Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Creando un huerto escolar

Por Félix Maocho
9/3/2011

Obviamente, lo primero que necesitamos para hacer un huerto escolar es un espacio donde podamos plantar nuestros cultivos, este condicionante será el que en mayor medida condicione las características de nuestro huerto.

Habrá centros escolares, (los menos) que tengan espacio para poner una amplia parcela cultivable. Otros, (los más), solo tendrán un espacio muy reducido en un rincón del patio de juegos para dedicarlo al cultivo mientras que otros habrá que no encuentren espacio libre para montar un cultivo.

Si su caso pertenece a este último grupo, no se desanime, es posible hacer un huerto escolar limitado, pero que puede perfectamente funcionar en jardineras que tengan un de tamaño superior a un cubo de fregar, así como podemos poner el huerto en la terraza del edificio o bien vertical, adosado a una pared, e incluso en los casos extremos, podemos sembrar pequeños tiestos puestos en una ventana.

Si bien físicamente el huerto será muy diferente en cada caso y no de todo de lo que hablemos sea aplicable en todos los casos, las enseñanzas más importantes que los alumnos obtengan del huerto pueden conseguirse a partir de huertos precarios, en las mismas condiciones que en huertos perfectos.

Así pues no se desanime y busque la mejor solución entre las posibles par colocar su huerto. Indispensable es que dé el sol directo al menos un buen rato todos los días, el sitio ideal claro esta es un lugar despejado donde no lleguen las sombras de los edificios ni los árboles. Pero claro está habrá que apañarse con lo que se pueda.

Si es de los afortunados que tiene mucho espacio para poner un huerto “fetén” le aconsejo paciencia, poner en marcha un huerto grande exige mucho esfuerzo y más si no tienen las herramientas adecuadas, como motoazadas o mini tractores y esas herramientas se pueden utilizar excepcionalmente, por ejemplo a la hora de crear el huerto, pero no habitualmente, pues a parte de caras, siempre son peligrosas y desde luego, no se pueden utilizar con los alumnos alrededor de ellas.

Por eso independientemente del tamaño de la parcela, las herramientas que manejen los niños han de ser manuales, y las que maneje el educador durante sus clases en la medida de lo posible y razonable, también. En esas condiciones es mejor tener huertos pequeños que grandes, por lo que mi primer consejo a todos en general es que vayan poco a poco haciendo un huerto reducido y probar en él los límites de su capacidad, (de tiempo, de esfuerzo y económicas), y en función del resultado, ampliar el huerto posteriormente si hay espacio es humanamente posible.

Un dicho indica “que para muestra basta un botón”, en mi opinión, poco más podemos enseñar a los niños con cuarenta matas de tomate, que lo que podamos enseñar con cuatro, pero el criar cuarenta matas, produce diez veces mas de trabajo que cuatro.

Volvemos a lo que dijimos en el capítulo inicial, el objetivo fundamental del huerto escolar en España, (¡ojo!, quizá fuera distinto en otro país), no es formar huertanos, tampoco es obtener una producción de hortalizas significativa, es enseñar a los alumnos son ejemplares de la especie humana inmersa en un planeta, en el que existe un delicado equilibrio entre las diferentes especies y hacerles conscientes de que sus acciones y actitudes de vida, tiene efectos medioambientales.

El huerto es un laboratorio donde e alumnado experimenta, descubre y conoce la interdependencia que existe entre la naturaleza y nuestras vidas, para que valore la importancia de cuidar la naturaleza y aprender a amarla y respetarla.

Diferentes huertos posibles

Dicho esto empezaré a indicar las diversas posibilidades que existen de crear un huerto

La primera división será si el huerto se puede hacer directamente sobre un suelo de tierra o le tenemos que hacer sobre un piso no natural, (suelo enlosado, terraza, asfalto, en general un espacio urbanizado que es caro y dificultoso de levantar y que por otra parte conviene respetar.

