Felix Maocho

Para quien le interese lo que a nosotros nos interesa

Tarot – La Fuerza

La Fuerza es la imagen del Tarot que representa el Poder de la Voluntad y la Obstinación, la capacidad de cambiar el destino.

 

 

En la soledad del campo, montando un león, que permanece agazapado en el suelo, una Mujer con la cabeza cubierta con un sombrero con forma de leminscata, (símbolo del infinito), cubierta con una capa que la llega hasta el suelo, abre la boca del león con las manos desnudas.

 

 

Contrariamente a lo que ocurre en otros Arcanos, en este no existe ningún otro detalle que acompañ a la figura principal. Lo único reseñable es que los puños de las mangas son distintos, el de la derecha es dorado y el de la izquierda rojo. Estos colores también están presentes en una especie de delantal que queda oculto detrás del león y en la capa que externamente es roja e internamente esta forrada de amarillo.

 

 

Otro detalle estraño es que la dama apoya cláramente un pié en el suelo, mientras que el León no sabemos donde se apoya, pues los extremos de sus patas quedan ocultos por el borde del marco.

 

 

 

Simbolismo de la Fuerza 

 

 

La fortaleza es una de las cuatro Virtudes Cardinales. Con el ejercicio de la Fuerza de la Voluntad se consiguen metas que en principio se consideran inalcanzables.

 

 

A primera vista llama la atención en este naipe que la protagonista sea una mujer, tradicionalmente la fuerza se asocia al varón, pero aquí es una mujer quien derrota a la fiera. Parece como si el Arcano insinuara que no es la fuerza física, sino la fuerza de la voluntad, la determimnación las que nos dará la victoria

 

 

Hay la duda de si el león ha perdido la lucha, o ya está domesticado y solo se está abriendo las fauces a una orden de su domadora, como una clara muestra de doma. Es decir si se utiliza la fuerza física, o si la mujer se impone por la fuerza del mando. Tampoco esta claro si la mujer cabalga sobre el león o si se está de pié junto a él. En el primer caso, indicaría que la derrota del león es total.

 

 

Los animales simbolizan la parte más primaria del ser humano, el León es el Rey de la Selva, lo mismo que el Hombre que es el Rey de la Creación. El león se asocia frecuentemente al instinto sexual. En este sentido, la mujer que vence y doma al león, indica que domina y controla el instinto sexual.

 

 

El León, con sus melenas es también la representación del fuego, uno de los cuatro elementos básicos de la Alquimia. Igualmente es la representación de la Personalidad Divina de Cristo, descrita en el Evangelio de San Marcos. En este caso lo que se ha consegido vencer y controlar son los sentimientos místicos, religiosos o supersticiosos.

 

 

Como el Mago, la Fuerza protege su cabeza con un sombrero en forma lemniscata mágica, simboliza del infinito, lo que que no tiene ni principio ni fin, la Divinidad. Como otros de los personajes de los Arcanos mayores aparecen cubierta con una capa, protección contra las inclemencias y elemento de ocultamiento.

 

 

Doblega al León pero lo hace en la soledad, fuera de la vista del público. La exhibición de poder, obedece a una necesidad íntima de conocer sus límites, pero no lo hace para impresionar a nadie.

 

 

Este Arcano nos relaciona con otras dos Virtudes Cardinales, Justicia y Templanza. No aparece en el Tarot la cuarta virtud, la Prudencia. Estas virtudes son las que deben adornar al Hombre Perfecto. La falta de un Arcano destinado a la Prudencia se debe a que se considera, que el que consulta al Tarot, ya ha demostrdo ser prudente, que posee esa virtud. Las otras Virtudes, las Teologales, Fe, Esperanza y Caridad, tampoco tiene representación, en el Tarot, pues se consideran un regalo Divino, que Dios entrega o no a cada hombre, lo que quedan fuera de los estudios del Tarot.

 

 

A continuación incluyo el mito de Sansón relacionada con la Fuerza.

 

 

 

El mito de Sansón.

 

 

El mito de Sanson se recoje en el Libro de los Jueces capitulo 13 y siguientes, pues se considra a Sanson como uno de los últimos jueces del Reino de Israél.

 

Sansón se caracteriza por una figura hercúlea, que utiliza para combatir sus enemigos y llevar a cabo actos inalcanzables para la gente común: luchar contra un león, acabar con todo un ejército con sólo una mandíbula de burro, o derribar un edificio. Como en otros  lugares de la Biblia, los irsraelitas han abandonado los designios del Señor y ello les ha llavado a caer bajo el dominio de sus enemigos, en este caso representados por los Filisteos. Sansón es para el pueblo de Israel la señal de que el pueblo de Israel, no ha sido abandonado a su suerte, sino que sigue siendo el elegido de Dios.

