Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Huerto familiar – Falsos mitos sobre los huertos familiares y urbanos

Por Félix Maocho
11/6/2012

Hay muchas personas que están pensando en poner un huerto, siguiendo la onda de la moda que impera en este momento. Comprenderán que yo me congratulo de ello, creo que el huerto es un buen hobby, que produce muchas satisfacciones al aficionado y que es una afición que eta mucho más a favor de nuestra maltratada naturaleza que otras muchas que se pueden tener. Sin embargo oigo y leo una serie de opiniones, que a fuerza de ser repetidas se han transformado en tópicos, que siendo erroneas al menos en parte, se toman por verdaderas a fuerza de oírlas una y otra vez repetidas por todos.  Trataré de aclarar las afirmaciones erroneas mas habituales.

Produciendo nuestros alimentos podremos ahorrar dinero.

Claro está que a la o hora de indicar el precio de una cosa influye mucho como contabilicemos los gastos. Si el valor del solar no lo consideramos, porque ahora ya lo tenemos, pero improductivo, por ejemplo una terraza, o un jardín, pues naturalmente, ese concepto no repercute en los costees.

Si tampoco consideramos las horas que trabajamos en el huerto, porque lo hacemos como hobby, pues igualmente bajan los gastos. Sin embargo aun así y todo, deberenos imputar los desembolso hechos para el motivo de tener el huerto. Pagamos las semillas, el agua, (con frecuencia potable), la energía, los abonos, a un precio disparatadamente alto comparado como lo paga un hortelano profesional, tambien las herramientas que usemos en función que los kilos que producimos,  pagamos carísimo el sustrato,y los abonos  comparado como lo paga un agricultor,  por lo que casi con toda seguridad, que nuestras hortalizas costarán sensiblemente igual y con frecuencia más, que las hortalizas de temporada obtenida por los hortelanos locales y muy probablemente de los hortelanos de las zonas tradicionales de cultivo de huertos como Murcia, Huelva o Canarias.

Si de verdad quieres poner un huerto por motivos económicos, búscate mejor un pluriempleo de camarero de fin de semana, limpia cristales a domicilio o jardinero por horas, porque obtendrás por hora trabajada mucho más dinero. El huerto solo tiene una justificación que realmente te apetezca trabajar en él y no lo consideres un trabajo.

Poner un huerto es llevar la naturaleza a la ciudad

Evidentemente más “natural” es un bancal de lechugas que un suelo de cemento, pero a la naturaleza, tanto le da que lo que produzcas te lo comas tú o se lo coman las hormigas y los gusanos  o las levaduras y fermentos o los hongos, por tanto, igual le da que pongas lechugas, que geranios, simplemente pones plantas, que fijan carbono y la transforman en biomasa.

Por tanto el huerto no tiene mas ventaja ecológica que el jardín y quien cambie un jardín en huerto, por la única idea de que es “más natural”, comete un error, pues tan poco autóctono es un geranio, procedente de África del Sur, que una tomatera procedente del Caribe. Ambas son plantas foráneas, introducidas por el hombre en un habitat que no es el suyo natural y que además, durante generaciones, han sido seleccionadas artificialmente por motivos que nada tienen que ver con su adaptación al terreno, como puede ser el color de sus flores, o el tamaño de sus frutos, por lo que hoy ambas plantas probablemente, no podrían subsistir salvajes, ni en su hábitat natural, por eso tiene necesidad de ser regadas, cuidadas, y protegida de los fríos.

Si de veras quieres contribuir a introducir la naturaleza en la ciudad, cubre el espacio de buena tierra por una única vez y siembra el terreno, también por una única vez,  con semillas de malas hierbas que encuentres en las afueras de la ciudad, tu terreno quizá parezca un solar abandonado, pero eso es precisamente lo que debería ser ese terreno de forma natural.

Siempre es preferible una superficie con vegetación que una superficie enlosada, pero la única razón para preferir un huerto a un jardín, es que realmente te apetezca más tener un huerto, que una colección de lindas plantas.

Los productos del propio huerto tiene mejor sabor que los de la tienda.

Esta es una verdad a medias. Si comparamos hortaliza casera con o hortaliza comprada, casi con toda seguridad que los tomates de nuestra huerta saben mejor que los de la tienda, principalmente (aunque existen además razones adicionales), por la sencilla razón de que tú vas a dejar madurar el fruto en la rama hasta el momento de comerlo , mientras que los profesionales lo cortan verde, para que aguante mejor el transporte y el espacio de tiempo entre el momento de la recolección y el de la venta en la tienda. Aparte que por un motivo psicológico, a ti te van parecer más sabrosos a los tomates que hayas cultivado tu.

Por tanto siendo ce ierto esto, en conjunto, los productos de la huerta suelen ser menos apetitosos que los productos del supermercado. La razón es que al supermercado suelen llegar sólo, las especies reina de la huerta, tomates, pimientos judías verdes, lechugas etc. y llegan todo el año, pues los hortelanos profesionales, las verduras frescas que venden en invierno, las cultivan en invernaderos en lugares de clima templados.

Sin embargo en tu huerto, las verduras vendrán marcadas por las estaciones, así por ejemplo mediada la primavera y en la primera parte del verano, tendrás magnificas verduras, que competirán perfectamente con las del supermercado, pero fuera de esa temporada, tendrás verduras como la col, el repollo, o los nabos, que han de competir en tu estimación, con los tomates, judías verdes, o pimientos que veras en el mercado. Posiblemente tu familia se resista a comer las borrajas y la achicoría que has obtenido, porque eso es lo que tu huerto puede producir en esa época.

