Malos pensamientos. No me gustan las Olimpiadas
Publicado por felixmaocho en Abril 29, 2008
Una de las cruces de mi infancia fue el tema de los malos pensamientos, pensar que era pecado fantasear con los asuntos relacionados con el sexo. Nunca me he alegrado de haber perdido la fe, pues con su pérdida, dejé de creer en la existencia de un padre todo poderos, preocupado de mí bienestar, lo que resulta lógicamente muy tranquilizador.
Sin embargo, como demuestran los orientales con el ying y el yang, siempre van unidos los elementos opuestos y junto con las creencias religiosas, se fueron también los escrúpulos por los malos pensamientos, algo que me tuvo sumamente fastidiado, pues nunca pude hacer nada por evitarlos.
Lo malo es que con la llegada de la democracia, me han vuelto los escrúpulos por los malos pensamientos. Ya no son de temática sexual, un asunto al fin superado, sino que ahora tratan del tema político. Frecuentemente pienso cosas políticamente incorrectas, y como con los malos pensamientos juveniles, no puedo evitar el dejar de pensar en ello.
Se que tal actitud me hace un proscrito social, pero solo puedo hacer dos cosas, o callarmelo y disimular ante todos, o como aconsejan los siquiatras, publicarlo para conseguir así asumirlos.
He decidido optar esta última medida, así pues, poco a poco, iré liberando en este confesionario mis malos pensamientos, en la esperanza de que me sean perdonados.
Aquí va el primero
No me gustan las Olimpiadas
Estando inmerso Madrid en la competición para conseguir las Olimpiadas del 2016, sé que es casi inmoral decir “no me gustan las olimpiadas”, por ello debo aclarar que no se trata de que no me gusten las olimpiadas para Madrid, es que no me gusta que se celebren Olimpiadas en ninguna parte.
Y no se trata solo que como espectáculo me parezcan un “rollo en sesión continua”, desde la pretenciosa fiesta de inauguración, a la de ceremonia de cierre, y que me aburran la mayoría de los deportes que se practican, desde las espasmódicas pruebas de marcha, hasta el plúmbeo lanzamientos de peso, o que considere la retransmisión simultánea de tanto deportes, una putrefacta mezcla de decatlones de pesadilla, entreverados con ridículos paseillos hacia un podio de ignotos atletas, prestos a recibir una medalla por Dios sabe que méritos.
Se trata de que me molesta especialmente, el insoportable tufo a nacionalismo barato que destila el evento. El viejo lema de Le Coubertin, “Citius, Altius, Fortius”, pensado como un deseo de superación personal de cada atleta, se ha transmutado en una fría y absurda competición entre naciones. El espíritu inicial de fomento de la superación personal, ha desaparecido bajo el empuje de la consecución de un “prestigio nacional” medido en medallas conseguidas de cualquier manera.
Lo que en sus inicios eran los juegos de los amantes del deporte, de los “amateurs”, se ha prostituido, gracias a un sentimiento nacionalista ramplón, en algo que se mide en medallas. en donde para conseguirlas, cualquier método es lícito. No se duda en transformar, mediante la química y una preparación destructiva, a seres humanos en hibridos de robocop y farmacia, que luchan hasta la más inhumana extenuación, por la consecución del podio, sin más finalidad que aumentar un punto el medallero de un país, aun al precio de destruir la vida de los “atletas”,
¿Qué me importan las medallas que gane España, si lo logra con personas drogadas hasta el tuétano, y encima, parte de ellos actúando bajo mi bandera, porque hemos sido capaces de atraérlos u otros medios peores de sus países de origen?
Junio 8, 2008 en 9:41 pm
Hola Felix!a ver si averiguas quien soy…je,je
Bueno, desde mi punto de vista, un deportista que llega a jugar en unos JJOO no lo hace por ganar una medalla para su país. Se sentirá orgulloso de representar a su país, pero para alguién que se dedique al deporte, ganar una medalla en los JJOO es como tocar techo. (es más un reto personal que nacional)
Creo que los JJOO hacen una función muy valiosa: promocionar la afición por el deporte. Lo hacen mediante la competición, un concepto que es casi inherente al deporte…ahora, estoy de acuerdo, en que “el fin no justifica nos medios”, y que hay deportistas que pasan la ralla para conseguir su objetivo a toda costa. Pero ojo, en esta vida tiene que a ver de todo en todas partes. Es como el empleado que para subir en una empresa, pisotea a sus compañeros y les hace la zancadilla, ah trampa!!! la vida esta llena de tramposos, pero también de gente legal que lucha por sus objetivos.
En el caso de la mujer y el deporte, creo que los JJOO es una de las pocas ocasiones en las que las féminas pueden ver y seguir con todo detalle, las proezas de mujeres que no apaerecerían en los medios de comunicación más que en ocasiones contadas.
En definitiva, creo que la promoción del deporte, siempre es buena. Aunque logicamente, existirán una cantidad de intereses que te mueres detrás de los JJOO.
Si quieres saber algo más de los JJOO y la mujer, puedes leer mi post de “La historia de la mujer en el deporte”.
Saludos!!! y me lo he pasado genial con vosotros en la Ruta del Cares, va ver si escribes algún post.
Junio 9, 2008 en 1:36 pm
No tengo nada contra el deprote, es saludable y conveniente. Pero no me agradan las Olimpiadas, deporte transformado en espectáculo con muchas conotaciones fascistas, degenera el sano ideal de le Coubertain, pierde su limpieza con la intención de dar “el espectáculo” y se transforma en una exibición de monstros de feria sin sentido.