 

Nacimiento de Sansón

 

Con un claro paralelismo con el posterior nacimiento de Jesucristo, y de San Juan Bautista, su nacimiento es obra del milagro, nace tras el anuncio de un Angel a una madre esteril, de que ha sido elegida por Dios para dar a luz a un niño consagrado a Dios desde el claustro materno. Él tendrá como misión a salvar a Israel del poder de los filisteos y como seña de estar consagrado a Dios, tendrá que abstenerse de probará el fruto de la vid, ni beberá vino ni bebida fermentada; no comerá nada impuro, y la navaja nunca pasará por su cabeza.

 

La mujer dio a luz un hijo y lo llamó Sansón. El niño creció y el Señor lo bendijo. y el espíritu del Señor comenzó a actuar sobre él en el Campamento de Dan, hogar de sus padres, entre Sorá y Estaol.

 

Matrimonio de Sansón

 

Sansón bajó a Timná, territorio filisteo y allí le llamó la atención una mujer. Entonces fue a sus padres y dijo  “He visto en Timná a una filistea; tráiganmela para que sea mi esposa”.  Sus padres le dijeron: “¿No hay mujer entre las hijas de Israel, para que vayas a buscar una mujer entre los infieles filisteos?”. Pero Sansón dijo: “Tráemela, porque esa es la que me gusta”. Sus padres no sabían que era inspiración del Señor, que buscaba un pretexto contra los filisteos, porque en ese tiempo los filisteos dominaban a Israel.

 

Lucha contra el león

 

Sansón bajó a Timná, y al llegar, un cachorro de león le salió al paso rugiendo. El espíritu del Señor se apoderó de él, y Sansón, sin tener nada en la mano, despedazó al león como se despedaza un cabrito. Pero él no contó ni a su padre ni a su madre lo que había hecho. Luego bajó, conversó con la mujer y ella le gustó.

 

Al cabo de un tiempo, Sansón volvió para casarse con ella. Se desvió del camino para ver el cadáver del león, y vio que en su cuerpo había un enjambre de abejas y un panal de miel. Lo recogió con su mano, y fue comiendo miel mientras caminaba. Cuando llegó adonde estaban su padre y su madre, les ofreció miel, y ellos comieron; pero no les dijo que la había sacado del cadáver del león.

 

La adivinanza propuesta por Sansón

 

Luego Sansón bajó para encontrarse con su mujer, y allí ofreció un banquete de siete días, como suelen hacerlo los jóvenes. Los filisteos designaron treinta muchachos para que estuvieran con él. Entonces Sansón les dijo: “Les voy a proponer una adivinanza. Si me dan la solución en los siete días que dura el banquete, yo les daré treinta prendas de lino y treinta trajes de fiesta, en caso contrario, ustedes me los darán a mí”. Ellos le respondieron: “Dinos tu adivinanza”.

 

Entonces él les dijo: “Del que come salió comida,y del fuerte salió dulzura”. Al cabo de tres días, aún no habían resuelto la adivinanza. Al cuarto día, dijeron a la mujer de Sansón: “Seduce a tu marido para que nos resuelva la adivinanza. De lo contrario, te quemaremos a ti y a toda tu familia. ¿O es que nos han invitado para quitarnos lo que es nuestro?”.

 

La mujer se puso a llorar en brazos de Sansón, y le dijo: “Tú no sientes ningún cariño por mí. Has propuesto una adivinanza a mis compatriotas, y no has querido darme la solución”. “No se la di a mi padre ni a mi madre, le respondió él, ¿y te la voy a dar a ti?”. Pero ella estuvo llorando los siete días que duró la fiesta, y ante tanta insistencia, al séptimo día le dio la solución. Ella se la comunicó a sus compatriotas.

 

El séptimo día, antes que Sansón entrara en la habitación matrimonial, la gente del pueblo le dijo: “¿Qué hay más dulce que la miel, y más fuerte que el león?”. Y él les respondió: “Si no hubieran arado con mi ternera, no habrían resuelto mi adivinanza”. 

 

El espíritu del Señor se apoderó de Sansón; bajó a Ascalón y mató a treinta hombres. Después de recoger sus despojos, entregó la ropa a los que habían acertado la adivinanza, y regresó furioso solo a la casa de su padre. Uno de los compañeros había estado invitado a la boda se quedó con su esposa.