Por otra parte a la frutería solo llega verdura calibrada y seleccionada, perfectas, pues la verdura con defectos o de pequeño o excesivo calibre se desvían hacia la industria conservera. Tú en cambio deberás convencer a tu familia que se coma patatas de un calibre mínimo, (o tendrás que tirarlas, a elegir), o que se coma un tomate que por quedar en sombrea tiene una parte madura y otra verde, o que tiene la picadura de un pájaro. El que tenga un huerto ha de acostumbrarse y acostumbrar a su familia a comer cosas que jamás compraría en el mercado.

Para desconectar del ajetreo diario

Es cierto es una actividad divertida, relajante y que disminuye el estrés, sin embargo esta es la parte buena, la mala es que es exigente, las labores del campo no pueden esperar indefinidamente pueden retrasarse días pero no semanas, algunas cosas como regar se pueden programar, pero otras hay que hacerlas dentro de los días señalados por ejemplo la recolección tiene escasos periodo de tiempo apara hacerla.

¿Como te apañaras para hacerlo cuando te vayas de vacaciones? ¿Te apetecerá un frío día de invierno ir al huerto a instalar los invernaderos de túnel para proteger tus cultivos?. Mi consejo es que de ser posible compartas el cultivo del huerto con personas ajenas a tu familia, como vecinos o amigos, bien cuidando todos el mismo huerto, algo que puede dar motivo de roces, o bien teniendo cada uno un huerto próximo pero cubriendo las ausencias de uno otro en caso de necesidad, eso te dará un poco más de libertad.

El huerto es ecológico.

El llamado “huerto ecológico” es un huerto que en su cultivo sigue unas normas escritas de practicas autorizadas y no autorizadas, cuyo principal mandamiento, es no utilizaras productos químicos procedentes de la industria.

Indudablemente más ecológico es un huerto que sigue esas normas que un huerto hidropónico donde ni el sustrato es tierra sino un porexpán, donde crecen flotando las lechugas sobre una sopa química o el cultivo de tomates de invernadero, cuya alimentación se dosifica científicamente de forma constante por ordenador.

Todo es relativo, pero hay que dejar en claro que no existe agricultura ecológica, que el agricultor u hortelano, que a los efectos igual da, es esencia una persona, que se empeña en que prosperen unas pocas variedades de plantas que no son naturales del terreno y que lo hagan de forma exclusiva y para ello se esfuerza en eliminar toda forma de vida, tanto vegetal como animal,.que compita con ellas, Si ecología es biodiversidad, los campos de cultivo no pueden ser nunca ecológicos.

Por otra parte para que prosperen y muy por encima de lo natural, el agricultor u hortelano, acumula abono, (de síntesis u orgánico, según sea o no “ecológico”), en cantidades fuera de lo natural, creando graves desequilibrios medioambientales y con cierta frecuencia por abuso de abono, contaminaciones de los acuíferos, igual si el abono es de origen sintético o natural, pues el problema se produce por la acumulación de abonos y no en razón de su origen y además al acumular el abono en unos sitios, esquilman otras parcelas que habrían recibido en la naturaleza libre parte esos abonos, arrebatados para favorecer a determinadas parcelas. Lo mismo ocurre con el agua que resta de los cauces naturales el caudal que necesita para sus cultivos, perjudicando con ello todo el cauce del río desde el lugar de su captura hasta su desembocadura.

El agricultor/hortelano con todo tipo de métodos, incluido los permitidos en la “agricultura ecológica” impide el desarrollo y destruye plantas que encuentran en le huerto el habitat adecuado para su reproducción pero que por no haber sido expresamente plantadas reciben la denominación de “malas hierbas” y esa acción es absolutamente antiecológica, pues ecología es diversidad.

Igualmente el agricultor por métodos químicos autorizados o no por la “agricultura ecológica” impide el natural desarrollo de especies, (unicelulares,  invertebrados y vertebrados) que reciben el nombre de “plagas” y que han cometido el error de alimentarse de las mismas plantas que las que se alimentan los humanos.

Si vamos a tener un huerto, sepamos que vamos a ser lesivos para la naturaleza, y procuremos, eso sí. Tener actitudes lo menos lesivas posibles y sobre todo evitemos lo que la lesionan de forma gratuita e innecesaria. Tengamos una actitud respetuosa y responsable con el medio ambiente y tengamos la seguridad que ciertamente nuestra actitud, es menos lesiva que otras posibles entre las que está el dejar el huerto pelado de vegetación, pero que no nos mareen en exceso con monsergas de la “agricultura ecológica”, pues tal cosa no existe, son dos términos contradictorios, un oximoron, una expresión poética imposible, parecida a las expresiones “un instante eterno” o “un clamoroso silencio”.