El huerto sobre suelo natural a su vez lo podemos clasificar en huerto extensivo o huerto de bancal profundo.

Bancal sobre suelo natural

Bancales extensivos o profundos

El ejemplo del primer es el huerto tradicional la tierra se labra en una profundidad de 10/15 cm y para que las plantas tengan más terreno labrado, se amontona en caballones que dejan surcos entre ello, sembrando en la parte superior de los mismos.

En el segundo caso de los huertos de los bancales profundos, el terreno se labra en una profundidad de 30/40 cm. En esa profundidad hasta las plantas de raíces más profundas encuentran suficiente tierra labrada para crecer, por lo que no hace falta hacer surcos.

Como tiene más volumen de tierra labrada a su disposición y no hay surcos las plantas se pueden llegar a cultivar, (salvo excepciones), hasta un tercio más juntas, es decir que suponiendo que en un metro cuadrado de huerto extensivo se colocaban tres filas de tres plantas, en el profundo se colocan cuatro filas de cuatro plantas, o lo que es lo mismo donde antes había nueve plantas, ahora se colocan 16, es decir un poco menos que el doble.

La ventaja es pues una mayor producción, y además con un menor trabajo, pues al haber menos espacio de cultivo, hay menos espacio que cultivar, que regar, quitar malas hierbas, hay menos pasos y mas rendimiento.

Por el contrario el trabajo de poner un bancal profundo en marcha es mucho más costoso, en un metro cuadrado de huerto extensivo calculado que labremos 15 cm de profundidad removeremos 10x10x1,5 dm3,  o sea 150 litros, mientras que en el otro caso, si labramos  40 cm  movemos 10x10x4 dm3 o sea, 400 litros, casi el triple, con el inconveniente que los siete primeros centímetros son de tierra superficial bastante suelta, pero debajo la tierra cada vez está mas compactada y es más duro el labrarla.

Para que no sea tan duro hay trucos que ya explicaré, pero aun así y todo, creo que para construir los bancales profundos necesitará ayuda externa con máquinas adecuadas, pues hecho por uno mismo resulta muy duro.

Los bancales profundos tienen otro inconveniente, que no se deben pisar, cosa que no pasa en los bancales extensivos donde se puede pisar en sin problema en la parte profunda del surco.

El secreto para que las plantas profundicen sus raíces es que encuentren la tierra suelta y las raíces encuentren fácil el camino hacia abajo, si pisamos la tierra la compactamos y perdemos la efectividad del labrado. Por este motivo el bancal profundo se hace, o bien estrecho, para llegar a la hora de labrar desde los bordes al centro sin pisar (método de John Seymour), o más ancho, pero se colocan una fila de losas cerámicas en centro separadas un paso una de otra, de forma que podamos situarnos de pie sobre esas piezas y evitemos pisar el resto del bancal, (bancal en crestell, método de Gaspar Caballero).

Bancales cerámicos

Hay un tercer sistema que me parece más adecuado para una escuela que es el bancal elevado que consiste en cavar solo la tierra superficial tanto del bancal como de los senderos que dejemos a su alrededor, y  en establecer una pequeña cerca de unos 35/45 cm. que delimite el futuro bancal y rellenarla de tierra cultivable, algo parecido a llenar un tiesto.

El nombre de bancales cerámicos procede que habitualmente este cerco se realiza con plaquetas de rasilla cerámica, (ladrillos planos), por lo que han recibido este nombre pero nada impide poner otro tipo de cerco desde empedrados a cañizo, según el material que tengamos más a mano o lo decorativo que queremos que quede.

Normalmente la tierra procede de la de los senderos que la rodean al bancal, complementada con la que necesitemos traída expresamente para el relleno, con lo que conseguimos la misma profundidad de cultivo pero sin necesidad de picar. Al estar el bancal protegido con un cerco, evitamos que se pise a la vez que trabajar en él es menos trabajoso, pues no hay que encorvarse tanto.

