Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Huertos escolares – Introducción, para qué queremos el huerto escolar

Por Félix Maocho
29/1/2011

Actualmente hay mucho interés por introducir huertos escolares en escuelas institutos e incluso en las guarderías. Hay un sentir generalizado que el huerto es una porción de naturaleza, y que esta cada vez es más extraña al joven actual crecido entre el cemento y el asfalto.

Este sentimiento se refleja en este blog con multitud de consultas de personas que desean colocar en su centro algo de este tipo y con frecuencia no saben por donde empezar, pues la formación académica que recibieron como maestros, no contemplaba esta área y por otra parte, como he constatado personalmente al buscar respuesta a sus preguntas, no existe ningún manual sencillo y práctico que les resuelva sus dudas. Muchos son los que hablan de las excelencias de los huertos escolares, pero no hay quien explique cómo se crea uno y que se puede hacer después con él. Ese es el hueco que pretendo tapar yo poco a poco.

Para qué queremos el huerto escolar.

Hoy en día son muchos los profesores y más a un los padres de alumnos, que sienten el deseo de tener un huerto, pero no llegan a formular claramente para que lo quieren y ni tampoco como integrar el huerto en los planes de estudio de esos centros escolares. Es mas be, una sensación de carencia que está en el ambiente. Pero en pocos lugares encontramos una respuesta concisa y concreta que nos indiquen cuales son los motivos por los que los reclaman.

No se  trata de preparar hortelanos.

Hay dos motivos fundamentales que aconsejen tener un huerto escolar. Muchos organismos Internacionales como la FAO., abogan por la instalación de huertos escolares, pero en su planteamiento se refieren a las circunstancias económicas y sociales  del tercer mundo, donde la escuela la única enseñanza reglada que en el mejor de los casos reciban los niños, por lo que el huerto escolar se transforma en un laboratorio practico de la profesión que van a ejercer mayoritariamente en su vida. En muchos casos, el huerto va a ser además, el origen de una parte importante de los alimentos que consuman las familias, aunque los adultos tengan otros oficios y profesiones. Por tanto un huerto escolar tiene como objetivo fundamental formar en la medida de lo posible futuros hortelanos.

En España, afortunadamente, (por ahora), la realidad social es otra. Ni la escuela supone, en una gran parte de los casos, la única enseñanza que el alumno reciba, y solo minoritariamente algún alumno en su vida de adulto trabajará en un huerto. Ni como profesión, ni como actividad complementaria, sera normalmente el huerto una fuente de ingresos en su vida,  por tanto el objetivo del huerto escolar en España ha de será diferente al de formar hortelanos.

Nuestro proyecto de huerto escolar, no tiene como objetivo formar futuros hortelanos, lo que debe ser tenido presente por quien desee información para crear un huerto con ese objetivo, aunque considero, que mucho de lo que aquí se diga, puede ser de utilidad para el desarrollo de huertos escolares de cualquier finalidad.

Si no es para formar hortelanos, ¿para qué queremos el huerto?

Si bien sabemos para qué no queremos el huerto escolar, nos falta indicar para qué lo queremos. La razón de ello, es porque facilita que los alumnos se relacionen directamente, y día a día, con el medio ambiente, utilizar el huerto como un medio para formar a los futuros ciudadanos, tanto en el respeto de la naturaleza, como a la necesidad de convivir con ella.

Creemos que hoy la Sociedad demanda que la escuela forme a los futuros ciudadanos, no tanto en el estudio teórico de la naturaleza, como en enseñarles a vivir en ella, siendo consciente de lo que sus acciones y actitudes de vida, tiene siempre efectos medioambientales. Deseamos que a través del huerto, el alumnado experimente, se interese, conozca la interdependencia que hay entre la naturaleza y nuestras vidas, y que valore la importancia de la naturaleza y la aprenda a amar y respetar.

Así pues, nuestro proyecto tendrá como principal objetivo dar educación y formación medioambiental a los alumnos. No obstante tampoco despreciaremos las posibilidades de enseñanza transversal que el huerto ofrece como apoyo a muchas  materias que se estudian en el bachillerato:

  • Física, en conceptos como, temperatura, humedad, porosidad, presión osmótica, capilaridad, efecto invernadero, astronomía, la eclíptica y la duración de los días, orientación, movimiento solar, acidez y basicidad etc.
  • Química, en concepto como disoluciones, productos simples y compuestos, productos orgánicos e inorgánicos, ciclos naturales del oxigeno, carbono, nitrógeno, descomposición química, fotosíntesis y fijación del carbono, etc.
  • Biología, pirámide nutricional, hábitat, equilibrio biológico, autosustentabilidad, hongos, invertebrados, simbiosis, comensalismo, patógenos, proteínas, vitaminas, alimentos básicos etc.
  • Matemáticas, formas geométricas, áreas, volúmenes, cálculos de precios, superficies de cultivo etc.