Félix Maocho

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11 junio 2012 - Posted by | Horticultura | , ,

15 comentarios »

  1. Saludos
    Mucha razón tienes en lo de clarificar las utilidades de un huerto particular.
    Si tuviera que hacer un calculo de los gastos de un huerto ( mas o menos urbano) con los beneficios monetarios , seria muy fácil, PERDIDA DE DINERO .
    Aun reciclando (compostar) todo el “material sobrante” de las ( cosechas) y por suerte utilizando el agua de lluvia canalizada de todos lo tejados, siempre la ecuación sale en PERDIDA
    Pero a pesar de todos los inconvenientes monetarios y los personales ( en verano el calor , en invierno el frio, amen de lluvia “cojonera” cuando no interesa ) la ecuación personal siempre sale BENEFICIO
    Para los que tienen la suerte de ya estar jubilados , la practica del “hortelanismo” resulta beneficiosa por varias razones entre las que puedo enumerar son .- No quedarse amuermado delante de la televisión viendo pasar las horas por no hacer nada , el huerto te obliga a una obligación personal , te obliga hacer un ejercicio
    También la Naturaleza te muestra el ciclo de las estaciones de una forma mas personal , y ver el paso de los dias a traves de las plantas es muy gratificante y para acabar NO es lo mismo recoger un tomate a las 8 de la mañana y comértelo a las 14 horas o en la cena que un tomate se supermercado que son rojos y bonitos por fuera y de color butano por dentro ( por ejemplo).
    Ahora vayamos a lo de la “agricultura ecologista”.
    Estoy contigo que muchos ayatolas del ecologismo de pasar varios pueblos en su cruzada ecologista .
    La mayoria de esos “ecologistas de salon” NO saben como nace y vive una planta ( tomatera por ejemplo ) y que para comer los tomates , hay que darles primero alimento a las tomateras , abonar , sacar chupones, sulfatar etc etc , ya que sin estos trabajos , en lugar de comer tomates comerían una MI…..DA. Eso sí , hay ahora una fiebre por consumir productos ecológicos ( mas caros ) . Desde luego hay que dañar lo mínimo en nuestras labores hortelanas , con las practicas que estén en nuestras manos ( compostar regar con sentido común y con aguas no potables a ser posible ) pero de ser un ortodoxo cerrado a un salvaje depredador hay un amplio abanico de posibilidades
    Ernesto

    Comentario por Ernesto Garcia | 11 junio 2012 | Responder

    • Creo que más o menos pensamos lo mismo, Como negocio, CERO, aunque muchos lo presenten como una solución ante la crisis. El huerto familiar solo es solución, cuando los mercados están desabastecidos, si no hay posibilidad de comprar, por cara que sea lo del huerto nos pareecerá una bendicion del cielo.

      Total mente de acuerdo con tus consideeraciones sobre las ventajas del huerto, distracción, ejercicio suave y sensaciones gratificvantes, pero solo disfrutarás de ello si tienes )o tee entra la afición, pues si no es una carga astante dura en muchas ocasiones.

      Respecto de los tomates totalmente de acuerdo, pero estarás conmigo que quien tiene un huerto, muchas veces se come, por no tirarlas, muchas verduras que nunca hubiera comprado en el supermercado y si tienes una buena cosecha peor, aun recuerdo una temporada que estuve comiendo calabacines en todas las formas posibles, de sopa a tortilla y no habia forma de agotarlos.

      Respecto de los ecologistas, tiene la importante misión de hacer el papel de Pepito Grillo de esta sociedad, que vive realmente demasiado de espaldas a la Naturaleza, pero desgraciadamente, para convencernos de sus argumentos, son muy dados a las visiones apocalipticas y a exagerar casos reales pero puntuales, hasta transformarlos en grotescos espantajos con los que nos persiguen hasta el catre.

      Comentario por felixmaocho | 11 junio 2012 | Responder

  2. El artículo puede tener razón en el contexto actual, en el que los huertos son residuales.
    Si crecieran asambleas barriales, las monedas sociales, la cooperación en red, etc… Los huertos abarcarían más, terreno, edificios, azoteas, jardines, etc… Usando el vermicompostaje o el compostaje normal, técnicas para ahorrar agua, energías alternativas…
    Es decir, creo que el problema no es que sea caro, sino el contexto económico y social en el que se planta.
    Creo que para superar este sistema injusto, cambiar jardines ornamentales por huertos sería muy útil.

    Comentario por Liliac | 13 junio 2012 | Responder

    • Formas de pensar como esta son las que he tratado de aclarar con el post. Partes de unos postulados políticos que nada tienen que ver con el cultivo de las verduras. La aglomeración urbana, de la gran ciudad, independientemente de cualquier sistema político y social, tiene como consecuencia, la escasez relativa de terreno y de agua e inevitablemente los edificios producen sonbras que restan luz solar. Ello dificulta y encarecen los componentes fundamentales para la producción de hortalizas.

      Claro está, que se puede producir hortalizas en una terraza, pero ello después de subir hasta el último piso, una gran cantidad de substrato y muchos litro de agua, lo cual tiene un coste energético elevado. Por otra parte, habría que regar con agua potable, la que se encuentra en las ciudades, logicamente de precio muy elevada, o hacerlo con aguas pluviales o aguas grises, lo que obliga a la inversión en infraestructuras caras de crear y sostener, imprescindible para recoger y depurar este tipo de aguas, que en buena lógica, habría que imputar al precio del agua consumida, por lo que no saldría competitiva comparada con los sistmas de regadío tradicionales.

      Por otra parte, de la basura urbana casi no se puede compostar casi naada, tan solo unos cuantas maderas sin barnizar, peladuras de hortalizas, los posos del cafe y sumilares y las cáscaras de huevo, lo que en conjunto dudo que suponga ni el 1% de la basura, del resto, quizá un 5% más, (papeles sin tinta, grasas naturales, restos de animales y poca cosa más), puede transformar en basura, pero no compostar, quedando el grueso de la basura doméstica, (plásticos, cartones, metales, cristales, ropa, etc,), para el reciclaje, pero no para transformar en basura.