En mi opinió nes tipo de bancales son muy adecuados tanto si van sobre el suelo como si los ponemos situados sobre un pavimento, pues permiten a los alumnos trabajar y observar las plantas sin pisar la zona de cultivo y sin encorvarse tanto.

Dentro de este tipo de bancales son muy interesantes los bancales llamados de  “ojo de cerradura“. típicos en la region austral africana por debajo de la zona selvática. Agrupan en dos ciícrculos concentricos el bancal ceramico en el exterior  una compostadora en el el centtro, de modo que ambas áreas se complementan ayudando en comu a mantener por un lado la humedad y por otro la compostera suministra el alimiento a las plantas que la rodean.

Cuatro de estos bacales de “ojo de cerradura permitirían rotar los cultivos y formarían un huero que sin ser muy extenso permita realizar la totalidad de las prácticas.

Bancal sobre suelo urbanizado

Si tenemos que situar un bancal sobre suelo urbanizado, ni probablemente merece la pena levantar este suelo ni en muchos caso podremos hacerlo por ser estarlo montando en una terraza, un sótano etc.

Atención al peso del bancal

La primer medida es estar seguros que el suelo va a aguantar el peso del bancal y de las personas que se sitúen alrededor de él. Ningún problema tendrá hacerlo sobre el suelo, ni incluso sobre una cubierta que este diseñada para soportar peso, como puede ser el suelo de un patio de juego situado sobre una planta de garaje, pues el peso del huerto no es excesivo, sin embargo, conviene asegurarse que no va a ser un riesgo ese peso, si lo tratamos de montar sobre superficies que en principio, no se diseñaron para soportar cargas, como puede ser una terraza. En este caso la previa consulta técnica es un paso obligado.

Atención a la humedad del bancal

Supuesto que el peso del bancal no suponga problema, otra cosa que hay que evaluar si una humedad continua pueda perjudicar seriamente o no a ese suelo. Inevitablemente un c terreno de cultivo tiene una humedad que se transmite al subsuelo, si esa humedad puede ser un problema Para lo que tiene alrededor o a su suelo, habrá que aislarlo con un cámara por la que pueda correr el aire de modo que este arrastre la humedad. Esto puede ocurrir tanto en la base como en las paredes, por lo que no deberemos poner un bancal adosado a una pared si la debida protección y ningún hay más eficaz que establecer una cámara de aire abierta.

Si hemos de defender el suelo de la humedad, necesariamente los cultivos los tendremos que hacer en jardineras más o menos grandes, apoyadas sobre algún tipo de soporte que las mantener separadas del suelo, por ejemplo unos medios ladrillos repartidos bajo la jardinera que la separen del suelo al menos tres centímetros.

En los casos en que la humedad sea un tema crítico tendremos que solventar el problema cultivando el huerto en hidrojardineras, no tanto por tener garantizado un riego continuo, (pues una enseñanza será aprender a responsabilizarse de tareas extendidas en el tiempo, como el riego periódico de las plantas, pues los jóvenes son dados a olvidarse de aquello que no es inmediato sino planificado). sino para que el depósito inferior recoja las posibles escorrentías del riego.

Así pues recapitulando si no tenemos que preocuparnos de la humedad una solución muy adecuada para establecer sobre un suelo urbanizado es el bancal cerámico del que hablamos en el apartado anterior, la siguiente solución será en cultivo en recipientes a modo de jardineras son salida de la escorrentía por un orificio que según sea de delicado el tema de la humedad ponderemos directamente sobre el suelo o elevadas unos tres centímetros sobre el mismo o por último el cultivo en hidrojardineras que aíslan totalmente la humedad del suelo.

