Malos Pensamientos – Nos quitaron las bolsas
Se ha cumplido lo que hace un tiempo auguraba en esta misma sección, los supermercados dejarán de dar gratis las bolsas de plástico.
Por supuesto no quiere decir que no las den, sino que lo que antes daban gratis, ahora lo darán ahora cobrando y asombrosamente todos se quedan tan contentos, ni las asociaciones de consumidores ni los órganismos que vigilan la libre competencia, ni nosotros los sufridos consumidores nos quejamos.
De nada vale que la bolsa de plástico sea el único embalaje que se reciclen en las propias viviendas hasta en un 65% dándoles otro uso. De nada vale que esta medida sea inútil para evitar que las bolsas lleguen al vertedero, pues a pesar de que nos las dejen de dar gratis, es de buena educación, e incluso en muchos sitios obligatorio, echar la basura a los contenedores dentro de bolsas de plástico.
Eso si, ahora en vez de ir la basura en bolsas de supermercado recicladas, que no nos costaban nada, irán en bolsas de un solo uso, compradas ex profeso para tirarlas a la basura. ¡Con todo lo que se despilfarra en embalajes inútiles , van a fijarse en el únicos embalaje que tenía una utilidad posterior!.
Sinceramente, uno se pregunta por qué los partidos ponen al frente de la política medioambiental, a los políticos más incompetentes y cortos de mollera que encuentran entre sus filas.
Pues, bien, no pudiendo eludir lo inevitable, no nos hagamos mala sangre. El problema es resolver en qué traemos la comida a casa. Ellos proponen dos soluciones, una es la vuelta al carrito Carmela y la otra el utilizar bolsas iguales a las que han prohibido, pero mas resistentes, (y caras), que aparentemente aguantarán más usos repetidos,
Descarto la utilización del carrito excepto para las “marujas”, pues el resto de los mortales, o bien compramos en cualquiera de nuestros inevitables desplazamientos por la ciudad, lo imprescindible a salto de mata, o sacrificamos nustro tiempo libre en hacer la gran compra de mes en el Hiper.
No creo que sea cosa de llevar siempre arrastrando al carrito, por si acaso compramos algo y este chisme es absolutamente inútil para contener la gran compra pues no tiene la suficiente capacidad para que quepa el contenido del maxi carrito del super.
Las bolsas de calidad estarían bien y todos utilizamos las que nos dan en las tiendas de categoría para llevar cosas, pero o valen para trasladar comestibles. Una bolsa de Sprinfield, por decir una marca, es perfectamente adecuada para llevar un jersey por si luego hace frío, o para llevar el “taper” con la comida al curro, pero si la utilizamos para trasladar productos húmedos, como lechugas, congelados o pescado, no podemos evitar que se manche en su interior y que a los pocos días suelte mal olor y son bolsas difíciles de lavar y limpiar.
Allá por los años 60, cuando aun no había supermercados y bolsas solo las daba el Corte Inglés, mi madre y todas las madres de la época, llevaban siempre en su bolso unas bolsas de maya de red hechas con unos tubitos de plástico de color, eran algo elásticas y muy resistentes y vacías ocupaban muy poco espacio. Esas son a mi juicio las bolsas adecuadas para sustituir a las que ya no nos van a regalar.
Vacias se reducian a un paquetito informe que ocupaban muy poco, eran muy resistentes y de gran duración y además en caso de mancharse, se lavaban enjuagaban fácilmente y se secaban en un instante sin dificultad. Yo hace años que no las veo y me temo que no se fabriquen ahora, pues tenían pinta de estar hechas a mano. Será cosa de mirar por los “Todo a Cien”, a ver si aun se hacen en algun lugar del mundo.
Lo más parecido que he encontrado en Internet a esas bolsas, son las bolsas ECOSAC que pongo en la fotografía, que se fabrican en Italia por la firma Nassi, pero que yo no he visto a la c venta en ningún sitio. De todas formas no creo que una solución así tarde nuevamente en aparecer, pues no creo que una oportunidad así no sea cubierta por algún industrial avispado.
Otros post sobre Malos pensamientos
Aún no hay comentarios.