Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Huerto familiar – Después de las primeras lluvias de otoño, toca la escarda

Por Félix Maocho
16/11/2011

El clima español se caracteriza por tener un otoño y una primavera, (poco o mucho depende del año), lluviosas y unos inviernos y veranos secos. Razón por la cual, la inmensa mayoría de las plantas silvestres han adaptado su ciclo vital a este régimen de lluvias y a su vez, las primeras lluvias del Otoño y de la primavera, influye mucho más que las horas de luz o incluso la temperatura, en el crecimiento de las plantas silvestres.

Así pues, puede, según el calendario, haber llegado el otoño, que la naturaleza seguirá a sus efectos en el verano, hasta que lleguen las primeras lluvias del otoño. Si como este año, hemos tenido un comienzo de otoño seco, todas las labores típicas del otoño, se retrasan hasta que las primeras lluvias despierten a la naturaleza y nuestros cuidados adquieran sentido.

Con las primeras lluvias, aparece lo que los agricultores conocen como “la otoñada” y la tierra adquiere una especial consistencia, que igualmente los agricultores conocen con el nombre de “tempero”. Por un lado, la lluvia permite germinar a muchas semillas que quedaron sobre el terreno en estado latente y por otra, el agua humedecen y expanden  las arcillas que hay mezcladas con la arena en el suelo, con ellos se ablanda y rompe la dura corteza del terreno, a la vez que las grietas microscópicas que se generan la hacen porosa, permitiendo que las siguientes lluvias humedezca el suelo en profundidad. La consecuencia es que las semillas silvestres enraícen y se desarrollen con más facilidad.

Generalmente, un poco después de las primeras lluvias de otoño, y sobre todo si le siguen días templados y con sol, intercalados entre días lluviosos, veremos nacer “la otoñada”, o sea con la mayor proliferación de plantas autóctonas que podremos encontrar en todo el año salvo en primavera.

Los agricultores, con ese sentido algo depredador que nos caracteriza, en nuestro afán de conseguir que en nuestras parcelas solas nazca una única especie vegetal que hemos sembrado, denominamos a todas las demás plantas, “malas hierbas”, cuando lo correcto sería denominarlas, “plantas silvestres que han nacido en un sitio inadecuado”, como esta denominación es muy larga yo a lo largo del escrito las llamaré entrecomilladas “malas hierbas”, aunque sepa perfectamente que no tiene nada de malas, pero si algo de inoportunas.

Exceptuando a los ecologistas más puros, como los seguidores del Maestro Fukuoka,  los hortelanos consideramos que debemos librar nuestros bancales de “malas hierbas”, pues nuestras semillas seleccionadas durante generaciones por la calidad de sus frutos, pero no por su competitividad darwiniana, no saben defenderse en esa guerra por la lucha por la vida, sin la ayuda del hortelano y previamente a sembrarlas deberemos erradicar en la mayor medida que podamos, las plantas que les hagan la competencia.

Así pues, el primer trabajo del otoño será eliminar las “malas hierbas”, para ello según el tamaño y tiempo que podamos dedicar a la labor, podemos desde arrancarlas a mano, en el caso de tener solo unos muy pequeños bancales, pasar una escarda que corte las raíces matando la planta, si la parcela es mayor o incluso utilizar un “rotovator mecánico” en aquello huertos que por su extensión lo justifiquen.

La herramienta más adecuada para la escarda dependerá pues de tres variables, la superficie a librar de malas hierbas, lo suelta y bien labrada que esté la tierra del bancal, y de agarradas que estén las “malas hierbas”.

Huerto en balcones y macetas 

Para macetohuertos, cultivo en jardineras y pequeños bancales, aconsejo el arrancado a mano de las malas hierbas y lo mas ayudarse con una pequeña azadilla para sacar las plantas más recalcitrantes. Pongo una imagen de un modelo de azadilla que a ni me parece adecuado, pero que solo es un modelo porque encontraremos miles de modelos similares en el mercado.

Como siempre aconsejo que busquen para las herramientas calidad tanto en los aceros como en los mangos, aunque como siempre añado yo no sigo este consejo porque soy un rácano y siempre me compro herramientas de oferta, con lo que luego me paso lamentándolo hasta que por fin se rompen del todo. (no tengo arreglo ya lo sé).