Huertos singulares

Macetohuertos

Los macetohuertos o huertos en macetas es una solución cada vez más utilizada por aquellos que quieren cultivar un huerto en lugares mínimos. Las verduras que podemos cultivar vendrán condicionadas por el tamaño de las macetas que podamos tener, pero siempre pode remos cultivar algún tipo de v hortaliza.

La ventaja de las macetas es que permite su cambio de situación en función de las necesidades de nuestras plantas, s así en los casos mas extremos podremos situarlas en estructuras móviles de modo que podamos trasladarlas a medida que cambien el sol de lugar de modo que reciban de esta forma mucha mas insolación de la que tendría de estar en un punto fijo, de tal modo que en estas condiciones hay gente que cultiva incluso dentro del domicilio

No obstante no aconsejamos para un huerto escolar tal sistema por la dedicación personal que ello implica solo queremos indicar con ello que aun en circunstancias adversas hay soluciones. Cuando sea imposible poner los huertos en suelo plano habrá que recurrir al cultivo en los lugares que nos queden a nuestro alcance

Huerto de Ventana

Una solución es el cultivo en tiestos en las ventanas el exterior de la ventana, si tiene una orientación que no sea norte, (cuanto más mirando a sur mejor), deberemos poner alguna medida de protección para evitar que un descuido o el aire arroje el tiesto al exterior,  existe la posibilidad de colocar una repisa exterior a la venta, (debidamente anclada en el muro), que amplíe tanto lo referente a la anchura útil de la ventana como su longitud a izquierda o derecha.

Huerto en vertical

Si tenemos falta de terreno pero un muro con buena orientación hacia el sur, podemos establecer un huerto en vertical mediante estanterías o  otros dispositivos podemos situar tiestos suficientemente grandes para el cultivo. Para tener un huerto solo necesitamos tres  cosas sol, tierra  y agua, no importa en donde esté situada la tierra

Huerto iluminado con luz eléctrica.

Existen distintos dispositivos para c el cultivo iluminado con luz artificial, personalmente creo que es solo una medida extrema que hemos de ver solo como una posibilidad cuando no encontremos otra solución. Existen desde cámaras de relativo tamaño, pensada especialmente para el cultivo privado de marihuana, pero que por supuesto se les puede dar usos mucho más inocentes, a lámparas, a medio camino entre un tiesto, un hobby y un centro de mesa que permiten tener mínimos cultivos de verduras en tiestos iluminados por una lámpara.

Como ven las posibilidades son variadas, con una simple planta iluminada con una luz podremos estudiar el maravilloso desarrollo de las semillas hasta transformarse en plantas que echan flores que necesitan ser polinizadas para producir pequeños frutos comestibles, podemos explicar las maravillas de la fotosíntesis la necesidad de agua y temperatura adecuada que tiene las plantas, ayudada con unos simples tubos de ensayo podremos ver el desarrollo de semillas en agua destilada en agua del grifo y en agua con un poco de abono.

Con un espacio mayor de tierra podremos experimentar la biodiversidad, la rotación de los cultivos, de la fijación del carbono, los periodos de siembra y las fechas de recogida, las “malas hierbas”, y las “plagas” y su forma de combatirlas.

De las asociaciones de cultivo beneficiosas y e inconvenientes, podremos explicar la conveniencia de las comidas “slow foot” y “kilómetro cero”, la necesidad de adaptar nuestra dieta a las verduras de temporada. Podremos complementar nuestro huerto con un bancal de hierbas de condimento.

Si tenemos un espacio mayor de terreno, podremos montar una compostadora que nos permita hablar sobre los ciclos naturales de la materia viva, en incluso una vermicultora, primeros “animales de una posible granja junto a otros pequeños animales como palomas, gallinas, o conejos, animales todos ellos que necesitan poco espacio y que darán una visión global del equilibrio biológico.

De haber sitio, sería muy interesante tener un pequeño semillero caliente y si hay más un invernadero.

