Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

La Esfera – El arte del esquilado

esquiladores3.Cuando yo era pequeño (1950/19690), en el pueblo periódicamente nos visitaban unas familias de gitanos trashumantes. Los conocíamos de generaciones atrás, siempre eran los mismos aunque cambiaban las caras, porque crecían deprisa y morían relativamente jóvenes.

Como las golondrinas, nunca sabía exactamente cuando aparecerían, ni cuando partirían, pero un día llegaban con sus tartanas y montaban su tenderente y otro, sin dar explicaciones, desaparecían “carretera a´lante” igual que cuando vinieron.  Su visita era periódica, pero según la temporada en que llegaban, su oficio era diferente.

 Ejercían oficios de temporada, en verano eran chamarileros, cambiando papel, trapos y metales, por platos de loza y vasos de vidrio.

Volvían en otoño como cesteros, para trenzar con las mimbres que cultivabamos los labradores para ellos, los cestos que se necesitaran. Cuévanos para la vendimia, la cestilla de dos tapas para ir al mercado, el cesto con forma de balón de recoger los huevos de las gallinas, los azafates planos para poner la ropa planchada. los cestos ciíndiricos de la ropa sucia, las aguaderas piramidales, para que la burra llevara los botijos a de agua los trabajadores en el campo, los bozales para las caballerías, e incluso butacas de mimbre para hacer la tertulia a la sombra del emparrado.

Llevabas las mimbres, que préviamente habías puesto a remojo en la balsa de riego, para que estuvieran flexibles y decías lo que querías y ello, sentados en el suelo lo teejían sin necesidad de modelos, siguiendo patrones que se perdçian en la noche de los tiempos.

En invierno, era la época de trabajar al calor de la lumbre como hojalateros, vendían candiles, aceiteras, embudos, cántaras para medir el vino, grades depósitos con un grifillo para guardar el aceite, faroles para los carros y lámparas pantallas para el interior de la casa y muchos más chismes de todo tipo,  hechos con las  latasalisadas que  que te habían comprado en su campaña veraniega de chamarileros, cortandolas a hojo con unas grandes tijeras y uniéndolas habilimente con soldadura de estaño.

También hacían en su mínima fragua reparaciones de todo el modestísimo ajuar doméstico de la época, el varillaje de los paraguas, las trébedes de la cocina, los llavines de loss portones, braseros,  sartenes cubos y barreños de zinc y adem´ñas ponían lañas remachadas en el culo de las cazuelas y sartenes de chapa, que se habían desgastado en la base por el uso de sucesivas generaciones se les habia desprendido un asa.

esquiladores2

Cerravban el ciclo enprimavera volvíendo con otro oficio, que es el que ha dado pie al comentario de hoy, el de esquiladores.  De mediados de Mayo a mediados de Junio, ejercían de esquiladores, era la época de cortar la lana a las ovejas y también se acostumbraba a cortar el pelo a las caballerías, mulas, caballos y bueyes, para que aguantaran mejor bajo el inclemente sol las largas jornadas de duro trabajo de recolección y trilla. .

Recuerdo verlos en el corral de nuestra casa, poniendo una especie de cepo que no recuerdo ya como se llamaba,  hecho con dos palos de madera unidos con una soga, que se colocaba vertical en los belfos de las caballerías, para que se estuvieran inmóviles y así atadas se les cortaban el pelo al ras, muy corto, en un rectángulo que iba desde las primeras costillas hasta el rabo, como lo iene marcado ese bueyde la imagen del inicio. Para después recortar las crines y algo de la cola, aunque se les dejaba una especie de flequillo en la frente y algo de pelo en la cola,  para que se pudieran espantarse las moscas.

esquiladores1Aquellos gitanos teníabastante de bohemios ynucho de artistas y sobre todo, mucho tiempo por delante, nunca tenían prisa en acabar su trabajo y creo que debían disfrutar haciéndolo. Trataban de poner arte en todo lo que hacía, independeintemente el uso que se le fuera a dar, lo mismo daba si hacían un cesto para la vendimia, un candil para bajar a la bodega, o si esquilaban un burro, solían rematar la esquila de las caballerías haciendo una cadenera o greca como rematedel corte,  cortando al cero el pelo del anima, formando líneas y zonas econ elpelo en pendiente, con lo que conseguian que  destacarna algunas zonas más claras quue el resto.