Huertos pequeños y medianos

Para limpiar bancales más grandes  (menores de 100 mts.), a mí personalmente, me gusta la escarda que presento en la fotografía pues su forma de W permite llevarla enterrada bajo la superficie de un bancal bien labrado sin excesivo esfuerzo, mientras que su palo largo permite que hacer la labor, sin necesidad de doblar demasiado la espalda, algo que ya me va costando.

Como indico en el mercado hay infinidad de modelos de uno y otro tipo tanto de mango largo tipo maestrillo, como medio, tipo azada o corto tipo pala de transplante y en general no son excesivamente caras,

Si las “malas hierbas” están muy crecidas, o el suelo está poco labrado quizá sea preferible la escardas que por un lado cortan las raíces y por el otro lado son como azadones pueden ser una buena solución pues basta girar la herramienta en que llevas entre las manos para poder dar un golpe de azadón certero a la planta que se resisa al paso arrastrado del otro lado de la herramienta.

Huertos extensos 

Si el huerto es muy extenso, habrá que recurrir a medios mecánicos, que recibe diversas denominaciones, las más pequeñas se las suele llamar motoazadas, un poco más grandes se les llama motocultores, y ya los mayores mulas mecánicas.. o bien se puede contratar a un agricultor la labor para que la haga con un tractor con rotovator, en cualquier caso se tratan de aperos de labranza con cuchillas en forma de L que van acopladas directamente al motor, de nodo que giran alrededor de un eje paralelo al suelo, sacando “chuletas” de la superficie de la tierra.  .

La labor del rotovator es superficial, de unos 10 cm, mas o menos, revolviendo la capa superior del bancal a la vez que destruye y entierra las, malas hierbas que se encuentra en su camino, con esta labor además de efectuar la escarda podemos también desmenuzar, mezclas o con la tierra y enterrar el abono de origen animal, como de oveja, (el mejor), gallinaza, (que puede ser excesivamente fuerte), caballar o de vacuno (el más flojo).

Abono natural o de síntesis?

Hoy hay cierta idealización excesiva de los abonos de origen naturales, mientras que se demoniza también en exceso los de origen industrial. Indudablemente, es preferible el abono de origen animal, pues a las sales minerales, (indistinguibles de las fabricadas sintéticamente), las acompañan restos, que no son en su estado asimilables por las plantas, sino que son productos de origen generalmente vegetal en diferentes niveles de putrefacción.

Con ello, no solo estamos alimentando al último eslabón del ciclo de los vegetales, (el alimento para las plantas superiores), sino que alimentamos otros eslabones anteriores de la cadena, al añadir, materia no descompuesta en diferentes grados, que continuando en el terreno su ciclo natural de descomposición, sirven de alimento a un innumerable y variado microzoo que transforma poco a poco, esos restos en elementos simples.

Alimentanos así a las plantas de una forma sostenida en el tiempo, a la vez que potenciamos la capacidad de producción de biomasa de la parcela, o lo que es  lo mismo mejoramos el terreno, sin necesitar cargar inicialmente todos las sales minerales para un a cosecha en un solo golpe, que podrían ser una cantidad contaminante para el eslabón anterior, las materias nitrificantes, y romper el delicado equilibrio de la naturaleza.

Sin embargo, un efecto parecido podemos conseguir añadiendo un poco de abono mineral al compost, pues a efectos prácticos e abono natural se diferencia muy poco al compost enriquecido en sales minerales, por lo que , salvo que pretendamos practicar la agricultura orgánica, es equivalente en los resultados obtenidos.

Eso si bien son malos los defectos tampoco son buenos los excesos por lo que deberemos abonar la tierra tanto, natural como químicamente con mesura, si no querenos contaminar los freáticos pues las sales organicas se disuelven en el agua de las escorrentías.

Alquilar o comprar?  .

Hay sitios donde nos alquilarán por jornadas una motoazada con el rotovator y es fácil encontrar propietarios de un tractor que nos cobrarán por horas o una cantidad fija por la labor, pactado previamente el trabajo de pasar el rotovator por la finca. Indudablemente es más barato alquilar la mula mecánica y hacer nosotros mismos el trabajo. Sin embargo, que no se engañe, si no ha hecho nunca el trabajo personalmente y solo ve vídeos de los fabricantes. Dada la cara risueña de quien lleva las mulas mecánicas en estos casos, se pensará que es un trabajo suave. Lo cierto. es que sin ser un trabajo matador, cuatro horras unido a una mula mecánica, es duro para las piernas y brazos y aun más para la espalda, lo cual no quiere decir, que tengas que ser un atleta para manejarlo, simplemente es un trabajo duro, sin más.