También preocupa el desarrollo de valores sociales y morales, el aprender a trabajar en equipo, la toma de responsabilidades, el cultivo de la paciencia, la toma de decisiones y el compromiso hacia la búsqueda de una mejor calidad de vida.

Integración del huerto en la escuela

Por otra parte tratamos de dar la importancia del huerto escolar, en su justo nivel. La actividad del huerto escolar se ha de integrar en las el plan educativo de la escuela y ajustarse a su calendario escolar y debe evitar ser un inconveniente o molestia para el normal funcionamiento de la escuela. Por tanto habrá que ajustar su funcionamiento a al comienzo y fin del calendario escolar y no exigir del maestro esfuerzo y dedicación fuera de los horarios de actividad con los alumnos y del calendario escolar.

Así mismo habrá de adaptarse a las posibilidades del centro, tanto de espacio como de coste y a la capacidad de los alumnos a los que se destina, pues lógicamente, no será lo mismo un huerto para niños en edad preescolar, que para niños con mayor capacidad de raciocinio e incluso fuerza.

En principio nuestro huerto está pensado para ser cuidado por los propios alumnos bajo la supervisión de los maestros, es pues posible que no se ajuste a las necesidades muy específicas de los huertos en guarderías.

Que es un huerto escolar

El huerto escolar debe entenderse con un concepto amplio, que incluye no sólo actividades de huerto, sino también de jardinería, compostado, micro graja, vivero de árboles, parque botánico, etc. permite al alumnado urbano, contacto con un entorno natural y rural que les es desconocido y al todos incluidos a los alumnos de zonas rurales, poner en práctica actitudes y hábitos de cuidado y responsabilidad medioambiental.

El huerto escolor ha de ser huerto ecológico

Por lógica, siendo el principal objetivo del huerto escolar la educación medioambiental, el huerto ha de ser respetuoso con el medio ambiente, es decir no se han de dar acciones en él que dañen al medio ambiente, por tanto sin lugar a dudas el huerto escolar ha de ser un huerto ecológico.

Sin embargo la expresión “huerto ecológico” ha sido tomada para una actividad que sigue normas y practicas sujetas a unos principios muy concretos y en mi pinión, con una visión extremista de la ecología y que por ello no admiten practicas que a nuestro juicio son totalmente respetuosas con el medioambiente aunque no sean naturales al cien por cien.

En conjunto, las practicas y técnicas de un “huerto ecológico” normal son, no solo asumibles por un huerto escolar como el que yo concibo, sino que incluso coinciden con mi forma de pensar y actuar en el huerto. La rotación de cultivos, asociaciones de cultivos, el cuidado por mantener la variedad genética, la preferencia por los cultivos autóctonos a foraneos, la preferencia por la cocina “slow food” frente al “fast foot” y el mercado de “kilómetro cero”, frente a una alimentación traída desde cientos de kilómetros, son practicas asumidas y apoyadas por mí, como racionales y convenientes. Tan solo las practicas de algunas escuelas ecologistas más extremas y radicales como como las de Fukoaka, que se opone, tanto a labrar la tierra, como a la poda de frutales, no las comparto.

Huerto libre de fitisanitarios

En un punto fundamental les doy absolutamente la razón, que es en la prohibición de uso cualquier de cualquier tipo productos fitosanitarios, y en especial plaguicidas, salvo los tratamientos tradicionales específicamente permitidos en cultivos ecológicos, y ello, por una razón fundamental, independientemente que muchos de estos productos supongan ciertamente, una agresión al medio ambiente al ser inespecíficos, muy poderosos y no ser fácilmente degradables,  son de uso desaconsejado en cualquier tipo de huerto de pequeña dimensión y variedad de cultivos, como lo serán los huertos escolares y sobre todo el contacto o la ingestión accidental, de este tipo de productos puede ser peligrosa, y consideramos que en ningún caso, cabe correr riesgos con la salud de los alumnos.

Huerto con uso racional de abonos

Sin embargo, el otro gran principio de los llamados “huertos ecológicos”, la prohibición radical de uso de los abonos minerales, no lo consideramos adecuada. Por un lado son abonos minerales lo que las plantas están en condiciones de absorber, por lo que procedan de la descomposición de seres vivos, como ocurre en los abonos naturales, o de la disolución de rocas naturales por el agua, o de la síntesis química, no deja de ser las que consumen en todos los casos sales minerales, absolutamente indistinguibles en cuanto a su procedencia.