No recuerdo verlos hacer filigranas tan complicado como los que trae hoy La Esfera, pero es posible que las hicieran,  si alguien tenías una pareja de bueyes o mulas, o caballos que fueran a arrastrar una carruaje de lujo, una carreta en una procesión o romería  como las del Rocío, o el coche con que iban los novios a la iglesia o si querían exhibirlos por cualquier otro motivo, Seguro que bastaba que lo indicaras al esquiladorpor alguna moneda más te lo hiciera.

Les dejo con los diseños que nos presenta La Esfera, que corresponden a una época en la que no tenia sentido la el precio de la hora/hombre y que aún los hombres disfrutaban haciendo su trabajo bien, aunque nadie se lo pidiera.

Una última anécdota personal relacionado con el esquilado. Muchos años después, teniendo ya yo como hijos unos angolotinos adolescentes, remozaron la peluquiera en la que ellos y yo nos cortabamos el pelo, la hicieron unisex y cambiaron a los viejos peluqueros de siempre  que hablaban de toros y futbol, por unos más jóvenes que ponian música a todo trapo.

A mi eso me dio lo mismo, pero cuando la primera vez que fui despues del cambio y por cortarme el pelo y la barba, los nuevos peluqueros me clavaron 2000 pesetas, me dije ¡Nunca más!. Compré en Media Mark una maquinilla electrica de esquilar humanos por 4500 pesetas, llamé a mis tres hijos, les corté el pelo yo mismo y amoriticé la máquina en una mañana.  A partir de entonces, mi, (nunca mejor dicho), sufrida esposa me cortaba el pelo, mientras que mis hijo apredieron a cortaselo unos a otros.

El caso es que le tomaron gusto a la cosa y por mi casa, pasaron la mitad de sus compañeros de clase para que les cortaran el pelo. Ellos comprendíanmejor el gusto de sus “coleguis” y pelaban a cada unso a su gustos personal. Supongo que no cobraban, (aunque no pondría la mano en el fuego de ello), por lo que todos contentos, tanto los quiceañerso como sus apesadumbrados padres.

La cosa solo tuvo un tropiezo. A petición del chico, mis hijos garbaron la palabra FREE con la técnica de los esquiladores en la misma nuca de uno de los hijos de mi mejor amigo. Las niñas de Zapatero vestidas de negro parecerían piadosas ursulinas, comparadas con la pinta que adquirió el chico.

Tuve que dar alguna explicación a sus padres y hablar seriamente conmis hijos sobre los límites del arte del esquileo, pero a pesar de todo, la amistad prevaleció y superó esa dura prueba y aun sigue quice años después.

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4 octubre 2009 - Posted by | Arte popular, La Esfera | , ,

6 comentarios »

  1. me ha encantado,
    eres estupendo ¡¡
    que bonito guardar estos recuerdos,
    los de los gitanos y los de los zangolotinos
    besos

    Comentario por ma | 6 octubre 2009 | Responder

    • Bueno, me abrumas un poco, Prefiero pensar que no es que yo sea tan bueno, sino que eres tu, la que me ves con buenos ojos.
      Muchas gracias.

      Felixma8

      Comentario por felixmaocho | 6 octubre 2009 | Responder

  2. sería interesante poder leer los artículos completos de La Esfera, es posible?
    al pinchar en la imagen sólo aparece la misma imagen

    Comentario por ma | 6 octubre 2009 | Responder

    • Las imágenes las obtengo de tomos que contienen encuadernadas las revistas. No conozco y sospecho que no existe una hemeroteca digitalizada donde se encuentre La Esfera.

      Por tanto, no puedo poner links a la revista, pero puede ser una buena idea fotografiar las columnas de la página y ponerlas en sistio aparte, para quien desee leer el texto original.

      En deferencia a tí, prodcuraré hacer la prueba con este artículo, Cuando lo haga te escribiré un mail.

      Comentario por felixmaocho | 6 octubre 2009 | Responder

  3. “Supongo que no cobraban… por lo que todos contentos, tanto los quiceañerso como sus apesadumbrados padres”

    Quizá los peladores no cobraran, pero puedo imaginar que los padres de los “pelandos” nunca se enteraron del “gratis total” del corte.

    Comentario por tu anciana abuela | 6 octubre 2009 | Responder

    • Es muy probable, mis padres tampoco se enteraron que volvía del colegio andando para quedarme con el importe del transporte.

      Comentario por felixmaocho | 6 octubre 2009 | Responder


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