Mi opinión es que si no tenemos un uso continuado de aparatos con motor de explosión, sean de 2 o 4 tiempos o diesel, no conviene comprarlos, sino mejor tomarlos de alquiler, pues aparte de ser costosos, el no funcionamiento da lugar a que se depositen el polvo y las suspensiones de los combustibles y sea difícil arrancarlos el día que los necesitas.

Habría que establecer un mantenimiento periódico que los arrancar cada mes con el fin de que no se incrusten los sedimentos. En mi opinión es más útil dejar que sea los propietarios de la máquina quienes se preocupen de su mantenimiento, así lo hago yo con la desbrozadora o con la motosierra, cuanto tengo que cortar trocos o segar una superficie grande.

Motoazada a baterias 

He visto en un video una motoazadaa eléctrica a baterías de Husqvarna   que es toda una novedad sin embargo solo tengo de ella la visión que da la publicidad que siempre es algo irreal. Su catálogo indica que la batería es de 32 Kilos de plomo/acido es decir como la de los coches, lo que al menos indica que funcionará largo tiempo sin que se estropee o pierda potencia y su punto débil como era de suponer es la autonomía limitada a 30-45 minutos dependiendo de las condiciones del terreno, con 8 horas de recarga lo que indica que solo podremos trabajar un rato cada día con ella. De toda formas como primer intento de motoazada eléctricas de tener en cuenta y seguir un poco sus mejoras.

Escarda química

No quiero cerrar este post sin dar mi opinión sobre la escarda química. Como sabrán quien me siga regularmente, soy poco partidario de la utilización de productos fitosanitarios en un huerto, por tres motivos:

  • El primero es que en un huerto que conviven generalmente de forma apretada diferentes variedades de hortaliza, el utilizar un fitosanitario que puede ser beneficiosa para una planta puede ser tóxico para otra próxima.
  • La segunda causa es que siempre hay en el huerto productos a punto de ser recogidos por lo que corremos el riesgo de contaminar hortalizas que va a comer nuestras familias con productos químicos  con frecuencia muy agresivos.
  • El tercer motivo es que la utilización de productos fitosanitarios exige unos conocimientos sobre su manejo y un equipo de protección personal, que no suele haber en el huerto familiar, por lo que al aplicarlos podemos poner nuestra propia salud en riesgo.

Aparte, y ya centrándome en los herbicidas, es mi convencimiento de que esas sustancias atacan la fertilidad de la tierra. Las “malas hierbas” no son de una familia de plantas como las “coníferas” o las “liliáceas” sino especies pertenecientes a casi todo los troncos familiares de las plantas, por tanto un producto químico para combatir “malas hierbas” no puede diseñarse como en el caso de combatir una plaga, en un producto que específicamente sea malo para una especie e inocuo o poco ofensivo para el resto, sino que por el contrario son productos de “amplio espectro” que atacan a todas las plantas  sea cual sea su clasificación linneana. Por tanto tambien atacarían si hubieran nacido a las plantas nacidas de nuestras semillas.

Y tenga en cuenta que una vez echado el producto no se desvanece en la nada, sino que entra en un lento proceso de descomposición con ayuda de  la luz del sol y el oxigeno que no es cuestión de unos días, sino de meses o años, o son asimilados  por los microrganismos del suelo que forman la “fauna” local con efectos de concentración y de circulación por la cadena trófica de incalculables consecuencias, o bien por último son disueltos en las aguas de lluvia o de riego, y arrastrados Dios sabe a donde.

En total que al efectuar una escarda química, liberamos en nuestro huerto una sustancia herbicida de amplio espectro y perdemos todo el control sobre su acción durante meses hasta su total desaparición. Sinceramente no creo que sea la medida más adecuada para extensiones pequeñas de terreno, donde se pueden poner medios mecánicos que probablemente sean más eficaces y desde luego mucho menos tóxicos.