Otro objeto que puede dar mucho juego es poner en una zona plana e y soledad un palo vertical a modo de reloj de sol para ir explicando la influencia de la insolación y la altura del sol en el horizonte en los cambios de estación en la temperatura, sería conveniente tener tambien una pequeña estación meteorológica pero si el presupuesto no llega hay en Internet información puntual de la temperatura y previsión meteorológica.

Como ven no se necesitas muchos medios , y sobre todo no se trata tanto de tener medios, como de aprovechar al máximo los que se tienen. Lo que aquí indiquemos no es para ser tomado al pie de la letra sino para que cada cual de acuerdo con sus circunstancias adapte y transforme lo escrito en estos post, para crear con ello sus propias actividades en su huerto.

A todos estos temas que he hablado hoy iré dedicando post específicos, sin embargo no pretendo profundizas en ellos hasta dar una visión general de lo que supone un huerto escolar, por ello solo les indico post que he desarrollado en la sección hermana “Huerto Familiar” que pueden de momento y hasta que escriba unos post específicos para el “Huerto escolar”, servir de ampliación a lo apuntado en este post.

Sobre bancales

Bancales profundos o cultivo extensivo
Cómo hacer los bancales
Bancal de ojo de cerrdura

Sobre huertos sibngulares

El macetohuerto – Cultivo de hortalizas en terrazas y balcones
Un huerto en el interior de nuestra casa – Cultivo de hortalizas dentro de la ivienda

Invernadero

Por qué es conveniente un invernadero en el huerto.
Formas básicas de un invernadero familiar
Montar un invernadero prefabricado

Compostado

Construir una compostera

Lombrices

Tipos de vermicompostadoras caseras

Avicultura

El corral o cercado de gallinas
Construir el gallinero
Compementos del gallinero

Construcciones auxiliares

Construir una hidrojardinera
Semilleros de cama caliente
Espantapájaros Diversos tipos de espantapájaros

Félix Maocho

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9 marzo 2011 - Posted by | Huerto escolar | , , ,

4 comentarios »

  1. muchas gracias, por los consejos estoy haciendo un proyecto de huerto escolar y estaba indecisa sobre como plantar

    Comentario por sol fernandez | 19 abril 2011 | Responder

    • Mantenme informado de como te va y de que haces, y de cuales son tus problemas y escribiré sobre ello, yo se bastante de huertos, pero poco de escuelas, la asociación entre los dos puede ser útil para para nosotros y para quien quiera hacer un huerto escolar. .

      Comentario por felixmaocho | 19 abril 2011 | Responder

  2. Hola

    Ayer mismo estuve viendo el huerto escolar de Torrevelilla (Teruel), me llevaron al mismo unas mocetas estupendas que se ocupan del proyecto (conn 16 escuelas participando cada una con su instalación) en la zona del Mezquin-Matarraña dentro del llamado LEADER.

    Mucha sinergia de factores favorables. Una financiación, para empezar, aunque el presupuesto sea bajo a través del proyecto “Pon Aragón en tu mesa”. Mucha capacidad técnica, de hecho el gestor en jefe de ese grupo de acción local es un colega Ing Agrónomo y el huertano de la zona que ha tirado del carro del trabajo con niños y maestros (hola Víctor) es un figura, y precisamente esa figura, la del hortelano local, me pareció inmensamente clave para que la cosa marche de verdad

    Comentario por amigoplantas | 2 junio 2011 | Responder

    • Tener e un voluntario que sepa del huerto es un lujo que deben exprimir al máximo, No obstante, no debemos perder nunca de vista, que el objetivo de un huerto escolar, no es que el huerto produzca frutos, sino que los niños aprendan a través de un taller, lo importante que es el respeto por la naturaleza. En ese sentido sigue siendo más importante la labor docente que la hortícola.
      Suerte en su empeño y con gusto recibiría informacióon de su experiencia.
      Saludos.

      Comentario por felixmaocho | 2 junio 2011 | Responder


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