      La diferencia entre hacer conpostaje y basura, es que el primero es una fermentación aerobia y produce buen olor. (olor a bosque), mientras que la descomposición de la basura, es una fermentación anaerobia y produce olores nauseabundos, (olor de putrefacción), dificilmente soportables en una ciudad, por lo que la mejor solución es trasladar esa basura a apartados centros especializados en reciclaje y recuperación de basuras para hacer con lo que se pueda, abono de tipo orgánico, mas o menos como el procedente del estiercol de oveja o gallina.

      No se trata de un problema político, la ciudad tal como está pensada, es para otras cosa diferentes a producir verduras, razón por la cual, el producir verduras en las ciudades, puede ser un hobby, pero nunca una actividad rentable.

      Podríamos hacer otro tipo de ciudades en el futuro, pero de momento en las que esxiste, desde el punto de vista económico, es imposible que un huerto urbano, compita en precio con huertos situados en lugares que reúne tales características, que realizar esa actividad empresarial es idóneo.

      Claro esta, que puede haber razones medioambientales para colocar huertos en las ciudades, como crear zonas verdes, pero es difícil desde este punto de vista, considerar que un parquem (o un jardín), es peor solución que un huerto, pues las plantas ornamentales están mucho mejor adaptadas al habitat ciudadano que las hortalizas, pues por esa razón se seleccionaron precisamente. y por otra parte tanto un parque como un hardin necesitan mucho menos agua y sol que un huerto y ambos bienes so escasos en la ciudad.

      Comentario por felixmaocho | 13 junio 2012 | Responder

  3. Entiendo pues Sr. Maocho que le está diciendo a los urbanitas, que comienzan a tener una incipiente conciencia ambiental (erróena o no) que desechen la idea de crear un huerto en sus casas, balcones, terrazas,… (o lo que pillen) porque no es rentable desde el punto de vista económico, ecológico, nutricional y de ocio. Flaco favor le hace entonces a los que llevamos muchos años intentando crear esta “conciencia” sobre el medio que nos rodea y su protección, la mejora de las condiciones ambientales de las ciudades, el amor a las plantas en general, el placer de cultivarlas, …. Yo creo que, precisamente esta nueva conciencia de economía local del urbanita, aunque no vaya a alimentarse al 100% de sus cultivos, irá valorando cada día más el comprar la fruta y verdura a sus agricultores locales, porque sabrá el esfuerzo que conlleva, porque valorará el trabajo del campesino y serán éstos mismos campesinos los que se animarán a seguir cultivando sus terrenos (muchos de ellos abandonados o con monocultivos en muchos casos no rentables). No le falta razón en algunos argumentos, sin embargo el balance global del post, a mi entender es desafortunado. Saludos.

    Comentario por Dessire | 14 junio 2012 | Responder

    • Bien mezcla vd cosas muy diferentes, una cosa es comprar furtas y verduras de los agricultores locales, cosa con lo que yo estoy absolutamente de acuerdo. No se me ocurre ninguna razón para no comprar hortalizas cultivadas en Navalcarnero o Aranjuez, viviendo yo en Madrid. y sí encuentro muchas a favor. Si encuentra una sola frase en este u otro post donde indique que es preferible compra a un cultivador de Huelva, Canarias, o Chile antes que a uno que esté cerca de tu domicilio, ruego que me lo indique pues indudablemente la corregiré, pues no dice lo que yo pienso.

      Por otra parte nada tengo en contra, sino todo lo contrario, en mejorar las condiciones ambientales de las ciudades y si digo que ecológicamente, un parque es preferible a un huerto. es precisamente por razones ecológicas, pues siendo las plantas foráneas las que se cultivan en ambos casos, (normalmente), las de los parques, están más mucho más cerca de vivir en un habitat adecuado a sus necesidades que las de la huerta, como lo demuestra, que para conseguir productos del huerto, hay que labrar, cuidar, y regar mucho más que para que crezcan los Platamos de la indias, el boj o los cipreses, que también purifican el aire y fijan el carbono como los repollos.

      Que el post sea contrario a sus ideas, es algo que lamento, pero no dándome razones ecológicos, económicas, o de otro tipo diferente a mejor la valoración de los hortelanos locales, (y por cierto , que mismo motivo valdrá para valorar el trabajo de los profesionales del huerto en general, no entiendo el por qué de su localismo), no puedo añadir, ni rebatir argumentos a lo dicho.

      Mi opinión, (que no deja de ser personal, pero que he fundamentado en hechos), es que la única razón, (y a mi modo de ver suficiente), para poner un huerto familiar, o un huerto urbano, es que realmente te apetezca cuidar un huerto, otro motivo de tipo ecologico/político es auto engañarse y con mi forma de pensar, (que acepto puede estar equivocada). el decir otra cosa en mi blog, sería intentar engañar a mis lectores.