Félix Maocho


16 noviembre 2011 - Posted by | Horticultura | , ,

4 comentarios »

  1. Saludos
    Muy bien recibida la lección de horticultura , para legos como yo.
    Este año el mes de Noviembre ( NO HA PARADO DE LLOVER ¡¡¡¡¡ )
    la tierra esta muy , muy , muy húmeda , y todavía no he podido sacar a ” pasear ” el regalo que me hizo mi familia en mi santo , la moto-azada eléctrica
    En algún bancal de los 4 que dispongo , han salido la ( chufa silvestre ) no se como se denomina en otras comunidades , esta , con la tierra húmeda sale relativamente fácil a mano ,pero no es plan de estar de rodillas toda una mañana
    Si sigue lloviendo en Barcelona como estos dias , en lugar de habas y guisantes que he plantado , será mas conveniente el hacer cultivo de ALGAS ¡¡¡ o de arroz je je je

    En cuanto a las “enseñanzas” del maestro japones ( disiento totalmente ) no creo que optimizásemos los cultivos, salvo a los que les apetecen la “malas hierbas ” en la ensalada
    La escarda química no soy en absoluto partidario de ella , salvo para rociar los caminos entre bancales para que no salga nada y así y todo con mucho reparo
    Solo nos queda la opción de la escarda , tienes toda la razón, y si un dia solo haces unos metros cuadrados , otro ya harás mas solo es cuestión de tiempo ……………y ganas ,
    El huerto nos debe hacer disfrutar y ponernos en contacto con la naturaleza , y por suerte al no depender nuestra subsistencia , podemos hacer lo que este a nuestro alcance y que no nos martirice así y todo , un poco de ejercicio nos viene muy bien para desentumecer músculos y huesos
    Y no quiero dejar este comentario para decir que esta época se ven muchos caracoles por los huertos , bueno seria el ir recolectandolos y ponerlos en un cajón con unas condiciones mas o menos decentes y tratar de “cultivar” este gasterópodo y de paso sacar “depredadores” de cultivos
    Felix , espero una lección sobre caracoles , me seria muy util , y supongo que a mas lectores tuyos también les interesara
    Ernesto

    Comentario por Ernesto Garcia | 21 noviembre 2011 | Responder

    • Pues estoy en ello, porque este tipo de “ganadería” es complementaria al huerto, pero con la manía que los tengo, solo pensar en alimentarlos cerca de mis plantas, se me abren las carnes. Lo mismo me pasa con otros que debería tratar, los conejos, otros que me preocupa sobre manera que se reproduzcan cerca de mi huerto, imagines que por lo que sea una noche se abre la puerta de su cercado, ¡menuda la que se puede armar!.

      Esa es la razón por lo que me gustan las orugas, si se escapan no organizan ningún estropicio, aunque se instalen directamente en los bancales.

      Comentario por felixmaocho | 21 noviembre 2011 | Responder

  2. Fukuoka también eliminaba las malas hierbas en gran medida, o las controlaba, por ejemplo sembraba trebol blanco para fijar nitrógeno en el suelo e impedir el crecimiento de malas hierbas, luego inundaba el campo por una semana mientras sembraba arroz, la inundación debilitaba al trébol, y entonces el arroz emergía triunfante.
    Es una forma de control de las malas hierbas. Puede haber muchas otras formas, por ejemplo Emilia Hazelip, seguidora de Fukuoka, directamente tapaba todas las malas hierbas con cartones, luego paja, así no podían crecer jamás, y hacía agujeros posteriormente en ese acolchado para plantar plantines…
    yo haré algo similar acá

    Comentario por marcospcmusica | 30 junio 2012 | Responder

    • Los nétodos de Fukuoaka es posible que funcionen en los arrozales del Japón. Aquí si no podas los frutales, no es que den poco fruto, es que em pocos años se secan, de ello encontrarás muchos ejemplos en Alicante cuando se abandona una plantación de almendros. Tapar con cartones una mala hierba me parce una forma absurda de impedir que crezcan, no veo la diferencia con cortarlas de raíz. ¿que añade?.

      Hay cosas de fukuoka que funcionan, como repoblar terrenos con bolas de arcilla y otras que no. como es su forma de cultivo en general.

      Comentario por felixmaocho | 30 junio 2012 | Responder


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