Por otra parte el huerto en sí mismo, es antinatural y no ecológico, el pretender que en un espacio de terreno, crezca una alta densidad de plantas, pertenecientes a una única especie vegetal y en ausencia de otras plantas, es en sí mismo antiecológico. Por ello el concepto, “huerto ecológico”, es en si mismo un oximorón o “contradictio in terminis.”

Admitiendo pues como aceptable esta realidad, ¿por qué poner la frontera de lo no admisible en alimentar esa colonia de plantas con derivados de la industria, que son  indiferenciables de los derivados de la naturaleza?

Ciertamente le abuso de fertilizantes contamina las capas freáticas, y es por ello una actitud contra el medio ambiente, pero ese abuso, se puede dar tanto con el uso exagerado de fertilizantes químicos como orgánicos. Por ello no voy tener en este punto una postura ecológica ortodoxa.

Personalmente considero adecuado y conveniente, que de ser posible, en la escuela se composte, lo que tiene como puede tener como resultado final en una fase posterior la producción de vermiculita, o sea un abono natural. El  uso de ese abono cierra un ciclo natural de la vida vegetal, por lo que llevarlo a cabo en la escuela puede ser para los alumnos muy instructivo en cuanto a la educación ambiental.

Aparte, por una serie de razones técnicas que expondré en su momento considero más acertado abonar los huertos, (moderadamente), con abonos naturales que minerales, por tanto yo tambien soy partidario del uso de los abonos naturales, pero no tengo posición cerrada sobre ello, si por la razón que sea, no hay disponibles abonos naturales, no me cierro al uso de los abonos minerales.

Sin embargo quien opine de una forma más radical sobre este punto, puede fácilmente sustituir donde yo diga solamente abono, o abono mineral, por abono natural y todo seguirá siendo válido según el cánon ecológico.

Félix Maocho

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29 enero 2011 - Posted by | Huerto escolar

7 comentarios »

  1. ¿Cuánto tardaremos en ver intoxicaciones equivalentes a las de dioxinas, clembuterol o melamina provocada por los abonos químicos suministrados a las plantas?

    Lo que se come se cría, que decía alguien.

    http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/sociedad-y-consumo/2006/02/09/22318.php
    http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/ciencia-y-tecnologia/2002/11/21/4173.php
    http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/2008/09/16/180053.php/

    Comentario por Maocho Jr | 30 enero 2011 | Responder

    • Ni la dioxina,, ni el clembuterol, ni la melamina, llegaron a los alimentos como abonos a través de las raices de las plantas. La Dioxina es un desfoliante que entra en algunos productos que se echan para eliminar “malas hierbas”, son productos peligrosos, que propugno no utilizar en el huerto familiar, ni mucho menos en el escolar, y que quizá debiera prohibirse su uso en todo tipo de agricultura. El clembuterol se da a los animales para provocar la retención de líquidos con lo que ganan falsamente peso y que tengan el aspecto de más tiernos, su uso es ilegal pero no es un abono, sino un producto químico que se da como complemento alimenticio de las reses. La melamina, es un plástico que se utilizo en China para adulterar a la leche en polvo, es una sustitución de un producto alimenticio por otro que no lo es, su uso es ilegal y tampoco llego a la leche a través de las vacas.

      Esos productos, nada tiene que ver con los abonos químicos y meterlos en el mismo saco, es incorrecto. Los abonos son sales minerales, fundamentalmente, Nitrato amónico, Fosfato cálcico, y Fosfato potásico y son elentos químicos bastante simples, que son capaces de disolverse en el agua y ser absorbidos por las raíces de las plantas.

      Esas sales pueden tener los siguientes orígenes:
      La descomposición del tejido vegetal por las bacterias, (composst).
      Los detritus de los animales, defecaciones y orines, (basura)
      La disolución de las rocas, (erosión),
      La extracción mecánica de minerales, (abonos minerales)
      La explotación de sedimetos fósiles de defecación de aves marinas,(Nitrato de Chile).

      Podía tener sentido una teoría, que en aras de lo natural, propusiera no abonar la tierra y conformarse con lo que quiera producir a partir de las sales minerales que llegan a ella por medios naturales y no colocadas por el hombre, descomposición de los tejidos y animales que en ella viven, aporte salino de las aguas, superficiales o subterráneas o nitratos formados por los rayos en las tormentas. Pero autorizando abonar, no entiendo la probición de echar Nitrato de Chile, pero permitir echar abono de gallina, o negarse a admitir sales de amonio en forma de polvo, pero no disueltas de las rocas por las aguas de riego.