 

 

Las represalias de Sansón

 

Pasado un tiempo, Sansón fue a visitar a su mujer, llevando un cabrito, y dijo: “Quiero estar a solas con mi mujer en la habitación”. Pero el padre de ella no lo dejó entrar, diciendo: “Pensé que no la querías y se la di a tu compañero. Quédate con su hermana menor, que es más hermosa”. Sansón le replicó: “Esta vez seré inocente del daño que voy a causar a los filisteos”. Sansón se fue y cazó trescientos chacales; luego tomó unas antorchas, ató a los animales por la cola, de dos en dos, y les colgó una antorcha entre las colas. Prendió fuego a las antorchas y soltó a los chacales por los sembrados de los filisteos. Así les quemó las gavillas, el trigo todavía en pie, y hasta los viñedos y olivares.

 

“¿Quién ha hecho esto?”, preguntaron entonces los filisteos. “Fue Sansón, el yerno del timnita, respondieron; lo hizo porque su suegro le quitó a su mujer y se la dio a su compañero”. Entonces los filisteos subieron y quemaron a aquella mujer y a su familia. Sansón les dijo: “Ya que me hacen esto, no voy a parar hasta vengarme de ustedes” y los golpeó a más no poder, dejándolos maltrechos. Después bajó a la cueva de la roca de Etám y se quedó allí.

 

Sansón entregado a los filisteos

 

Los filisteos subieron a Judá e hicieron una incursión por Lejí. Los hombres de Judá les preguntaron: “¿Por qué han subido contra nosotros?”. Ellos les respondieron: “Subimos para llevar atado a Sansón y hacer con él lo que él hizo con nosotros”. Entonces los hombres de Judá bajaron hasta la cueva de la roca de Etám y dijeron: “¿No sabes que los filisteos nos tienen dominados? ¿Qué nos has hecho?”. Él les respondió: “Yo los traté como ellos me trataron a mí”. Ellos replicaron: “Bajamos para entregarte atado en manos de los filisteos”. Sansón les dijo: “Júrenme que no son ustedes los que me van a matar”. “No, no te mataremos, le respondieron; sólo queremos llevarte atado y entregarte a los filisteos”. Entonces lo ataron con dos cuerdas nuevas y lo sacaron de entre las rocas.

 

Victoria de Sansón con la quijada de un asno

 

Cuando estaban por llegar a Lejí, los filisteos le salieron al encuentro dando gritos de triunfo. Entonces el espíritu del Señor se apoderó de él, las cuerdas que sujetaban sus brazos fueron como hilos de lino quemados por el fuego y las ataduras se deshicieron entre sus manos. Allí mismo encontró una quijada de asno, todavía fresca, extendió su mano, la tomó y mató con ella a mil hombres.

 

Sansón traicionado por Dalila

 

Sansón se enamoró en el valle de Sorec de una mujer llamada Dalila. Los príncipes de los filisteos fueron a verla y le dijeron: “Sedúcelo y averigua de dónde le viene esa fuerza tan enorme, y qué podríamos hacer para atarlo y tenerlo sometido. Te daremos cada uno mil cien siclos de plata”.

 

Dalila dijo a Sansón: “Vamos, dime de dónde sacas tanta fuerza y con qué habría que atarte para tenerte sometido”. Sansón le respondió: “Si me atan con siete cuerdas de arco todavía frescas, que no se han dejado secar, yo me debilitaría y sería un hombre como cualquiera”.

 

Los príncipes de los filisteos le mandaron siete cuerdas de arco frescas, sin dejarlas secar, y Dalila lo ató con esas cuerdas. le gritó: “¡Sansón, los filisteos se te vienen encima!”. Pero él rompió las cuerdas de arco como se rompe un cordón de estopa al primer contacto con el fuego. Y no se descubrió el secreto de su fuerza.

 

Entonces Dalila dijo a Sansón: “Me has engañado y no me has dicho más que mentiras. Ahora dime con qué habría que atarte”. Él le respondió: “Si me atan fuertemente con cuerdas nuevas y sin usar, yo me debilitaría y sería como un hombre cualquiera”. Dalila tomó unas cuerdas nuevas y lo ató con ellas. Luego gritó: “¡Sansón, los filisteos se te vienen encima!”. pero el rompió las cuerdas de sus brazos como si fueran un hilo.

 

Dalila dijo a Sansón: “Hasta ahora me has estado engañando; no me has dicho más que mentiras. Vamos, dime con qué habría que atarte”. Sansón le respondió: “Si entretejes las siete trenzas de mi cabellera con la urdimbre de un tejido, y las fijas con una clavija de telar, yo me debilitaría y sería como un hombre cualquiera”. Entonces ella lo hizo dormir, entretejió las siete trenzas de su cabellera con la urdimbre de un tejido y las fijó con la clavija. Luego le gritó: “¡Sansón, los filisteos se te vienen encima!”. Él se despertó de su sueño, y arrancó la clavija y el tejido. Y no se descubrió el secreto de su fuerza.