      Comentario por felixmaocho | 14 junio 2012 | Responder

  4. Yo pienso que las dos ideas en debate son perfectamente compatibles y una no discrimina a la otra.
    Entiendo que Felix Maocho hace una reflexión práctica sobre el cultivo del huerto que se resume en que dedicarse a un huerto es una opción personal más cercana a un hobbie que una cuestión de conciencia social, ahorro económico o cualquier otro motivo. Su experiencia personal evalua la ecuación: trabajo realizado entre beneficio obtenido dando un resultado negativo a las posturas más “poéticas” relacionadas con el huerto. Perdón por simplificar.
    La postura de todos aquellos que hoy en dia hacen un generoso esfuerzo por la divulgación de las práctica hortícolas y un trabajo impagable, por concienciar a la gente de su entorno en que el desarrollo local es una opción real de futuro, en vista del desarrollo económico tan depredador como el actual, puede verse herida por las manifestaciones de Maocho, tan claras y sinceras.
    Creo que precisamente este blog es uno de los mejores para consultar cuestiones relacionadas con el huerto, con lo que su labor de divulgación cumple el objetivo que se propone y va en el mismo camino de los que luchan por crear una conciencia social al respecto. Quizás Maocho prefiere apartarse de postulados sociales y prefiere centrarse en la huerta en si, como sistema viviente. Me parece respetable, no todo en esta vida debe tener una postulación político social.
    Habrá quien piense que sí, que en la vida hay que posicionarse siempre al respecto…no debería ser el planteamiento de un movimiento social pujante, al que apoyo, que aboga por el respeto a las diferentes opiniones.
    A veces pasa que los que llevan mucho tiempo dedicados a algo, en este caso a la horticultura, desdeñan las modas que surgen de pronto, como la actual tendencia al cultivo de huerto urbanos. Llegar a acumular tanto conocimiento sobre una materia requiere un gran esfuerzo previo en todos los sentidos, si a eso les une el amor por lo que hacen, se vuelven desconfiados ante las modas que pueden minusvalorar su esfuerzo.
    Quizás Maocho se plantea la cuestión desde éste punto de vista y alerta sobre los “peligros” del romanticismo ecológico, pero ¿qué sería de ésta vida sin algo de ilusión para que la vida sea mejor para todos?
    Y qué duda cabe : dedicarse a cultivar un huerto mejora la vida de quién lo practica.

    Comentario por pepe mora | 15 junio 2012 | Responder

    • Por supuesto que dedicarse a cultivar un huerto mejora la vida de quién lo practica, pero en la misma medida que practicar el senderismo, o efectuar cualquier moderado ejercicio de forma continuada.

      Tan solo me permito recordar, que quien practica senderismo o cualquier otro ejercicio moderado, puede organizar su actividad de acuerdo con el tiempo libre que dispone y no practicarlo cuando aparecen otras obligaciones, pero que en cambio recoger calabacines, hay que hacerlo cuando el huerto lo requiere, En ese sentido cuidar un huerto es más esclavo que la mayoría y provoca por ejemplo dificultades a la hora de planear las vacaciones, razón por la cual considero adecuado practicar la afición en grupo con personas que no sean del clan familiar, cuidan cada uno su huerto pero ayudándose unos a otro en las ausencias. En este sentido los huertos colectivos me parecen muy adecuados.

      Por otra parte no me quiero apartar de los postulados sociales y soy consciente de las agresiones que padece la naturaleza en algunas formas de practicar la agricultura y las ventajas que tiene la comida “Kilómetro Cero” y lo que se ha llamado el “Fast slow”, e incluso el huerto “tradicional” frente al industrializado. Sin embargo, eso nada tiene que ver con los huertos familiares y urbanos, pues se trata de consumir productos preferentemente cultivados en zonas de huerto, (o sea de fácil riego), en las proximidades de las ciudades un radio de 100 Kn, pero no cultivar en el interior de las ciudades o en un jardín.

      Se puede practicar la comida Kilómetro cero, incluso añadiendo si es tu gusto que sean “productos ecologicos” certificados y con ello favorecer la economía local, sin necesidad de tener un huerto familiar o urbano, son dos cosas independientes. Vuelvo a repetir, que me alegro mucho que mucha gente se sume a considerar tener en un huerto como una sana actividad. incluso a nivel egoísta, lo deseo, pues ser muchos facilitará muchas cosas, que de momento eran complicado por ser pocos los practicantes, como poder cambiar semillas, o que los “Garden Ceter” y viveros, poco a poco, concedan más y mas espacio a los aficionados al huerto.

      Tan sólo quiero avisar, de que se “predican” como mantras, ciertas “virtudes” del huerto que son falsas, y a aclararlas he dedicado este post-

      Comentario por felixmaocho | 15 junio 2012 | Responder

  5. Sr. Pepe Mora,.. me encanta su última frase, es sin duda lo que no transmite este post, al menos, si yo fuera un ciudadano neutral en estos temas de horticultura urbana, si alguna vez se me pasó por la cabeza, la desdeñaría totalmente y seguiría yendo los domingos a ver el fútbol o los toros como actividad lúdica. Efectivamente lleva razón cuando dice que el Sr. Maocho, profesional de la horticultura, se muestre receloso con esta “moda” ya que, como sucede a menudo, surgen “gurús” y gente mal-informada y mal-formada, que toma prestada la bandera de “lo natural, lo ecológico, etc…. ” como estandarte sin merecérselo, y lo entiendo perfectamente como profesional de la biología y en lo que a mi podría atañerme.
    Sr. Maocho, no voy a argumentar como Vd. me pide, los distintos puntos que plantea en el post, no digo que no lleve razón en la mayoría de ellos (creo que lo puse en mi primer comentario), entre otras cosas porque no le pienso dedicar más energía a esta cuestión, pero si que le diré, como profesional de la Biología vegetal, que ni los jardines (tal y como se planifican normalmente por agrónomos o profesionales del paisajismo) ni los huertos son “ecológicos”, entiendo como Ecología la ciencia que estudia la interacción de los organismos (todos) con su hábitat (natural), así que si queremos pasearnos por un “jardín ecológico” casi mejor que nos “tiremos pa’l monte” y no para todos los montes porque desgraciadamente no creo que haya muchos ecosistemas totalmente exentos de acción antrópica. A este respecto le comento que existe una metodología de restauración de los ecosistemas llamada Forestería Análoga, http://www.analogforestrynetwork.org/, un bosque análogo aplicado a la jardinería, desde mi punto de vista, sería lo más parecido a un jardín que podríamos llamar en parte “ecológico”. Sin otro particular, aparte de agradecerle como internatua y “ciudadana del mundo” su encomiable labor didáctica en este blog, atentamente. Dessire.

