Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Xerojardin – La entrada a la vivienda.

Una cosa que caracteriza a los Xerojardines es que son jardines proyectados para vivir en ellos, más que lugares para ser vistos, esto hace que a la hora del diseño, uno se fije más en su vertiente funcional, que en la paisajista.

Al igual que las viviendas se forman con una serie de estancias diseñadas para realizar una actividades determinada, cocina, dormitorios, salón, pasillos,  etc, el xerojardín no es una unidad paisajista, sino que se diseña pensando en la actividad que se realizará en cada sitio en concreto.

Podemos tener, paseos, solariums, sitios de reunión a la sombra, barbacoas, zonas infantiles, o deportivas etc. Cada uno con características adecuadas a la actividad que se desea realizar. Es decir, diseñaremos el jardín en función de la actividad que se realice en esa zona en concreto, quedando el valor paisajístico subordinado a su uso.

Ello no quiere decir que se renuncie a la belleza paisajísticas en aras de la funcionalidad. Como en una vivienda, cada ámbito esta, solado, amueblado e iluminado en función de la actividad concreta que se va a realizar, sin que ello suponga sacrificar la belleza de la decoración y se mantenga un estanding de calidad homogénea en toda la casa.

Un ejemplo concreto aclarará mejor este concepto. Una sección importante del jardín de una vivienda, es el corto paseo que lleva desde la puerta de la calle a la puerta del domicilio. Los jardines de entrada son una zona de paso entre el espacio público y las áreas privadas, además otorgan al visitante la primera impresión sobre sus propietarios y también deben saber ofrecer a las visitas una bienvenida acogedora. Por un lado, tiene una vertiente funcional, facilitar el paso a la persona que se aproxima a la casa, pero por otro, dicen mucho de nosotros a los visitantes.

Es conveniente que el camino esté pavimentado, pues quien llega puede venir empujando un cochecito de bebé, tirando de una maleta de ruedas o, simplemente, con zapatos como los de tacón, que no son adecuados para andar por suelos irregulares ablandados con la humedad de los riegos.

He conocido  un edificio de viviendas, cuyo jardín de entrada era un sendero hecho con losas de piedra separadas entre si, de forma que dejaban unos centímetros de césped entre ellas, lo que en teoría, eran muy bellos y estético, pero que en la practica, sometidos al paso de toda una comunidad de vecinos, trasformaban ese cesped eu unas  esas gritas embarradas y calvas de hierba, que eran trampas donde  tropezaban por igual, los viandantes que desviaban la vista del suelo, que las ruedas de todo tipo de pequeños vehículos, carritos de la compra , cochecitos, maletas, etc..

Aquello terminó, que paralelo al  sendero de losas apareció sobre el césped de los ladosal un sendero paralelo de tierra, formado por las pisadas de los vecinos que renunciaban a jugar a ese extraño juego de la oca, de roca en roca, que entregó la constructora. hasta que finalmente se decidió sustituir esas losas sueltas por un enlosado continuo de piedras rectangulares desde el portal de la casa a la puerta del edificio.

Esto es el error de diseñar pensado en el paisajismo. El jardín no es un cuadro, es un lugar de uso. como el salón o el  pasillo de su  casa o que tiene también sus condicionantes funcionales que una buena decoración no debe obviar.

Pero por otra parte el corto recorrido de la calle a la vivienda, es nuestra primera tarjeta de visita y su aspecto contribuirá a crear la opinión que de nosotros se haga el visitante. Conviene por tanto que las vistas desde el camino se caractericen por el orden y la limpieza, algo que es prácticamente imposible de conseguir en todo el jardín si le damos escaso mantenimiento.

No conviene que este sea el sitio que precisamente se utiliza para dejar el cubo de basura, la escalera de mano o las bombonas de butano. Todos sabemos que cosas parecidas las hay en cada casa pero tampoco es cosa de ponerlas en el recibidor.

Una solución es rodeamos esta zona con un seto que quite de la vista el resto del jardín y dentro de la zona delimitada, colocar a derecha e izquierda del paseo unos pequeños y cuidados arrietes, con arbustos de hoja y algunas plantas de temporada en flor, más alguna planta trepadora que cubra los muros de separación con el vecinos creando en conjunto una zona muy verde, que realza la fachada de nuestra casa, con algún puntos de color formado por macizos de flores.

Ddado que el jardín de entrada aleja las ventanas de la calle y además ese trozo de jardín no tiene otro uso práctico, a parte de permitir el acceso a la vivienda, habrá quien desee que quien esté en la calle pueda ver la fachada principal, y como hay muchos gusto diferentes, habrá quien en cambio prefiera defender su casa de la vista desde la calle.  

En un caso nos decidiremos por decorar las cercanías de la verjas solo con arrietes similares a los de los lados del camino de entrada. o en otro por colocar un tupido y alto seto o una enredadera frondosa apoyada en las verjas  de la calle. En cualquier caso la parte del jardín dedicada a parking de bicicletas, cubos de basura y bombonas de butano, etc. quedará ocultas detrás del seto, aunque con fácil comunicación con la calle.  

Si lo haces así, independientemente de las plantas que elijas y del estilo que des al jardín de entrada, el trabajo se reducirá, aparte barrer de vez en cuando una pequeña área del jardín, en gran parte pavimentada, a podar los setos y atender las enredaderas cada cierto tiempo  y cuidar unos pequeños parterres con arrietes de flores donde substituimos periódicamente unos tiestos enterrados con plantas que han dejado de tener flores, por otras, que están a punf to de dar flor y que hemos cuidamos en otra parte del jardín.

Este es un pequeño ejemplo indica cual debe ser el espíritu que nos mueva en el diseño del xerojardín, pensar antes en el uso que va a tener cada sector del jardín y una vez definido el uso, seleccionar los elementos y plantas que permitan construir algo bello y practico a la vez.

Lógicamente en un xerojardín, como el viandante rara vez saldrá del camino enlosado, para las plantas más alejadas al camino, como los setos y la enredaderas, se elegirán, de acuerdo con el clima del lugar, especies que requieran pocos cuidados y riegos, como pueden ser arizónicas, cipreses o hiedra, mientras que los parterres próximos al camino,  las enredaderas de la fachada y en la misma puerta de la casa, nos esmeraremos más y aparte de pequeños arbustos resistentes, que den flor en alguna época del año, se pueden poner algunas plantas y tiestos de planta de flor que necesiten mayores cuidados.  

Con las ideas claras de lo que queremos hacer será el momento de ojear revistas de jardinería para inspirarse en el estilo y aspecto que queremos dar al paseo de entrada.

Hay un libro muy útil para ello se llama Jardínes de Entrada que vale unos 9 € que puede ser una buena guía para quien quiera proyectar o reformar el jardín de entrada de su vivienda. Le dará ideas de cómo aprovechar los muros y vallas como elementos ornamentales y el modo de distribuir de forma armoniosa los elementos de su jardín de entrada.

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15 septiembre 2009 - Posted by | Xerojardín |

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