 

Entonces ella le dijo: “¿Cómo puedes decir que me quieres, si tu corazón no está conmigo? Ya me has engañado tres veces y no me has revelado de dónde sacas tanta fuerza”. Y como todos los días lo acosaba con sus palabras y no dejaba de importunarlo, fastidiado, él le abrió todo su corazón y le dijo: “La navaja no ha pasado nunca por mi cabeza, porque estoy consagrado a Dios desde el seno de mi madre. Si me cortaran el cabello, mi fuerza se apartaría de mí, me debilitaría y sería como los demás hombres.”

 

Sansón en poder de los filisteos

 

Dalila comprendió que él le había abierto todo su corazón, y mandó llamar a los príncipes de los filisteos, diciendo: “Suban esta vez, porque me ha revelado todo su secreto”. Los príncipes de los filisteos fueron a verla, llevando el dinero convenido. Luego ella durmió a Sansón sobre sus rodillas, y llamó a un hombre, que le cortó las siete trenzas de su cabellera. Así él comenzó a debilitarse y su fuerza se apartó de él.

 

Dalila gritó: “¡Sansón, los filisteos se te vienen encima!”. Al despertar de su sueño, Sansón pensó: “Saldré del paso como las otras veces y me libraré”. Pero no sabía que el Señor se había apartado de él. Los filisteos lo tomaron prisionero, le vaciaron los ojos y lo hicieron bajar a Gaza. Allí lo ataron con una doble cadena de bronce, y él hacía rodar el molino en la cárcel. Pero su cabello comenzó a crecer apenas cortado

 

Los festejos de los filisteos

 

Los príncipes de los filisteos se reunieron para ofrecer un gran sacrificio a Dagón, su dios, y para hacer grandes festejos. Ellos decían: “Nuestro dios nos ha puesto en las manos a Sansón, nuestro enemigo”. Y al verlo, la gente alababa a su dios, diciendo: “Nuestro dios nos ha puesto en las manos a Sansón, nuestro enemigo, al que devastaba nuestro país y multiplicaba nuestras víctimas”.

 

Cuando todos estuvieron muy alegres, dijeron: “Llamen a Sansón para que nos divierta”. Entonces trajeron a Sansón de la cárcel, y él estuvo haciendo piruetas delante de todos. Después lo pusieron de pie entre las columnas.

 

Venganza y muerte de Sansón

 

Sansón dijo al niño que lo llevaba de la mano: “Déjame palpar las columnas que sostienen la casa, para apoyarme en ellas”. El edificio estaba repleto de hombres y mujeres. Allí estaban todos los príncipes de los filisteos, y en la azotea había unos tres mil hombres y mujeres que se divertían mirando a Sansón.

 

Entonces Sansón invocó al Señor, con estas palabras: “Señor, acuérdate de mí y devuélveme la fuerza por esta sola vez, para que pueda vengarme de los filisteos, de un solo golpe, por la pérdida de mis dos ojos”.  Luego palpó las dos columnas centrales que sostenían el edificio, y se apoyó contra ellas, poniendo sobre una su brazo derecho y sobre la otra su brazo izquierdo y exclamó: “¡Muera yo junto con los filisteos!”.

 

Después empujó con toda su fuerza, y el edificio se desplomó sobre los príncipes y sobre toda la gente allí reunida. ¡Los que él mató al morir fueron más numerosos que los que había matado en toda su vida!

 

Sus hermanos y toda la familia de su padre bajaron y se llevaron el cadáver. Luego subieron de nuevo y lo sepultaron en la tumba de su padre Manóaj, entre Sorá y Estaol. Él había juzgado a Israel durante veinte años.

 

 

Sanson representa la lucha de su pueblo contra la ocupación filistea. Su nombre, Sansón, Šimšon o Shimshon, significa “el que sirve “. Esºpara la cultura israelí  un referente en su memoria colectiva . Supone un israelita inmerso en una cultura extranjera de la que se siente costantemente atraído. Su inmensa fuerza vale de poco, pues constantemente cae en tentaciones que le llevan a su propia destrucción, aunque ello supone arrastrar a la destrucción de los enemigos.

 

Dentro de este sentimiento sinoista de lucha autodestructiva hay que interpretar tanto las actuaciones de muchos terroristas suicidas como de las propias fuerzas militares sionistas que en muchos casos eligen el nombre de Sansón para designar a sus unidades de combate, incluso el programa nuclear que de llevarse a cabo supondría el holocausto tanto del pueblo de israél como de sus enemigos, fue denominado “Opción de Sansón” .

 

 

Extractado de la Wikipedia  y Catolic.net  

Curso de Tarot

 

4 Diciembre 2008 - Publicado por felixmaocho | Tarot | | Aún no hay comentarios

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario