida”, disculpa.

      Lo de la distribucion de la riqueza, creo que la gran trampa es que tenemos un subconsciente que domina el 99% de nuestras decisiones y fue forjado por millones de años de adaptación.

      ya no estamos en la sabana cazando y recolectando, ya no hay tigres tras los arboles, ya no es necesario acaparar calorias cuando hay comida…

      Tenemos que hackear nuestra propia naturaleza para ser felices y adaptarnos al nuevo entorno de sociedades tecnológicas.

      En concreto, el mayor reto es el relativismo, el que nuestra felicidad dependa de con quien nos comparamos… Como Ronaldo que decia que estaba triste porque le comparaban con Casillas… El rey que se compara con Mohammed V o sus amigotes multimillonarios…

      Por tanto, el problema y la respuesta creo que la encontramos en la micro economia, en cambiar nosotros. La sociedad, la macroeconomia, las grandes ideas política, tienen que decir de puertas para dentro.

      Un cordial saludo y gracias a Felix por su blog.

      Comentario por Carlos (econ) | 4 octubre 2012 | Responder

      • Aclaración: “las grandes ideas politicas, tienen POCO que decir de puertas para adentro.”

        Comentario por Carlos (econ) | 4 octubre 2012

      • Totalmente de acuerdo. Yo también creo que la respuesta es volver a lo pequeño…
        Saludos

        Comentario por Lughnasad | 6 octubre 2012


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