      Sinceramente me parece una postura acientífica y irracioanlmente radical. Vuelvo a señalar una gran verdad, no existen suficiente abono natural para cuidar todos los cultivos, el echar solo abono natural en una finca, es condenar a otra a echar solo abono químico, por tanto es vestir un santo desnudando otro.

      Por ello considerando yo, (por otros motivos), preferible el abonado orgánico al de síntesis para el huerto, creo más correcto llamar al “huerto ecológico”, “huerto egológico”, es decir es una solución preferible para mí, pero egoista, que solo los ricos se pueden permitir alimentarse de productos “ecológicos”.

      Comentario por felixmaocho | 30 enero 2011 | Responder

      • El huerto escolar (incluyendo en este término no sólo actividades de huerto, sino también de jardinería, vivero de árboles, parque botánico, etc.) es un excelente recurso para convertir los centros educativos en lugares que posibiliten a un alumnado mayoritariamente urbano, múltiples experiencias acerca de su entorno natural y rural, entender las relaciones y dependencias que tenemos con él, y poner en práctica actitudes y hábitos de cuidado y responsabilidad medioambiental; experiencias interesantes para el desarrollo de las capacidades fundamentales en Educación Ambiental.
        El huerto escolar es un recurso didáctico que puede utilizarse en todos los niveles educativos. Para ello el profesorado tendrá que seleccionar los contenidos a trabajar, pensar en el tiempo y la organización que requerirá y prever los momentos e instrumentos de evaluación, es decir adecuarla a su realidad, necesidades y situación concreta.
        Nuestro huerto escolar puede ser un incentivo, una motivación, para aquellos alumnos que no encuentran ningún aliciente en el sistema educativo, ya que es un medio novedoso, vivo y cambiante; y oferta de valores positivos a fomentar, integrando y desarrollando capacidades, actitudes, habilidades, técnicas, etc. en beneficio y conservación del medio ambiente y tratando de fomentar ciudadanos más responsables, críticos, solidarios, tolerantes y amantes de la naturaleza.
        La escuela no puede ser ajena a los problemas que tiene planteada la humanidad en general y nuestra comunidad en particular, al ser un territorio frágil en términos medioambientales. De ahí la importancia de trabajar desde una perspectiva ecológica, conociendo y respetando la naturaleza.
        Se hace más necesario que nunca la identificación con la tierra como vía para su conservación y como vuelta a nuestros orígenes culturales y medioambientales, como forma de tener conciencia quiénes somos y dónde venimos.
        Planteamos la agricultura ecológica en nuestro huerto como recuperación de técnicas que nos permitan obtener los productos que la tierra nos da sin crearle desequilibrios o fuertes impactos, a la vez que para la obtención de frutos más sanos y sabrosos.

        Comentario por Fran Zantiiaguito | 6 mayo 2012

      • De acuerdo con todos lo que dice, pero desgraciadamente en la Red no se encuentra mucho material útil sobre cómo debe actuarse en un huerto escolar.

        Por eso he tratado de paliarlo en la medida de mis posibilidades, desde el punto de vista de la gestión de un huerto que es lo que conozco, pero la vertiente educativa del huerto escolar, sin duda lo más importante, la desconozco.

        Cómo llevar al alumno los conocimientos y la formación medioambiental que Vd indica, debe ser un tema a explicar por los maestros, yo puedo hablar sobre la ventajas e inconvenientes de plantarse pimientos o tomates, pero como conseguir motivación para los alumnos, y que prácticas diseñar, para llevar los conocimientos medioambientale. eso es cosa de educadores y yo no lo soy. Carezco de experiencia y de formación para ello. Pero el problema es, que no he encontrado nada convincente en la red, he encontrado alguna teoría pero nada de practica, el equivalente a un temario, libro de texto y libro de maestro que existe en cualquier asignatura y en cualquier grado, o no existe, o no está en la red, pero no lo he encontrado.

        Comentario por felixmaocho | 7 mayo 2012

  2. es muy el huerto pera el planeta y el mundo ayuden a tener un mundo mejor sembrando plantas sembrando vidas piensalo

    Comentario por antonella | 17 mayo 2011 | Responder

  3. xq no sale la explicacion correctamente mi profe me ba allamar la atención ok si me castigan ees por su culpa ok :p

    Comentario por ashley massiel | 14 mayo 2013 | Responder

    • Pena me da tu profesor, ¡qué ganado tiene que lidiar!

      Comentario por felixmaocho | 14 mayo 2013 | Responder


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