    Comentario por Dessire | 15 junio 2012 | Responder

    • Leo en su comentario el siguiennte párrafo”
      Efectivamente lleva razón cuando dice que el Sr. Maocho, profesional de la horticultura,

      Si en algun lugar he dado la sensacion de ser profeional de la Horticultura, lo siento, pues no solo no soy profesional, sino que como aficionado, tengo mucho que aprender y que por ello para escribir un post “tecnico”, como el cultivo de la patata, o “Que sembrar en Septiembre” me documento mucho principalmente en el propio Internet y fundamentlmente en Infojardín, un foro de aficionados de muy alto nivel, y en Infoagro un foro más orientado hacia los profesionales.

      Por otra parte, de la horticultura ni he pretendido ni he obtenido hasta el momento un euro de ingreso, (y me dejado algunos, tampoco excesivos, de gastos) y a mis 69 años. dudo que en el futuro lo considere como una “salida profesional”, aunque tampoco lo descarto, tal como se esta poniendo el tema de las pensiones con lo de la famosa crisis.

      Coincido en que ni los jardines ni los huertos son estrictamente ecológicos, creo que así lo dije y si no, aprovecho a para confirmarlo ahora. Tampoco es ecológica la labor de jardineros y huertanos, aun que bien es verdad que se aproxima más que la de los albañiles, por ejemplo, o sea que tampoco es cosa de exagerar de antiecológico.

      Y me alegra en este caso, que su comentario coincida con mi forma de ver las cosas, algo que siempre agrada, pero más aún cuando viene de un auténtico profesional de la Biología vegetal.

      Comentario por felixmaocho | 15 junio 2012 | Responder

  6. Me gustaría dejar clara una cuestión que igual no ha quedado del todo transparente, una cosa es que considere a los jardines urbanos y a los huertos urbanos poco o nada “ecológicos” en el sentido estricto de la Ecología como disciplina derivada de la Biología en general y otra que no esté en total acuerdo con la práctica de la horticultura bajo las premisas de lo que en España y en el resto de Europa se denomina “agricultura ecológica”, en sudamérica se denomina “agricultura biológica” y en EEUU “organic agriculture”, simplemente son convenios nomenclaturales que se aceptan como tal en la comunidad científica. Y a este respecto, espero contribuir a su conocimiento como horticultor aficionado (si es que no los conoce ya) con dos referencias interesantes:
    – La web de la SEAE, Sociedad Española de Agricultura Ecológica, cuyos contenidos y recursos son absolutamente recomendables ya que se puede Vd. fiar de lo que allí se expone en manuales de consulta, revistas, etc. Se trata de amplios conocimientos derivados de trabajos científicos al más alto nivel académico.
    – El ingente trabajo científico, documental y de divulgación de la Catedrática Mº Dolores Raigón de la Universidad Politécnica de Valencia.
    “Salut i feina”.

    Comentario por Dessire | 16 junio 2012 | Responder

  7. Hola, no sé si aún te fijas en este blog, pues fue escrito hace mucho tiempo, pero quería agradecerte y decirte que estoy de acuerdo con todo lo que dijiste, y sin ser un experto en temas agrícolas, desde mi área de experticia podría agregar más argumentos.

    En fin… Ni siquiera soy español, vivo en la capital de Colombia, que por ejemplo supera el doble de la población de Madrid, es decir, una ciudad verdaderamente grande construida con acero y cemento, donde es muy difícil ver el verde natural.

    El tema de las huertas urbanas se tomó mi ciudad, siendo una moda cuyo objetivo es la construcción de la huerta en sí misma que los beneficios que pregonan de ella. Mi caso es que están proponiendo una huerta en mi comunidad y creo que no hay ningún beneficio en ella y sí muchos maléficos. Me explico, pensé que estaba loco, ¿quíen puede estar en contra de una idea tan genial? ¿Sólo yo? Pues ahora me doy cuenta que no.

    Para resumir, por defender esta moda, mi comunidad va a destruir el parque del barrio para construir la famosa huerta, ¿Acaso soy el único loco que cree que eso está mal? Yo puedo estar de acuerdo con las huertas si lo haces en tu propio jardín o tu terraza, o si tomas un potrero o terreno subutilizado (abandonado) y la construyes en comunidad, pero como tomas una zona verde que tiene un uso muy valioso y la acabas para la famosa huerta. Es que les parece la gran idea destruir la única zona verde de mi barrio, donde los niños juegan, al igual que sus mascotas, donde puesdes salir y sentarte, donde puedes hacer un asado, donde te recreas, haces ejercicio y ves un hermoso lugar lleno de árboles. ¿Qué puede ser más verde que eso?, ¿La huerta? En definitiva, es peor, o por lo menos lo mismo que tomar todo el parque y alfombrarlo con cemento.

    Lo peor es que te venden la idea de que todos se benefician de eso. Pues no lo creo. ¿ De a cuantos tomates o zanahorias o repollos le tocará a cada casa del barrio? Estoy seguro que ni de a uno por casa, pues también podría asegurar que la producción de este tipo de huertas es muy ineficiente, ¿entonces dónde está la relación costo beneficio de eso? ¿Vale la pena destruir el parque para recibir un tomate al mes? Creo que como se dice en mi país: “zapatero a tus zapatos”, que los expertos en cultivos con los terrenos idóneos se encarguen de cultivar, pues ellos saben sacar el máximo provecho por metro cuadrado y nosotros que nos dediquemos a lo que mejor sabemos hacer….

    Después aparecen los adultos mayores y los jubilados (promotores) con el falso argumento de esta moda, diciendo que sirve para ocuparse, sentirse útil y pasar el tiempo. Pues yo digo, ¿desde cuándo una huerta es la única opción que puede satisfacer esas necesidades?, ¿Por qué no juegan un deporte o escriben un libro, o al menos que lo lean?, ¿Qué no pueden sacar a jóvenes de las calles o educar a niños pequeños, eso no sería sentirse útil? Pero bueno, no me extiendo más….Como si nuestra sociedad no tuviera los suficientes problemas y pocos que ayuden voluntariamente.

    Saludos

    Comentario por Javier | 7 julio 2015 | Responder

    • Lamento que la moda del huerto urbano haya llegado también a Colombia. Soy aficionado al huerto y tengo mi propio huerto, pero en cambio soy contrario a los “Huertos Urbanos” en general y más aun si para ello se transforma un parque publico en huertos por las siguientes razones.

      1º) Es una forma encubierta de privatizar un bien de todos. Mientras que el parque estaba abierto al uso de todos, los huertos que salgan de él, sólo favorecerán a quien se les conceda el cuidarlos.

      2º) No se en Colombia pero al menos e España, que es en general un país seco, el suministro de agua potable es problemático, por lo que se hacen cuantiosas inversiones para asegurar eses suministro y se roban muchos caudales de agua a unos ríos, para trasvasar con mucho coste energético y económico el agua a las ciudades. Fomentar desde “el Poder”, el alto consumo de agua que exige un huerto, (mucho mayor del que exige un parque público bien diseñado, como un xerojardín ), me parece poco sensato. Otra cosa es que los auténticos aficionados tengan un huerto propio em el que pagan el agua a su coste real.

      3º) Pareciéndome un buen hobby para quien le agrade, sano, relajante y beneficioso desde el punto de vista personal, no es el único hobby con esas propiedades. Por tanto, me parece adecuado que quien lo quiera ejercerlo pague su coste real, tanto en ocupación del terreno como en insumos, como en general hacen otros practicantes hobbys, ya sean pintores aficionados o jugadores de golf. Los terrenos publicos, deben destinarse a actividades que se pueden realizar en parques, sin ocupación permanente del terreno, pongo por ejemplo, jugar a la petanca, al ajedrez, organizarse para hacer gimnasia china taichi, o cualquier otra practica sana y saludable que pueden necesitar ocupar durante un corto espacio de tiempo el terreno, pero no de forma permanente.

      3º) En un país pobre, el huerto puede ser un complemento económico de los ingresos familiares, en cuyo caso habrá que ver la forma de que lo puedan llevar a cabo las clases económicas más necesitadas como pueden ser los jubilados.

      Pero en España en concreto, (dsconozco la realidad de Colombia), puedo demostrar con cifras, que cultivar tus propios tomates o lechugas, tiene un coste, solo contabilizando el agua potable y en insumos, sin tener en cuenta el valor del suelo ni el trabajo realizado, mayor que las verduras compradas en la tienda procedentes de cultivos intensivos altamente mecanizados, por tanto la labor social del huerto es nula.

      Admito como es mi caso, que alguien lo haga por afición, pero no llego a entender porque la autoridad ha de proteger a esos aficionados y no por ejemplo, a los aficionados a la filatelia, pongo por caso, que aparte de relajante ayuda a conservar unos pequeños documentos históricos.

      En mi opinión hay una “moda ecológica” que anula la capacidad crítica y santifica cualquier huerto urbano, clocandolo por encima de cualquier otro uso razonable del terreno y de ello se valen los políticos, que sin necesidad de gastar dinero de las arcas publicas, se ponen la medalla de “buenos administradores”, a quienes parcelan un suelo publico y lo entregan a particulares. Como si el enajenar un terreno, no fuera gastar un capital publico, que es de todos, para favorecer a unos pocos.

      Por otra parte tengo observado, que estas parcelas no suelen llega a auténticos aficionados, motivo por el cual pasado el impulso inicial, muchas de las parcelas son semiabandonadas por quienes tuvieron la suerte de ser favorecidos con su uso y disfrute, porque el huerto, es un ejercicio suave y agradable, pero exige cierta dedicación permanente, algo que sin mucha afición es muy difícil de llevar a la practica.

      Comentario por felixmaocho | 8 julio 2015 | Responder

  8. Es cierto, el principal problema en mi barrio es lo que dices en tu primer punto.

    Te comento que estaba desesperado, pues empecé a investigar sobre estas huertas en el país y principalmente algún antecedente sobre un posible conflicto que haya impedido el avance de las huertas, pero sólo encontré alabanzas, lo que me llevo a pensar que jamás ganaría un pleito de estos llevándolo al terreno legal; inclusive encontré un video donde un ciudadano intento arrancar unas matas porque no estaba de acuerdo y sólo falto que le pegaran. Después me sentí aún más devastado cuando algunos vecinos me comentaron que la Alcaldía estaba apoyando el asunto. Me enteré que hay un gran aparato estatal y financiero detrás de todo esto, pues a diferencia de lo que dices, investigué y no es sólo un discurso de algunos políticos, también ponen mucha plata y lo pagan todo, por ejemplo, universidades públicas y privadas diseñan los sistemas de cultivo y hacen las capacitaciones, la Alcaldía paga ingenieros, otra institución estatal regala las plántulas o las semillas y todo es gratis, sólo falta que el mismo Alcalde venga a regar con agua las maticas…así que la gente no pone nada en realidad, todo sale prácticamente gratis, supongo que el mantenimiento diario, pero en algunos lados hasta eso es pagado por la Alcaldía.

    El caso es que logré que algunos vecinos se pusieran relativamente de mi parte, pues no encontré a nadie que vea como mala idea las huertas, lo que pasa es que están en desacuerdo porque un vecino se quiere adueñar de eso e hizo todas las gestiones sin consultar a nadie, al punto de que ya vinieron a preparar la tierra y a hacer los caminos del cultivo destruyendo la cancha de futbol que había en el parque, ya no hay césped, sólo tierra, ya ningún niño puede jugar futbol… todo esto sin que la comunidad supiera nada. Escribimos una carta y la enviamos a varias instituciones, entre las cuales se encuentra una estatal llamada La Defensoría del Espacio Público, que aunque reconozco que ni sabía de su existencia, me alivia ese nombre, espero que le haga honor y detenga todo esto. Ya nos respondieron que vendrán en 15 días a evaluar el asunto.

    Me mantengo preocupado porque el problema es bien complejo, pues como te dije algunas instituciones estatales apoyaron y fueron las que ya empezaron a trabajar en el huerto, pero si la Defensoría del Espacio Público aparece, podría haber un choque entre instituciones estatales, lo que puede ser demorado, pero ojalá se siente un pequeño precedente en estos temas.

    Por otro lado entiendo a la Alcaldía de Bogotá, pues hace un tiempo participe en una investigación para la ciudad, pues la misma está muy preocupada por la seguridad y la soberanía alimentaria, es decir disminuir la dependencia de otras regiones del país en cuanto al abastecimiento de alimentos, dado el caso de que haya problemas sociales que impidan que las regiones productores envíen los alimentos o catástrofes naturales como un terremoto donde quedemos aislados del resto del país y donde 9 millones de personas podrían empezar a morir de hambre rápidamente. Hace unos años hubo un bloqueo de camioneros que entraron en paro y dejaron de traer los alimentos a la ciudad, se sufrió mucho y desde allí empezaron a tomarse en serio ese tema.

    Supongo que aunque en la investigación no estaba lo de las huertas, tal vez la ciudad ve con buenos ojos que haya cultivos dentro de la ciudad, ya sabes, para garantizar lo que expliqué antes, seguramente por eso hasta lo pagan todo, pero el problema es que no se debe cumplir el fin a través de cualquier medio, pues aunque parece excelente la idea de disminuir la dependencia, no debe ser a cualquier precio. Sólo falta que destruyan escuelas y hospitales para poner huertas.

    En fin, podría decir muchas cosas más, pero no quiero aburrir con textos muy largos.

    Saludos.

    Comentario por Javier | 9 julio 2015 | Responder

    • Desconozco lo referente al caso aparte de lo que tu me has contado, y supongo que, como siempre, habrá argumentos serios, (soberanía alimentaria, prevención de emergencia etc.), que pueden justificar que un parque se destine a la producción de alimentos.

      Si la finca antes que parque eran huertos, puede tener sentido que se vuelva a su antiguo uso, pero si la finca anteriormente, fue un secano, o un bosque, no suele ser buena idea. Pues si nuestros abuelos no consideraron adecuado para nacer huertos en eses espacio, es que probablemente no reúne las condiciones para hacerlo, en especial la posibilidad de regar de forma económica.

      Evidentemente, trayendo agua de lejanos lugares o mediante perforaciones y bombeo podemos regar el huerto, pero eso supone una inversión y unos gastos que no suele justificar la producción de hortalizas, lo mas probable si se quiere cultivar alimentos en ese espacio que lo racional sea c dedicarlos al cultivo de cereales, legumbres o el producto que sea pero que se de en las condiciones naturales del solar, es decir, en la mayoría de los casos cultivos de secano.

      Desgraciadamente la “ecología” ha venido a ocupar el puesto que ha dejado vacante la religión, Hoy la gente, personas particulares y también políticos, esta llenos de “dogmas ecológicos” o “verdades” que no necesitan ser demostradas, como es que la huerta adsorbe más CO2 que el jardín, que un cultivo es “ecológico”, aunque se basa en cultivar parcelas en que solo se permite la proliferacion de un reducidísimo número de especies, generalmente foráneas y se elimina cualquier otra especie vegetal o animal, autóctona y silvestre, que trate de competir en la misma parcela, o que por alguna misteriosa razón el nitrato amónico industrial es contaminante, mientras que el nitrato amónico procedente de la descomposición de la basura no lo es y cosas semejantes.

      Sin embargo, quienes tenemos opiniones contrarias a los “dogmas” ecologicos, aunque nos basemos en evidencias científicas, somo estigmatizados y poco nos falta para acabar en manos de la “inquisición ecológica”, igual que anteriormente les paso a quienes basados en datos científicos, opinaron que algún “dogma religioso” como el geocentralismo era falso.

      Comentario por felixmaocho | 9 julio 2015 | Responder


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